LAS FUERTES RAÍCES DEL NEGOCIO DE CONSTRUCCIÓN DE VIVIENDA
Un lujo a su alcance
JPG - 5.9 KB
 
LAS BASES. No todo es ‘especulación’
en el boom inmobiliario.

Las noticias desbordan la reflexión:
va a subir el tipo de
interés euribor, con el que
se calculan los intereses variables
de las hipotecas, en medio

20/02/06 · 23:15
Edición impresa
JPG - 5.9 KB
 
LAS BASES. No todo es ‘especulación’
en el boom inmobiliario.

Las noticias desbordan la reflexión:
va a subir el tipo de
interés euribor, con el que
se calculan los intereses variables
de las hipotecas, en medio
punto más a corto plazo y eso las encarecerá
de 10 a 60 euros (¡10.000
pesetas!) al mes según sean las condiciones
firmadas. También se incrementa
el saldo vivo de los créditos hipotecarios-
la mayoría ligados a la
adquisición de vivienda-. En nuestro
país desbordamos récords, vamos
por los 705.287 millones de euros en
octubre de 2005, un 25,8 % más que
en el mismo periodo de 2004, cuando
en 2000 ni siquiera llegaban a los
300.000 millones. Parece que la respuesta
capitalista a los límites de renta
de los demandantes es estirar los
plazos para pagar esos créditos, y éstos
se amplían, desde 10 a los 20, 25,
30, 40 años... En definitiva, un alquiler
con entrada inicial, en función de
la renta disponible inicial y esperanza
de vida con autonomía personal,
antes de que la pensión pase del pago
de la hipoteca al pago de los cuidados
que ofrezcan los centros de
asistencia recogidos en la ley de la
dependencia. Una vida para trabajar
y pagar un techo que, de momento, y
ésto es otro elemento de análisis, se
está revalorizando a ritmos superiores
a cualquier otro activo financiero
fijo, por lo que sigue siendo ‘rentable’invertir
en ladrillo (aunque sea
para alojar a la prole treinteañera)
con lo que se retroalimenta la demanda,
inasaquible al desaliento.

Porque la demanda de vivienda
explica lo fácil -si se tiene mucho dinero
y tiempo, como las eléctricas,
los bancos y otros terratenientes- de
especular con el suelo. Las razones
sociológicas de querer adquirir vivienda
y reclamar la pequeña patria
chica de barrio, localidad o provincia
para vivir-dormir, en un país con una
de las densidades de población más
bajas de Europa, con un urbanismo
que mezcla la mancha de aceite de
crecimiento horizontal, consumiendo
espacio, obligando a carreteras de
circunvalación de radios más grandes
y estructuradas para que sea el
automóvil privado el que se erija en
el otro bien de consumo que consume
otra gran parte del tiempo de trabajo
(y de no trabajo, yendo al trabajo
o al hogar), facilita el auge de este
mercado del suelo. Si además, en la
costa mediterránea a los millones de
pensionistas europeos todavía les sale
económico disfrutar de su pensión
y de sus rentas por alquilar su vivienda
en esos invernales lugares; y si
además la mafia y el dinero negro tienen
que buscar sitios donde blanquear
y legalizar sus negocios, comprenderemos
que todavía hay un
boom de grúas dispuestas a arrasar
desde Ayamonte a Rosas. Por último,
un flujo intenso de inmigrantes,
que demandan un alojamiento barato
ha provisto de rentas a ciertas personas
en la corona interna de las ciudades
al alquilar o vender sus viviendas
antiguas y con problemas a aquellos,
y trasladándose a coronas más
alejadas, viviendas de mejor calidad
y espacios más abiertos. Pero también
encareciendo el precio de alquiler
y revalorizando espacios comerciales
y barrios cuarteados por la humedad
y la herrumbre.

Sí, la intensidad de la subida de
precio de la vivienda se ha ralentizado,
lo mismo que el alquiler (había
subido un 50 por ciento en cuatro
años en Madrid), los costes de amortización
de los pagos de las hipotecas
suben en cifras absolutas más que
los sueldos..., signos de agotamiento
de la demanda. Pero no hay que olvidar
que los vendedores de casas las
venden sólo con un plano, pendientes
en muchos casos de urbanizar.
Todo apunta a una etapa de crecimiento
de un dígito, pero cercano al
chino, a costa de las capas generacionales
o sociales que no alcancen a
saltar la valla de la entrada.

Tags relacionados: Vivienda
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto