LAS FORMACIONES ULTRAS OBTIENEN SUS MEJORES RESULTADOS
El lento pero continuo crecimiento del voto xenófobo

Les elecciones municipales han supuesto un paso adelante para algunos partidos de extrema derecha que han conseguido incluso concejales en diversos municipios, principalmente en Catalunya y el País Valencià. Aunque, en términos generales, sus resultados son modestos, su discurso amplía su influencia.

27/05/11 · 11:58

Las formaciones ultras que mejores resultados han obtenido han sido las que han capitalizado el discurso xenófobo. Así, la apuesta lepenista de la Plataforma per Catalunya (PxC) consigue 67 concejales en Catalunya en 41 municipios, el mayor éxito municipal de la extrema derecha en décadas. Mucho más modestos, los resultados de España 2000 doblan sin embargo los de las anteriores municipales de 2007 y sobre todo, le permiten obtener un regidor en Alcalá de Henares, la tercera ciudad en habitantes de la Comunidad de Madrid.

En Catalunya, la xenofobia cotiza al alza en las municipales

No por previsible –ya había conseguido 75.134 votos en las pasadas elecciones autonómicas del 28 de noviembre- el último resultado de PxC deja de ser preocupante. Al auge de la derecha española (PP) en el Estado y el monopolio de la derecha convergente (CIU) en Catalunya que ha caracterizado el 22M, cabe añadir la irrupción en los municipios catalanes de la extrema derecha xenófoba. Hasta 67 concejales ha obtenido Plataforma per Catalunya, cuya estrategia lepenista, resumida en su lema ‘Primero los de casa’, ha hecho mella en el cinturón metropolitano barcelonés y en buena parte de las principales capitales de comarca.

De los 17 concejales y 12.447 votos conseguidos en las anteriores elecciones municipales de 2007, el respaldo al discurso islamófobo, centrado en el señalamiento de la inmigración árabe, ha subido a 65.905 votos. Aunque significa un descenso de casi 10.000 votos respecto a las elecciones autonómicas de hace unos meses, ahora obtiene mayor representación: 67 concejales. Del 0,43% del voto total registrado hace cuatro años a quintuplicar el resultado hasta el actual 2,30%. Y hay que tener en cuenta que PxC sólo presentaba candidaturas en 110 de los 944 municipios catalanes. La plataforma xenófoba se convierte en la sexta fuerza política municipal en número de votos y la octava en número de concejales, según informa desde Barcelona David Fernández.

Especial incidencia consigue PxC en el área metropolitana barcelonesa –el antaño ‘cinturón rojo’– y en las capitales de comarca. El partido liderado por Anglada consigue 47 actas de concejal en 21 municipios en la provincia de Barcelona, nueve en Tarragona en cinco localidades, siete en Girona en cuatro municipios y cuatro en Lleida en cuatro municipios también.

Irrumpe en la segunda ciudad catalana, L’Hospitalet de Llobregat, con 6.013 votos -un 7,31%- y dos concejales, recogidos principalmente en los barrios con mayores índices de personas migrantes. Las comarcas del Barcelonés y el Baix Llobregat son su mayor caladero.

La explotación demagógica y populista de tensiones de convivencia en barrios deprimidos y con un tejido social más débil le permiten además hacerse en Salt (Girona) con tres ediles. El mismo resultado que obtiene en Mataró, donde pasa de los 135 votos registrados en 2007 a 4.684 sufragios: un 10,48% del voto que la sitúa como cuarta fuerza política.
En otras ciudades de tamaño medio, Plataforma per Catalunya consigue representación institucional, como Olot (7,64%, 2 concejales) o Mollerusa (6,58%, 1 concejal). Barcelona, con todo, le da la espalda claramente. PxC no es decisiva en ningún consistorio, pero forzará pactos de gobierno múltiples en numerosos municipios y es tercera fuerza en El Vendrell, Manlleu y Salt.

Segunda fuerza en Vic

Pero, sin duda, donde obtiene su mayor éxito político –aunque menor del esperado- es en el laboratorio sociopolítico de Vic, ciudad natal de Josep Anglada y desde donde arrancó en 2001 su singladura política racista. Superando al PSC de nuevo en 10 puntos, la candidatura encabezada por Anglada, antiguo militante de Fuerza Nueva, vuelve a situarse como segunda fuerza política y obtiene el 20% (2.993 votos, 2.000 menos que CiU) y supera la estrategia del alcalde convergente Vila de Abadal, que protagonizó la polémica sobre la prohibición de empadronamiento de las personas inmigrantes. Aquella estrategia de CiU pretendía asumir parte del discurso xenófobo con fines electorales para reducir la presencia de Anglada en el Ayuntamiento de Vic.

Cabe destacar también que allí donde PxC ya estaba presente en 2007, los resultados se han mantenido o mejorado, como es el caso del municipio de Manlleu (vecina de Vic), donde sube hasta obtener tres concejales, o el caso de El Vendrell (Tarragona), donde pasa de cuatro a cinco representantes. Y cabe añadir que ha estado a punto de obtener concejales en el resto de municipios donde presentaba candidaturas, como el caso de Cornellà o Espulgues de Llobregat.

Por su parte, CiU, la fuerza que ha arrasado en las municipales, ha anunciado oficialmente que sólo excluye pactos postelectorales con PxC.
En el contexto de las candidaturas ultras, en Catalunya la reciente escisión de PxC liderado por su ex secretario general Pablo Barranco ha obtenido, en apenas tres meses de existencia, su única acta de concejal en Sant Just Desvern (Barcelona). Esta candidatura tiene el apoyo directo de España y Libertad y ha firmado acuerdos con la formación ultra alemana Die Freiheit. La otra escisión minoritaria de PxC, PxCat, consigue unos mínimos resultados y sólo revalida un concejal en su feudo, Cervera, con 290 votos y un 7,93% de apoyos.
Por su parte, el sin tapujos neonazi MSR obtiene un 3,79% de los votos en Roses (Girona), pero no consigue concejal.

España2000 consigue cuatro concejales en el País Valenciano

En el País Valencià, donde la extrema derecha mantiene una intensa actividad, los resultados de los diferentes partidos ultras ha sido desigual, según informa Joana Peris.

España2000 (E2000) ha presentado candidaturas en 17 municipios, siete más que en 2007, cuando consiguió dos concejales en las localidades de Onda (Castelló) y Silla (València). En esta ocasión ha conseguido un notable incremento de votos tanto en las autonómicas (12.183 votos, 0,49%), pasa a ser la sexta fuerza política, como en las municipales, donde en grandes localidades como Torrent ha obtenido 1.143 votos (2,92%), o en Valencia, 1.920 (0,48%), el triple que en 2007.

En el caso de Dos Aguas, una pequeña localidad valenciana castellanohablante, 68 votos han sido suficientes para que España2000 sacara un concejal.

También ha conseguido sumar otro concejal al que ya tenía en la localidad de Silla. Se trata de José Alejandro Serrador Ferrer, un corpulento vigilante de seguridad de la empresa del líder de España2000, Levantina de Seguridad, que fue detenido en 2005 por la Guardia Civil acusado de formar parte de la organización neonazi Frente Anti Sistema (FAS). Este conocido fascista está actualmente imputado en la Operación Panzer, operación policial que desarticuló el FAS y que se ha convertido en la mayor causa contra una organización neonazi en el Estado español. Junto a él, otros 27 neonazis esperan la celebración del juicio, que contará con una acusación popular formada por varias entidades, sindicatos y ONG antirracistas agrupadas en la plataforma Acció Popular Contra la Impunitat (accio-popular.org). Además, Serrador tiene antecedentes penales, ya que en 2002 fue condenado a un año de cárcel por coacciones, un delito contra la Administración de justicia y una falta de lesiones.

El mayor batacazo ultra ha sido para la formación catalanófoba Coalición Valenciana (CV), liderada por el ex falangista Juan García Sentandreu, que pasa de 20 a 10 concejales y que en las autonómicas pierde casi la mitad de los votos, pasando de 17.331 a 9.334. Este partido ha confluido con España2000 en diversas protestas contra la cultura y la política valencianista, por lo que muchos simpatizantes achacan el fracaso a la fuga de votos hacia España2000.

Otras formaciones ultras como Democracia Nacional (DN) pasan de 706 a 2.156 votos, aunque estos tan sólo representan el 0,09% del total en la Comunidad.

En términos globales, estas elecciones en el País Valencià han revalidado la mayoría del Partido Popular, aunque baja cuatro puntos y Rita Barberá pierde un concejal en el Ayuntamiento de Valencia. Por contra, la izquierda ha subido notablemente con la debacle del PSOE, concretamente Esquerra Unida (EUPV) y la Coalició Compromís (Bloc, Iniciativa y Els Verds), entrando ambas formaciones en las Corts, con cinco y seis diputados respectivamente, y en el Ayuntamiento de Valencia -tres concejales Compromís y dos EUPV-. En otras grandes ciudades, como Ontinyent o Alcoi, el PP podría perder la alcaldía si PSOE, EUPV y Compromís llegan a un acuerdo.

También en Madrid

Uno de los mayores éxitos de España 2000 es haber logrado salir del País Valencià y obtener un concejal, Juan Antonio Bueno, en Alcalá de Henares, Madrid. Y lo ha hecho de forma holgada, ya que lo tuvo durante todo el recuento electoral, según informa Julián Vadillo. La campaña de E2000, muy agresiva, no se ha ido por las ramas: su cartel electoral tenía por lema “Ni uno más” bajo dos guantes de boxeo con los colores de la bandera española. Su programa electoral contenía algunas perlas como: “Cuando se intentan proyectos de mestizaje y multiculturalidad se da siempre lugar a combinados inestables y supone en cualquier caso una caída de nivel de la identidad que es superior a la que es inferior (porque entre las identidad también existen calidades y jerarquías)”.

En Alcalá, donde estimaba obtener buenos resultados, E2000 realizó un gran despliegue de medios. Varias furgonetas recorrieron la ciudad emitiendo la música de la película de Rocky y lanzando soflamas contra la inmigración. Incluso fue enviada propaganda electoral a todos los vecinos, algo inédito hasta entonces para otras organizaciones que no fueran los grandes partidos tradicionales. Y los resultados les han acompañado: 4.541 votos, el 5,18% de las papeletas, y un concejal. Si a esto se le suman los resultados de la también xenófoba Democracia Nacional -671 papeletas-, el voto racista sin tapujos supera en la ciudad complutense los 5.200 apoyos.

Obtener representación en el Ayuntamiento de Alcalá de Henares era un objetivo largamente acariciado por el convulso panorama ultra. En 2003 lo intentó Democracia Nacional (1.286 votos), luego en 2007, tras fuertes disensiones, un sector que abandonó DN lanzó la marca Alcalá Habitable (formula que también ha funcionado en otras localidades ya que Galápagos Habitable acaba de conseguir un concejal en esta este pueblo del noreste de Madrid). La encabeza Rafael Ripoll, un reconocido skinhead nazi de la ciudad, que primero fue líder de DN, y que cosechó casi 2.000 votos. Ahora E2000 lo ha conseguido. Entre sus integrantes siguen estando Rafael Ripoll y Jesús Dominguez, destacados militantes de la extrema derecha en Alcalá desde hace muchos años.

En cuanto al resto de las formaciones xenófobas, Democracia Nacional ha cosechado más de 2.000 papeletas en el País Valencià y un regidor en Cuenca de Campos (Valladolid) con 33 votos y otro en Tardajos (Burgos) con 86 papeletas. El abiertamente neonazi Movimiento Social Republicano (MSR) ha conseguido por primera vez un concejal, en Heras de Ayuso (Guadalajara). Por su parte, formaciones ultras ‘clásicas’ como Falange Española (FE) y Alternativa Española (AES) han conseguido en estas elecciones un total de 11.162 apoyos en todo el Estado, un 0,34 % del total de votos.

Aunque en términos globales los resultados de las formaciones racistas son modestos, a nivel local su influencia es importante. Por ejemplo, en Catalunya el discurso criminalizador de la inmigración ha calado en los partidos tradicionales. Allí donde PSC, CiU o PP han implementado campañas con discursos de dureza contra la migración es donde PxC ha obtenido peores resultados. El caso más paradigmático es el de García Albiol, candidato del Partido Popular en Badalona, la tercera ciudad catalana, que ha ganado con mayoría relativa las elecciones tras criminalizar al conjunto de los gitanos rumanos. En Lleida, su alcalde, Àngel Ros, del PSC, ha obtenido mayoría absoluta tras un mandato de cuatro años en el que la ciudad ha sido noticia por la clausura de un oratorio musulmán por vulnerar la normativa sobre aforo y porque su ayuntamiento ha sido el primero en prohibir el acceso con burka a los recintos municipales.

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comentarios

1

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    anónima
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    13/06/2011 - 10:53pm
    desde el 2006 en que se reformo el estatuto de autonomia consensuado entre el PP y el PSOE quedo claro que el unico nombre oficial es el de Comunidad Valenciana, el termino "pais valencia" es irreal e "alegal"
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