SINDICATOS // CC OO Y UGT DAN PRIORIDAD A LOS FONDOS ESTATALES Y EMPRESARIALES FRENTE A LAS COTIZACIONES
La subvención es lo que cuenta

La reciente detención de un grupo de 25 empresarios
y sindicalistas por fraude en los cursos de formación
ocupacional ha vuelto a rodear de sospecha
las finanzas de los llamados “agentes sociales”,
entre los que destacan los sindicatos CC OO y
UGT. Más allá de los casos concretos de corrupción
denunciados por la prensa, la elevada dependencia
del sindicalismo de concertación con respecto a las
subvenciones públicas y el uso de fórmulas de financiación
empresarial -como la promoción de
fondos privados de pensiones- ponen en entredicho
la capacidad reivindicativa de estas centrales.

15/04/06 · 22:31
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FIRMAS. José María Fidalgo deja la impronta de CC OO en el acuerdo de la Ley de Dependencia en diciembre de 2005. / Fran Lorente / CC OO Madrid

Al menos un 46% de los recursos previstos
para 2006 por la Confederación
Sindical de Comisiones Obreras
procede de subvenciones del Estado,
según los presupuestos de la organización
para este ejercicio, a los que
ha tenido acceso DIAGONAL. La
cantidad, que supera los 16 millones
de euros (más de 2.600 millones de
pesetas), comprende las subvenciones
recibidas por la representación
institucional de CC OO -en organismos
como el Consejo Económico y
Social o la Fundación Tripartita- y
los recursos obtenidos para formación
ocupacional, formación continua
y orientación al empleo. Ambos
representan, respectivamente, un
16% y un 30% de la financiación prevista
para este año por el sindicato.
Estas cifras incluyen todas las comunicaciones
oficiales recibidas
hasta enero y, por lo tanto, no integran
posibles “programaciones complementarias
que se aprueben a lo
largo del año y se ejecuten total o
parcialmente en él”, con lo que el
porcentaje final puede ser más alto.
Por ejemplo, en febrero el Ministerio
de Trabajo publicó una subvención
de 400.000 euros que destinaba a
CC OO esta cantidad sólo en recursos
para la integración de inmigrantes,
tal y como se anuncia en
el Boletín Oficial del Estado.
Según se detalla en el presupuesto,
la segunda previsión de ingresos
en importancia son las cotizaciones
de los afiliados, que suponen un 35%
de la financiación supuesta, basada
en una previsión de 960.000 afiliados
en 2006. El documento estima que el
aumento en la afiliación debe ser “la
mejor garantía” de la independencia
del sindicato con respecto a los poderes
públicos y económicos, uno de
los principios que figuran en los
Estatutos de Comisiones Obreras.

El capítulo de subvenciones para
cursos de formación registra un aumento
del 43.095% con respecto a
2005. Esta subida no supondrá un
desagravio por la devolución del patrimonio
histórico a UGT en vísperas
de las elecciones sindicales, sino un
simple cambio contable. Hasta ahora,
las cuentas confederales no reflejaban
el dinero que entra en las arcas
del sindicato por las subvenciones
destinadas a los programas de formación.
La nueva Ley de Subvenciones
ha obligado a cambiar eso.
Los escándalos que afectaron a la
entidad que gestionaba el dinero de
los cursos de formación -la actual
Fundación Tripartita y anterior Forcem-
han precedido a estos cambios.
Desde la sentencia del Tribunal de
Cuentas que en 2002 exigió a CEOE,
UGT y CC OO la devolución de 2,1
millones de euros por irregularidades
en la gestión de cursos entre
1996 y 1998, el interés sobre las finanzas
del sindicalismo de concertación
ha salido del ámbito de las
centrales alternativas para volver
a interesar a los medios de comunicación
y la clase política.

Preocupa que los 1.000 millones
destinados anualmente a la formación
continua, controlados por la
Fundación Tripartita, no satisfagan
los fines para los que fueron destinados.
Dicha fundación es tripartita de
hecho sólo desde hace seis años,
cuando el Gobierno -entonces del
PP- se reservó una plaza entre las
patronales CEOE y CEPYME y los
sindicatos CC OO, UGT y Confederación
Intersindical Galega, con el
objetivo de controlar lo que ya era
percibido como una fuente de poder
y recursos que podían utilizarse lejos
de los cursos de ofimática para
desempleados. El último caso saltó a
la prensa el 16 de febrero, cuando se
anunció la detención de 25 personas
acusadas de desviar hasta ocho millones
de euros de los fondos europeos
para formación. Los protagonistas
volvían a ser empresarios -protegidos
por un cómodo anonimato- y dos
sindicalistas de Comisiones Obreras
de Sevilla y Madrid.

El sindicato fue tajante al defender
una investigación “hasta las últimas
consecuencias” y “con la máxima
transparencia”. El comunicado de
CC OO destacaba su compromiso
“con el valor de la formación entre
los trabajadores, y con su gestión eficaz
y transparente”. Se trata de explicaciones
dirigidas a los medios,
centrados en la corrupción en la gestión
de esos fondos. Quedan en segundo
plano las denuncias centradas
en el modelo sindical sustentado
por las subvenciones. Rebobinemos:
“los ingresos por cotización son, en
última instancia, la mejor garantía”
de la independencia sindical ante
“los poderes económicos y públicos”,
según se expone en los presupuestos
confederales de CC OO para 2006.

Si Comisiones Obreras fuera una
empresa, de sus resultados se podría
deducir que está en equilibrio,
incluso con un ligero excedente de
903.159 euros después de impuestos.
Las cuentas del otro gran sindicato
de concertación, UGT, atraviesan
desde hace tiempo ciertas dificultades
a las que se podría poner siglas:
PSV. La quiebra en 1993 de esta
cooperativa de viviendas ligada a
UGT dejó al sindicato con una deuda
de 150 millones de euros y con su
mayor crisis de imagen.

Dejando de lado el lastre de la
quiebra, CC OO y UGT presentan
una estructura simétrica: ambas declaran
históricamente tener un número
de afiliados que ronda el millón
de personas. Basadas en su concepción
del sindicalismo de servicios
han diversificado sus actividades
más allá de la defensa de las
condiciones de trabajo y han creado
estructuras conjuntas: gestoras de
seguros participadas por el BBVA y
por Telefónica, una fundación para
la formación también integrada
por las patronales del sector de las
ETT, así como sus propias fundaciones
de estudios y de formación,
inmobiliarias y asesorías (ver recuadro
en la página 32).

De nuevo, el presupuesto confederal
de CC OO arroja datos reveladores:
un 5,6% de los ingresos esperados
para 2006 (casi dos millones
de euros) entran en el capítulo de
participaciones en capital, financieros
y asimilados; es decir, por el rendimiento
de sus inversiones en empresas
privadas. Los estatutos de
Comisiones permiten este tipo de inversiones
siempre que se reembolsen
en la organización; no obstante,
también definen a CC OO como un
sindicato “reivindicativo y de clase”,
orientado “hacia la supresión de la
sociedad capitalista y la construcción
de una sociedad socialista y democrática”.
Los dividendos embolsados
en 2003 por CC OO y UGT como
socios de Telefónica en Fonditel
representan un 68% de lo presupuestado
por Comisiones en el apartado
de participaciones en capital;
no se trata precisamente de un ejemplo
de economía social.

ASESORÍAS: A LA UNIDAD SINDICAL POR LOS BALANCES
_ La unidad de acción y negociación
practicada por CC OO
y UGT tiene su equivalente en
el ámbito contable. Además
de sus experiencias inversoras
con grandes empresas o en
solitario, ambas centrales son
socias al 50% de la empresa
Protección Social Complementaria
de los Trabajadores, cuya
actividad comprende la prestación
de servicios de gestión,
administración y dirección, así
como la posibilidad de adquirir
acciones o participaciones
en otras entidades. La empresa,
que fue constituida en
enero de 2004, puede ser
considerada a partir de su
objeto social como una plataforma
para diversificar la cartera
inversora de sus impulsores.
Si en el caso de Fonditel son
las propias organizaciones las
que figuran como titulares, Protección
Social Complementaria
llama la atención, además de
por su actividad, por su constitución
no vinculada a los sindicatos
como personas jurídicas:
Andrés Gómez Sánchez firmó
el acta en representación de
José María Fidalgo, secretario
general de CC OO, y Antonio
Retamino Mejías lo hizo en
nombre del secretario general
de UGT, Cándido Méndez.
Andrés Gómez está a la vez
apoderado para constituir
otras empresas, y así aparece
asociada Consultora de Pensiones
y Previsión Social,
cuya actividad abarca además
de los trabajos de auditoría,
los estudios jurídicos,
económicos y financieros y la
impartición de cursos.
Este mismo Andrés Gómez,
además de consejero, apoderado
y representante de José María Fidalgo en Protección
Social Complementaria, es
consejero de la compañía de
seguros y reaseguros Atlantis
Vida, propiedad de la confederación
sindical de Comisiones
Obreras al igual que Atlantis
Asesores. Los presupuestos de
CC OO prevén que el área de
asesorías aporte un 2% de los
ingresos de la confederación,
(724.540 euros), un aumento
del 212% con respecto a
2005. Esta área acapara la
mayoría (89%) de los ingresos
confederales que están sujetos
a impuestos.

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