TXELUI MORENO HABLA DEL PROCESO ABIERTO PARA LA SOLUCIÓN DEL CONFLICTO VASCO
“La sociedad va a comprobar cuál es la determinación de la izquierda abertzale”

La izquierda abertzale busca
reorganizarse y ha sostenido reuniones con más de
7.500 militantes. El objetivo es poner fin a la lucha
armada para crear un nuevo marco democrático.

01/06/10 · 6:00

Tres meses después de que la izquierda
abertzale ilegalizada (IA)
hiciera público el documento Zutik
Euskal Herria
(Euskal Herria en
pie)
, las reacciones políticas y
sociales en Euskadi siguen produciéndose
en un escenario que muchos
consideran el principio del
camino hacia el fin de la violencia.
Txelui Moreno, miembro de la IA,
reflexiona para DIAGONAL sobre
la acogida del texto y la importancia
del proceso abierto.

En Zutik Euskal Herria, la IA
exponía las conclusiones de su debate
interno y se comprometía con
un proceso democrático basado
en los principios Mitchell de no
violencia. Para Txelui Moreno, éste
“no ha sido un debate más, ha
sido ‘el’ debate. Y no ha sido sobre
coyuntura o táctica sino de estrategia
para conseguir un marco
democrático donde todos los proyectos
políticos no sólo puedan
defenderse sino materializarse si
cuentan con el respaldo de la
ciudadanía”. Mediadores internacionales
como Brian Currin destacan la
unilateralidad de la declaración
abertzale. “No hay punto de retroceso”,
explica Moreno, “se puede
ralentizar o ir a mayor o menor velocidad,
dependiendo de la activación
social principalmente, pero
entendemos que el proceso no
puede volver atrás ni pararse; y
para desbloquear momentos difíciles
estarán los acuerdos bilaterales
y multilaterales con agentes
del país e internacionales”.

Otro de los puntos importantes
del documento, y que sus críticos
apuntan como motivación principal
de la IA al suscribirlo, se refiere
a la necesidad de que ésta pueda
ser legal. “La IA tiene la voluntad
de estar presente en las próximas
elecciones, pero no está en nuestra
mano el ser legales o no. Ese
test de democracia básica lo tiene
que pasar el Gobierno”. De momento,
ya han comenzado los contactos
con otras fuerzas: “Se está
trabajando en las cuatro cuestiones
planteadas: reorganización de
la IA, articulación del espacio independentista,
iniciativa por los
derechos civiles y políticos y alianza
estratégica”, explica Moreno.

Después de varios intentos de
resolución y declaraciones anteriores,
Moreno comprende que
parte de la sociedad vasca y, en
mayor medida, del resto del Estado
español, sea escéptica ante la
declaración abertzale: “Es entendible,
por ello desde el principio, y
para darle más credibilidad, decidimos
que la decisión tenía que
ser unilateral, tomada por las bases
de la IA en asambleas y no dejándonos
condicionar por nada ni
por nadie. Las conclusiones son
fruto del debate político mantenido
por la militancia de la IA. Más
de 7.500 personas han participado
en el debate burlando la persecución
y por internet se han descargado
más de 250.000 documentos.
La única forma de combatir el escepticismo
es trabajar, trabajar y
trabajar; y con nuestra práctica, la
sociedad va a ver cuál es la verdadera
determinación de la IA. No
hay otra receta”.

¿Consecuencias de Zutik?

Al día siguiente de realizar esta entrevista,
se conoció el contenido de
una carta firmada por varios presos
de ETA apartados de la organización
en la que destacaban “la necesidad
de poner fin a la lucha armada
y de avanzar por vías exclusivamente
pacíficas y democráticas”, y planteaban
“el tema de las víctimas y el
reconocimiento-reparación de los
daños causados […] como un acto
de reconocimiento a las consecuencias
del conflicto”. Un día después,
el diario El Mundo publicaba
una información en la que sostenía
que ETA mantenía abierto “un cauce
de comunicación establecido
[…] con el presidente del PSE,
Jesús Eguiguren”, que en una entrevista
el pasado mes de febrero
dio credibilidad al debate interno
abertzale. Dos noticias más en un
nuevo escenario político o, quizás,
dos pequeños pasos más en el principio
del camino.

La resolución del último conflicto armado de la UE

Zutik Euskal Herria fue
saludado en Europa por
una veintena de líderes
internacionales, entre ellos
cuatro premios Nobel de la
Paz (Frederik Willem de
Klerk, Desmond Tutu, John
Hume y Betty Williams
más la Fundación Mandela),
con la firma de la
Declaración de Bruselas.

En ella, además, se pide
un alto el fuego a ETA y
una respuesta positiva a
éste por parte del Gobierno
español para avanzar
hacia la paz. En este sentido,
Txelui Moreno considera
que «mientras el Gobierno
ha continuado con la
represión, detenciones,
incomunicación, prohibiciones
y humillaciones a
los familiares de presos y
presas, ETA ha hecho
públicos varios comunicados
en donde apoya el
proceso democrático».

El
Friendship, un grupo de
eurodiputados creado en
2006 para promover un
proceso de paz en Euskadi,
también hizo un llamamiento
al ejecutivo español
en febrero: «Pedimos
que actúe con responsabilidad
para involucrarse en
un proceso de paz democrático
y anime a las instituciones
europeas a promover
la resolución
pacífica del último conflicto
armado de la Unión
Europea». El grupo, en el
que, por cierto, se encuentra
un eurodiputado del
Partido Popular Europeo,
destacó además que «en
Euskadi se están dando
pasos muy importantes
para alcanzar un escenario
de paz».

Tags relacionados: ETA Conflicto vasco Lucha armada
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