MIGRACIONES
La gente de viaje

En Francia, donde se busca un tono elegante y amable para decir las cosas, a los gitanos se les mete en el saco de los “gens du Voyage”. Pero Sarkozy no quiere ser elegante ni amable con esta gente de viaje y está desmantelando sus barracas y expulsándolos desde agosto.

05/10/10 · 12:08
Edición impresa
Fotos: Edu León

Al
igual que Berlusconi , que desmanteló
los campamentos de gitanos en
2008
, dice que las personas de etnia
romaní son una amenaza para la seguridad
 y los expulsa para tranquilizar
 a sus votantes. Eso sí, a cada
 adulto le pone 300 euros en el bolsillo
 y le da cien más por cada niño
 que tenga a su cuidado.

Los gitanos que aparecen en esta
 página antes que nada prefieren que
 se use el término de roms para hablar
 de ellos
. Este es el nombre de su
pueblo errante y estigmatizado desde
siempre. Terente Ciobotaru es el
 patriarca de una prole que se estableció
hace más de 20 años en Francia.
 Pese a eso, no habla nada de
 francés. Todos sus hijos llevan nombres
 rumanos, excepto aquel que nació
en Francia, que se llama París.

Esta familia vivía en Hanul, uno de
 los asentamientos gitanos más antiguos
 de París, donde habitaban 400
 personas. Tenían de todo. El Ayuntamiento
les abastecía de agua y cada
familia disponía de un motor para
 generar electricidad en sus barracas.
 Una mañana el ruido de los motores
 dejó de sonar y fueron desalojados.

Una verja se levantó alrededor del
 campamento. Fue imposible volver a
establecerse allí y tuvieron que esperar
un mes para que el Ayuntamiento
 les dejara ocupar otro sitio: tres terrenos
llanos, sin agua y sin luz, en
 Saint Denis, un municipio en la periferia
 de París donde viven otros colectivos
 marginados en casas que se
 alquilan aunque tienen el aviso de
 derribo en el portal.

Terente y su familia vivieron aquel
 mes dentro de su furgoneta. La vida
 no siguió igual porque no podía usar
 el vehículo para recoger chatarra y
tuvo que retirar a su hija menor de la
escuela
porque iban de un sitio a
 otro. Pero aún con las incomodidades
 no estaban dispuestos a marcharse
de Francia y como tampoco
 tenían cuentas pendientes con la justicia
 no podían echarlos.

Un total de 128 personas de Hanul
 fueron realojadas en esos terrenos
de Saint Denis.
Recolectaron tablones,
 puertas, ventanas, alfombras,
 lonas rotas, parasoles y aquello que
 podían para poner de pie sus barracas.
 Estas fotos corresponden a ese
momento, cuando los hombres se levantan
por la mañana para encender
el fuego del campamento, lavarse la
 cara y tomar un café antes de volver
a unir con clavos las partes de sus
 nuevas casas. Y cuando las mujeres
 van a dejar a los niños al colegio y
 vuelven a cocinar por turnos sobre el
mismo fuego que se apagará cuando
 termine el día.

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