ENTREVISTA: MO_èSE CIFENDE ABOGADO DE DERECHOS HUMANOS DE LA REPÚBLICA DEMOCRÁTICA DEL CONGO
“La gente está harta de robos, asesinatos y violaciones en la región"
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Moïse Cifende, abogado congoleño.
05/02/11 · 13:50
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Moïse Cifende, abogado congoleño.

Kaciko, de 40 años, es abogado de derechos humanos y profesor de la Universidad católica de Derecho de Bukavu, ciudad de la República Democrática del Congo. Además, forma parte de la cátedra de la Unesco en Derechos Humanos y Resolución Pacífica de Conflictos, en las capitales de Burundi y Ruanda.

Cifende defiende a los más desfavorecidos del Congo, desde mujeres que han sufrido violencia sexual hasta niños encarcelados. Además, lucha en Naciones Unidas y la Unión Africana denunciando la violación de derechos humanos en la República Democrática del Congo.

En Bukavu dirige el Centro de Investigación y Formación en Derechos Humanos y Derecho Internacional. También es director de una Asociación de Abogados Congoleños de Promoción y Defensa de los Derechos de los Desfavorecidos y además, dirige el Centro Regional de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, CERDHO - Grandes Lagos.

¿Qué es lo que le quita el sueño?, le pregunta DIAGONAL al profesor durante su última visita a Madrid. “Lo que me inquieta es el conflicto que perdura y el riesgo de guerra que todavía hay en la región. La impunidad de los crímenes que se han cometido y cometen. La inseguridad y la amenaza constante.”, dice Cifende.

El pasado 1 de octubre, la ONU publicó “un relato de horrores”, como lo titularon algunos medios cuando recibieron el borrador del informe, antes de ser publicado. Desde dentro de la ONU, algunos sectores descontentos filtraron dicho informe para que éste no corriera el mismo destino que otros anteriores que han sido ocultados.

El Informe sobre la violación de derechos humanos en la República Democrática del Congo realiza un mapa de crímenes a millones de personas entre 1993 y 2003, que a día de hoy siguen impunes. Muchos de los responsables de la masacre contra nueve millones de personas siguen ocupando puestos de poder en los países afectados.

Cifende respecto a la pasividad de los Gobiernos europeos y la implicación de los defensores de derechos humanos en occidente señala: “Aquí [en Europa], alguien puede hablar mal del presidente, aunque sea un escándalo, y esa noche dormir tranquilo. Allí abajo, el mero hecho de asistir a una manifestación, aunque sea entre otras 54.000 personas, como ocurrió el año pasado en Bukavu, hace que esa noche sea difícil dormir”.

El pasado mes de noviembre, los congoleños salieron a la calle en Bukavu para pedir que los soldados ruandeses salieran inmediatamente del país. “La gente está harta de robos, asesinatos y violaciones. Las autoridades no hacen nada”.

Entonces el Gobierno se puso muy nervioso, “no por la cantidad de personas que sacaron valor para salir a protestar a plena luz del día, sino por el efecto que estas protestas. Por si se sabe en Occidente”, señala Cifende.

Y continua: “Los políticos no quieren ganarse mala fama entre los donantes. Siempre están más preocupados por lavar su imagen, o evitar que se deteriore en Europa, que por cumplir con sus responsabilidades”, asegura el abogado.

Cifende pone el ejemplo de Paul Kagame, uno de los máximos responsables de las masacres cometidas en la región, que no fue recibido como jefe del Gobierno de Ruanda en el Estado español el pasado mes de julio, gracias a las protestas, “la noticia se propagó por todas partes, no sólo en Ruanda. La gente estaba contenta por la solidaridad europea, que impidió, por una vez, que se otorguen honores a un hombre acusado ya por la ONU de los peores crímenes que se puedan imaginar”.

El abogado del Congo abunda en que aunque los activistas de la zona estén vigilados y los medios de comunicación no tengan libertad alguna, las noticias corren como la pólvora entre la gente gracias a internet.

Después Kagame, presidente de Ruanda, viajó a Bruselas el 4 de diciembre, para asistir a las V Jornadas de Desarrollo Europeas. Los ruandeses y congoleños en la diáspora se movilizaron para condenar este reconocimiento al que calificaron el “Hitler africano”. A última hora, como ocurrió en Madrid, el primer ministro belga, Yves Leterme, anunciaba lacónicamente a través de su portavoz que no se reuniría, como estaba previsto, con su viejo conocido Kagame, “por problemas de agenda”.

Leterme, en una entrevista concedida a la revista Paris Match, el 29 de octubre de 2009, expresó su estupefacción después de que un dirigente africano le pidiese con toda naturalidad, cara a cara, que le “ayudase a matar a algunas personas de la disidencia de su país que vivían en Bélgica”. Ese dirigente fue Kagame.

Holanda ha anunciado que suspenderá la ayuda directa a Ruanda porque es un país que no respeta los derechos humanos y mucho más después de las recientes acusaciones tan graves lanzadas por la ONU.

Su dirigente se ha quedado solo, nadie en Bruselas respaldó su postura, los medios apenas se hacen eco de su determinación, pero el primer ministro holandés Hans Van Baalen se mantuvo firme.

Cifende dice que tras estos anuncios hechos en Bélgica no hay ni una mención en los medios africanos a esos hechos, pero en la calle la gente murmura y comprueba. "Ahora Kagame ya no se muestra tan arrogante", concluye el abogado congoleño.

Tags relacionados: Naciones Unidas (ONU) Militarismo
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