CUIDADOS // LAS PERSPECTIVAS DE LAS ECONOMISTAS SUBRAYAN LAS MÚLTIPLES FACETAS DE LA RECESIÓN
La economía feminista se moviliza en el contexto de la crisis global

En abril se celebró en
Baeza el III Congreso de
Economía Feminista
.
Distintos estudios con
perspectiva de género
incidieron en la necesidad
de articular una alternativa
radical al liberalismo.

13/05/09 · 1:35
Edición impresa



¿Qué es la ‘economía feminista’?
Cada vez más autoras reivindican
la perspectiva de las mujeres, los
cuidados y las lógicas cooperativas
para renovar los análisis y ponerlos
al servicio del bienestar de las personas.
Como aseguró la profesora
de Teoría Económica de la Universidad
de Barcelona, Cristina Carrasco:
“No queremos la igualación de
las mujeres al modelo masculino.
Para nosotras la igualdad es la consecución
del bienestar de mujeres y
hombres como personas diversas e
interrelacionadas”.

Según se reflejó en las jornadas,
la economía feminista trata de combatir
el reduccionismo del pensamiento
económico dominante, que
invisibiliza y margina, mediante
confusión entre valor y precio, toda
actividad realizada sin la vara de
medir del Estado y el mercado.
Frente a esta perspectiva (neo)clásica
de la economía, se impulsan
nuevos conceptos y estudios con
perspectiva de género, revalorizando
las diversas tareas reproductivas,
de atención y cuidados, que
han sido históricamente asumidas
por mujeres. Además, en el actual
contexto, estas tareas corren mayor
riesgo de padecer los ajustes de la
crisis y ser, por tanto, crecientemente
desatendidas y precarizadas.
Para Amaia Pérez Orozco, doctora
en Economía y del grupo Precarias
a la Deriva, se avecina tormenta con
la crisis de la ‘cuidadanía’.

Desbrozando la crisis

En las mesas redondas y áreas temáticas
se trataron cuestiones como
la “crisis de los cuidados”, o los
distintos tiempos, trabajos y su relación
con el género en el contexto
de la crisis global. También hubo
espacio para plantear la necesidad
de presupuestos con enfoque de género
y estrategias de igualdad en
las políticas públicas, o aspectos como
el desarrollo, las migraciones y
los indicadores alternativos para la
medición del bienestar. Se enfatizó
el androcentrismo de la crisis, dado
que las mujeres están excluidas de
la política-económica mundial, y
participan en menor grado en los
sectores que la han generado, aunque
sí están presentes, en mayor
medida, en el padecimiento de sus
consecuencias.

Mertxe Larrañaga, profesora de
la Universidad del País Vasco, destacó
la persistencia de una mayor
tasa de desempleo y precariedad femenina
(temporalidad, empleo parcial...)
y predijo una crisis que evolucione
en forma de “L” y no de “V”,
es decir, que la recuperación del paradigma
neoliberal nunca será completa.
Asimismo se plantearon medidas
paliativas como una redistribución
de recursos de arriba hacia
abajo, con tipos de salarios máximos,
o el establecimiento de un salario
mínimo global. También se
presentaron conceptos como el
“acantilado de cristal” (es decir, la
contratación de mujeres en cargos
de alta dirección en momentos de
inestabilidad económica), la sostenibilidad
de la vida o la cadena global
de cuidados, esbozando el rol
que la sociedad civil puede tener en
la recomposición de nuevos esquemas
de provisión de bienestar y autonomía
(mediante la creación de
bancos de tiempo o cooperativas integrales,
por ejemplo). Los análisis
coincidieron en la degradación del
sistema, que hace necesaria una
transformación radical del orden
económico y social imperante.

En Baeza se consensuó un documento
de conclusiones cuyo texto
íntegro puede consultarse en la página
www.economiacritica.net. Éste
constata que el crac económico y
financiero se superpone a otras crisis
como la del cuidado
, la ecológica,
la del modelo económico y de
desarrollo, “así como la moral y ética”.
También destaca que la crisis
ataca las condiciones de vida de las
personas “y sobre todo de los sectores
más vulnerables de la población,
en los que se incluyen las mujeres”.
Se responsabiliza de la coyuntura a
las élites financieras y empresariales,
y no se olvida de la beligerancia
de los gobiernos en la imposición
de políticas neoliberales, “siguiendo
los postulados de la economía ortodoxa,
patriarcal y de fundamentalismo
de mercado”. Por otra parte,
se plantea la oportunidad de establecer
nuevas formas de producción
y consumo, y de reorganizar
las estructuras y relaciones del cuidado,
estableciendo un reparto
equitativo entre mujeres y hombres
del trabajo remunerado y no remunerado.
Finalmente, en el texto se
exige “incluir una perspectiva feminista
en los planes de estudio e investigación,
así como en la política
económica y en las medidas anticrisis
que se están diseñando”.

ALTERNATIVAS

BAEZA, CENTRO
DE LA ECONOMÍA

_ El III Congreso de Economía
Feminista se celebró los días 2
y 3 de abril en el Centro de Formación
Feminista Carmen de
Burgos, de Baeza (Jaén). Esta
red de profesoras, investigadoras,
estudiantes y militantes
feministas se organizan en
torno al Área de Economía
Feminista de las Jornadas de
Economía Crítica. Acudieron
plataformas como 'Por un
impacto de género en los presupuestos',
que encontraron el
marco idóneo para difundir sus
propuestas. La edición de 2010
se celebrará en Zaragoza.

Información de ediciones anteriores en:
_ [Bilbao->http://www.ehu.es/economiafeminista/indexcast.htm] (2005)
_ [Zaragoza->http://www.unizar.es/economiafeminista/] (2007)

Tags relacionados: Economía feminista
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto