PERSONAJES HORRIBLES
Juan March, un prócer del capitalismo
JPG - 21.3 KB
 
PACO ARJONA

La forja de nuestro personaje
comienza en la última década del
siglo XIX, cuando su abuelo fundara
una sociedad comercial en la
que pronto estuvo empleado el
joven March. Diez años tenía

22/04/06 · 13:35
Edición impresa
JPG - 21.3 KB
 
PACO ARJONA

La forja de nuestro personaje
comienza en la última década del
siglo XIX, cuando su abuelo fundara
una sociedad comercial en la
que pronto estuvo empleado el
joven March. Diez años tenía
entonces este niño, que no carecía
de ninguna de las virtudes del
buen capitalista: era ambicioso e
individualista, estaba fascinado por
el poder y se mostraba prudente
ante la adversidad y despiadado
ante la oportunidad. Ninguna de
estas cualidades pasó de largo a
los mayores de la familia, que
pusieron al chico al frente de los
demás negocios que poseían.
Antes de morir el siglo era responsable
de las finanzas de March
Hermanos, una firma comercial
dotada de una flota de siete barcos,
anclada en el puerto de
Santa Margalida. Se dice que su
principal actividad había sido el
tráfico de esclavos, teniendo a la
reina María Cristina entre sus
clientes. Hacia 1900, March utilizaba
esta empresa para el contrabando
de tabacos, basándose en
Argel bajo los auspicios de Alfonso
XIII. El capital procedente de
esta explotación constituyó la
base de su fortuna personal posterior,
y fueron los libros de contabilidad
de este periodo los que
aportan las pruebas más sólidas
sobre las prácticas financieras de
March, entre las que figuran el
soborno, la compra de voluntades
y demás usos dirigidos a la consecución
rápida del poder.

Durante los años posteriores se
produjo la ascensión de March a la
cumbre del poder: se hizo con la
propiedad o la participación de
empresas de todos los ramos,
compró periódicos de distintas ideologías
(su Informaciones publicó
la señal codificada que dio comienzo
a la sublevación facciosa del
’36) y utilizó la compañía Transmediterránea
para el contrabando de
todo tipo de artículos. Fue ésta
actividad la que lo llevó a la cárcel
por orden del presidente de la
República, Manuel Azaña. Cuentan
que salió de allí sobornando al
abuelo de Alberto Ruiz-Gallardón,
entonces Director de Prisiones.
Tal vez este agravio, o la preocupación
del capitalista ante el avance
de la revolución social, lo llevaron
a convertirse en financiero del fascismo
español durante la Guerra
Civil. Durante la Segunda Guerra
Mundial combinó sus negocios con
las naciones beligerantes con el
papel de agente al servicio de los
británicos, realizando el pago de un
equivalente a 250.000 millones de
pesetas al generalato español,
encargado por Winston Churchill
para evitar la participación de
España en la contienda.

El franquismo dio bula a March
para hacer y deshacer a su antojo,
consiguiendo hitos como la
cesión de Fuerzas Eléctricas de
Cataluña, valorada entonces en
250 millones de dólares, gracias
a la declaración de quiebra que
se dictó sobre la corporación.
De su intensa carrera hoy queda el
Grupo March, que incluye a la
Banca March y al holding de inversión
financiera ALBA. Participan
mayoritariamente en empresas
como Acerinox, ACS Construcciones,
Prosegur o Carrefour.

Tags relacionados: Juan March
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto