17-S // HUELGA DE USUARIOS Y USUARIAS DE BANCA
Una jornada de huelga para establecer redes

El 17-S, 114 puntos de encuentro se instalaron en las calles
para invitar a desarrollar alternativas al capitalismo. Con la idea
de que fuera un arranque, se cancelaron cuentas, tarjetas...
pero, sobre todo, se crearon redes de afinidad locales.

29/09/09 · 0:56
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Sangre para llos banqueros en Bilbo.

“Lo más reseñable ha sido la cantidad
de sitios donde se han hecho
puntos de encuentro, que han servido
para que gente de muchas
poblaciones descubra que hay
otras personas moviéndose en su
zona, que se encuentren y trabajen
juntos y, en un segundo nivel,
que en las mesas conozcan a otra
gente que va a colaborar con ellos
en el futuro”, señala Enric Duran,
uno de los promotores y miembro
del equipo de coordinación de la
huelga de usuarios de banca. El
17 de septiembre, 114 puntos de
información repartidos por todo
el Estado –la mitad en Catalunya–,
salían a la calle con el lema “Podemos
vivir sin capitalismo” y la
intención de crear en sus poblaciones
grupos de afinidad con personas
dispuestas a “un proceso
que cada uno tiene que hacer a nivel
personal, cortando sus lazos
con el sistema financiero en la medida
en que le sea posible”, en palabras
de Duran.

La preparación de la huelga de
usuarios y usuarias de banca
arrancó el 12 de noviembre de
2008, cuando empezaron a ser posibles
las inscripciones en la web
17-S.info. Este 17-S ya había un millar
de personas inscritas. La acción
huelguista consiste en que
“cada uno en la medida de sus posibilidades
realice una acción individual:
quitar todo el dinero del
banco, eliminar tarjetas de débito
o crédito, cerrar cuentas corrientes
(y abrir cuentas en banca ética o
cooperativas de crédito)... y hacerlo
público en los puntos de encuentro
organizados”, según se indica
en el boletín Queremos!, distribuido
durante la jornada.

Un equipo de coordinación con
diversas sedes itinerantes en Catalunya,
se ha dedicado a poner en
contacto a las personas inscritas en
cada zona. Asimismo, se han puesto
también a disposición de aquellos
que quieran hacer la huelga, directrices
y consejos de actuación
con la idea de maximizar los impactos
de las acciones y materiales distribuidos
en los puntos de encuentro.
A juzgar por los testimonios en
la web, las acciones que más se han
repetido han sido cierres de cuentas,
cancelaciones de tarjetas y de
domiciliaciones de pagos o retiradas
parciales de fondos. Para Duran
“es una acción que en sí misma
no es espectacular en cuanto a visibilidad,
pero no importa: lo importante
es todo lo que ha supuesto a
nivel micro, que va a dar consecuencias
a largo plazo”.

Podemos vivir sin capitalismo

La huelga se inscribe dentro de la
campaña Podemos vivir sin capitalismo,
iniciada el 17 de septiembre
de 2008 con la publicación del
Boletín anticapitalista Crisis. En el
mismo se informaba de la acción
por la que Enric Durán expropió a
los bancos 492.000 euros, que destinó
a los movimientos sociales, incluida
la propia publicación.

A Crisis, cuya intención era “situarnos
respecto a la coyuntura de
crisis sistémica del sistema capitalista”,
le siguió Podemos!, que actualizaba
el análisis e introducía
“propuestas de transición para
abandonar el capitalismo”. En esta
ocasión, se ha distribuido Queremos!,
un boletín con un formato
más modesto, que pretende ser
“una especie de manual orientado
totalmente a la acción práctica”, y
que permite incluir los contactos
más cercanos para cada alternativa
en cada territorio. La contraportada
ha sido personalizada en cada
uno de ellos y el boletín está disponible
en la web para todo aquel que
quiera difundirlo.

La campaña se define como una
iniciativa para la construcción de
alternativas y no tanto de protesta,
aunque “eso no significa que no
pueda haber conflicto, que puede
tener un papel estratégico, pero tiene
que ser un conflicto que apoye
la creación de alternativas”, según
apunta Duran. Desde el punto de
vista teórico, ha cundido entre los
colectivos y personas que se integran
en la campaña la teoría del
decrecimiento entendido de un
modo personal: “No podemos esperar
que esos cambios los haga el
poder, sino que tenemos que hacerlos
desde abajo”, subraya Enric
Duran. En cuanto a la práctica, señala:
“Consiste en potenciar todos
los cambios desde abajo, que empiecen
en la vida personal, de ahí a
la acción colectiva, y de ahí a la acción
de cambio del sistema”.

El lema “¿Crees que los bancos te
roban?”, que se ha exhibido en diversos
puntos de encuentro, ha sido
un reclamo en diferentes localidades.
A medida que avanza la crisis,
miles de personas se han visto obligadas
a dejar de pagar créditos y
préstamos personales: un planteamiento
tan cercano ha atraído a
gentes de diversas edades, que ya
conocían los movimientos sociales
o que se acercaban por primera vez
a ellos a través de la iniciativa. Tras
la jornada de huelga, se espera crear
en muchas de las poblaciones
grupos de afinidad y apoyo mutuo
para superar el modelo y poner en
marcha alternativas.

Por otro lado, en la página web
hay una comunidad de morosos en
la que los propios usuarios preguntan
y contestan basándose en su
experiencia personal. Un equipo
de gente se encarga de contestar
aquellas dudas que se plantean por correo. En dicho foro, las personas
cuentan sus experiencias, en la
mayoría de las ocasiones traumáticas,
con las entidades de crédito y
las agencias de recobro, que a menudo
llevan a cabo prácticas de
acoso muy dudosas. Cetelem,
Cofidis o Citibank son algunas de
las mencionadas por los usuarios,
que han puesto en marcha documentos
tipo y métodos de actuación
para soportar el trance.

Problemas en Madrid

Para poder instalar las mesas informativas,
se llevó a cabo una petición
conjunta al Ministerio del
Interior en la mayoría de los territorios
inscritos. Tan sólo la Delegación
del Gobierno en Madrid denegó
la petición, menos de 24 horas
antes de la jornada de huelga.

Argumentaban que los sitios no
eran los más adecuados, que temían
por la seguridad de edificios
emblemáticos y que temían disturbios
relacionados con el juicio al
asesino de Carlos Palomino. Pese
a ello, salieron a la calle y no se registraron
incidentes. El viernes siguiente
presentaron un recurso en
nombre de Enric Duran. A este
respecto, éste reflexiona: “Tenemos
cada vez más ejemplos de cómo
se vulneran los derechos civiles
desde el poder y, aunque no se
haya ejecutado, simplemente la intención
de prohibir, no puede dejar
de ser respondida. Empezando
por el detalle, por esta prohibición,
no tenemos que dejarles pasar
una”. En otros territorios la cosa
no pasó de identificaciones y alguna
retirada de mesa por las que se
van a presentar quejas.


114 MESAS EN
TODO EL ESTADO


El 17-S contó con 114 puntos
de encuentro en los que, además
de repartirse los boletines
Queremos!, se llevaron a cabo
actos diversos: pasacalles en
Granollers, performances en
Bilbo o Santander, teatro anticapitalista
en Madrid, mercadillos
de trueque en Murcia, cuentacuentos
en Zaragoza... En algunos
territorios ya había un grupo
previo; en otros, el 17-S ha servido
para poner en contacto, a través
del centro de coordinación y
de las inscripciones en la web, a
personas de edades muy diversas
que en unos casos ya tenían
experiencia previa en movimientos
sociales, pero en otros
muchos no. Se repartieron, además
de los boletines, formularios
en los que se buscaba conocer
las necesidades e intereses de
las personas que se acercaban a
los puntos de encuentro y que
ahora están colgados en la web.
Al finalizar la jornada, en diversos
puntos se organizaron asambleas
y en muchos se están gestando
nuevos colectivos.

[ALGUNAS CLAVES DE QUEREMOS! PARA VIVIR SIN CAPITALISMO->8925]

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