italia elecciones para el 23 y 24 de febrero
Los italianos se enfrentan a unas generales con caras conocidas

Italia celebra el 24 y 25 de febrero elecciones generales. De ellas saldrá el próximo primer ministro, cargo al que Monti y Berlusconi aspiran otra vez.

05/02/13 · 16:08
ANTONIO INGROIA. El fiscal que persiguió a Berlusconi, se enferentará con él en las elecciones. / Ricomincio Dagli Student

Mario Monti sale por la puerta pero intenta entrar por la ventana. El primer ministro italiano, que en noviembre de 2011 sustituyó a Silvio Berlusconi liderando un Gobierno tecnócrata impulsado por Bruselas y por el mundo de las finanzas, quiere seguir al frente de Italia. Pero tampoco esta vez piensa hacerlo ganándose la victoria en las urnas, en las elecciones generales que se celebran en Italia el 24 y 25 de febrero. El antiguo comisario europeo apunta a ser el fiel de la balanza en una campaña electoral cuyo resultado es todavía muy incierto.

Los progresistas, favoritos

De momento lidera las encuestas la coalición de centroizquierda de Pier Luigi Bersani, compuesta por el Partido Demócrata (PD) y por Izquierda, Ecología y Libertad (SEL por sus siglas italianas). Mientras SEL es un partido semejante a Izquierda Unida en el Estado español, el PD es una creación original de la política italiana: nacido en 2007 con el intento de juntar los postcomunistas a los demócratas cristianos más progresistas, es una formación no muy diferente del PSOE, pero más conservadora en el campo de los derechos civiles. Por esto, si la coalición de centro-izquierda se propone por un lado corregir algunas reformas de Monti (suavizando recortes al Estado social e impulsando la creación de empleo), por otro se limitará a introducir una ley para regular las parejas homosexuales, pero sin matrimonio.

La victoria de la coalición de centro-izquierda está en vilo en el Senado, que en Italia es esencial para formar un Gobierno con mayoría Con la unión de sus fuerzas, PD y SEL podrían superar el 35% de los votos, a tenor de los sondeos; un resultado que según la ley electoral italiana podría garantizarle una amplia mayoría de escaños en la Cámara de Dipu­tados. Su victoria, sin embargo, está mucho más en vilo en el Senado, que en Italia es esencial para formar la mayoría de Gobierno. La ley electoral –aprobada por el Gobierno de Berlusconi en 2005 y denominada popularmente la “ley cochina” por la confusión que provoca– asigna en la cámara alta del Parlamento premios de mayoría a nivel regional.

El resultado es que una coalición de partidos puede ganar a nivel estatal pero quedarse corta en algunas regiones claves de Italia. Esto ya pasó en 2006, cuando fue elegido el Gobierno del primer ministro Romano Prodi –apoyado por un frente de centro-izquierda– y podría volverle a pasar a Pier Luigi Bersani en estas elecciones generales de febrero. Si el líder del PD se quedara sin la mayoría de escaños en el Senado tendría que encontrar un aliado fuera de su coalición para gobernar. Y esto es justo lo que Monti espera.

Mientras tanto, el exprimer ministro Mario Monti ya ha aclarado su objetivo: volver al Gobierno con el Partido Demócrata, pero “cortando las alas extremas”, es decir sin la izquierda del SEL. De esta manera Monti podría seguir con su agenda neoliberal impulsando otras reformas requeridas por la Unión Europea.

Neoliberales y populistas

El tecnócrata, que se vanagloria de haber bajado la prima de riesgo de la deuda italiana, ha juntado una coalición de centro que pretende ser una novedad en el panorama político italiano. Sin embargo, se trata sólo del maquillaje de los viejos socios de Berlusconi, empezando por el antiguo brazo derecho de Il Cavaliere, Gianfranco Fini.

Fini –que empezó su militancia en el neofascista Movimiento Social Italiano– lleva un par de décadas intentando limpiar su imagen de postfascista y acreditarse como líder conservador. Ahora, tras romper con el frente berlusconiano, parece haber alcanzado su objetivo. El problema es que el centro liberal de Monti hasta ahora no ha arrasado, a pesar del respaldo de tantos líderes europeos, empezando por Angela Merkel. Con sólo el 15% de la intención de voto en las encuestas, la única posibilidad para el actual primer ministro es que Bersani no consiga la mayoría suficiente y tenga que correr a su auxilio. Más a la derecha aún está Silvio Berlusconi. El antiguo líder, que parecía destinado a retirarse, ha vuelto a la arena política con la garra de siempre. Y tras reanudar las relaciones con la derecha autonomista y xenófoba de la Liga Norte ha empezado una campaña electoral centrada en tonos populistas y ataques tanto a la izquierda como a la Unión Europea, llegando a proponer la salida de Italia del euro. Con poco menos del 30%, Berlusconi no tiene posibilidades de ganar las elecciones. Pero el objetivo de Il Cavaliere –que necesita ser elegido en el Parlamento para protegerse de tantos juicios– es sentarse a la mesa de las negociaciones en el caso que no surja de las urnas una mayoría clara.

Otras opciones políticas

Revolución Civil, con menos del 5% en los sondeos, está liderada por un fiscal que ha perseguido a Berlusconi

Al margen de las tres principales coaliciones hay dos movimientos nuevos que podrían confundir aún más el resultado del 24 y 25 de febrero. Algunos partidos de izquierdas han formado una coalición apelada Revolución Civil (RC) e intentan presentarse como alternativa al centroizquierda rechazando las políticas de austeridad de Monti. Al fin y al cabo el PD ha sido parte de la mayoría que ha apoyado a Monti y es responsable de los recortes, sangre, sudor y lágrimas, y de las medidas neoliberales impulsadas por el gabinete tecnócrata.

Revolución Civil, con poco menos del 5% en los sondeos, esta liderada por uno de los fiscales que han perseguido a Berlusconi, Antonio Ingroia y junto a algunas instancias sociales típicas de la izquierda, presenta algunos temas propios de las batallas legales en contra de Il Cavaliere y de su impunidad.
 

El Movimiento 5 Estrellas del cómico Beppe Grillo podría convertirse en la tercera fuerza Por otro lado, el Movimiento 5 Estrellas del cómico Beppe Grillo, fundado en 2009 en la red, propone una democracia basada en la participación a través de internet y una radical oposición al actual sistema de poder de los partidos políticos. Grillo cuenta con el apoyo de los movimientos sociales de la izquierda más radical, como los que están en contra el tren de alta velocidad [los NO TAV de Val di Susa] que se pretende construir entre los Alpes italianos y franceses, de Turín a Lyon. El Movimiento 5 estrellas de Grillo, por sus planteamientos fuera del esquema político tradicional, con su lista de candidatos elegidos en votaciones entre militantes a través de internet, podría marcar estos comicios. Con más del 15 %, el de Grillo podría convertirse en el tercer partido italiano. 

Mario Monti espera volver al poder

El exprimer ministro italiano Mario Monti, impuesto por la troika el 16 de noviembre, se muestra indeciso. Ahora quiere seguir en el Gobierno a pesar de que asegura que no le gusta la política. Vuelve a la carga y se ofrece a liderar el Gobierno con la coalición de centro-izquierda PD-SEL.

Una coalición política que promete

El grupo de centro-izquierda de Pier Luigi Bersani, compuesta por la coalición del Partido Demócrata (PD) y por Izquierda, Ecología y Libertad (SEL) lidera las encuestas. Sin embargo, la mayoría necesaria también en el Senado no está asegurada para esta coalición.

Beppe Grillo sigue sumando apoyos

El Movimiento 5 estrellas, que lidera el cómico italiano Beppe Grillo, podría convertirse en la tercera fuerza política en estas generales de febrero. Grillo encabeza el partido de un modo personalista y se define como alguien “ni de izquierdas ni de derechas, tampoco de centro”.

Berlusconi y su circo particular

El exministro Silvio Berlusconi ha reaparecido con fuerza estos meses y de nuevo quiere encandilar al electorado. Ha retomado su relación con el partido xenófobo de la Liga Norte y mantiene un discurso populista en el que destaca como lema la salida del euro.

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comentarios

1

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    Javier G.
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    25/02/2013 - 11:20am
    Hacer un análisis sobre las elecciones italianas y dedicar tan poco a las candidaturas de izquierda, haciendolo además de manera tan pobre, me parece erróneo en un artículo del diagonal. Por un lado, SEL no sería equiparable a IU sino a Izquierda Abierta (la corriente más moderada de IU) y un poco a Equo (los verdes italianos son más de izquierdas que equo o el resto de verdes europeos). Por otro lado, Rivoluzione Civile es una coalición compleja pero que sería lo más parecido a la IU española. Es verdad que incluye a italia dei valori, que no sería parecido a IU. Pero también incluye al partido de los comunistas italianos y a refundación comunistas, que son como IU y que de hecho forman parte de la izquierda europea.<br /><br />Desgraciadamente la izquierda no va a pintar mucho en estas elecciones. Revoluzione civile va a pintar muy poco y SEL ya veremos. Pero aún así merecería hablar más de ellos en un medio como diagonal...