Italia: llega la huelga virtual

Como explicó el sociólogo del trabajo
Luciano Gallino en Il Manifesto:
“Ahora hay que tener miedo. Lo de
la limitación del derecho de huelga
es un camino que sabemos dónde
empieza pero no dónde acaba. El
Gobierno empieza con los transportes,
luego pasará a todos los servicios
públicos y finalmente, por coherencia,
la avalancha atropellará al
sector privado”. Por orden. A finales
de febrero el Gobierno Berlusconi
aprobó una ley sobre el control de
las huelgas en transportes. El ministro

19/03/09 · 0:00
Edición impresa

Como explicó el sociólogo del trabajo
Luciano Gallino en Il Manifesto:
“Ahora hay que tener miedo. Lo de
la limitación del derecho de huelga
es un camino que sabemos dónde
empieza pero no dónde acaba. El
Gobierno empieza con los transportes,
luego pasará a todos los servicios
públicos y finalmente, por coherencia,
la avalancha atropellará al
sector privado”. Por orden. A finales
de febrero el Gobierno Berlusconi
aprobó una ley sobre el control de
las huelgas en transportes. El ministro
de Estado Social, Sacconi, inspirador
de la maniobra, introdujo la
huelga virtual, por la que los trabajadores
estarán de servicio sin sueldo.

Éste será transferido a una caja de
beneficencia, junto a una cantidad
puesta por la empresa. Gallino explica
que “en realidad, en el texto de
la Ley Delega no aparece la palabra
transporte”. Se pretende impedir las
formas de lucha que limiten la circulación,
como los bloqueos de carreteras,
y aclara “la prohibición de formas
de protesta o abstención del trabajo
en cualquier actividad o sector
productivo que, por duración y modalidad
de actuación, puedan ser lesivas
del derecho a la movilidad y a
la libertad de circulación”. Los campos
de aplicación de este recorte son
ilimitados, desde una empresa de
cátering a una de mantenimiento.

Mientras las centrales CISL y UIL
se han declarado a favor, Epifani,
secretario general de CGIL, habló
de “cambio autoritario” y llamó a
una movilización nacional el 4 de
abril. Cremaschi, secretario adjunto
de los metalúrgicos de CGIL, fue
más explícito: “El Gobierno quiere
golpear el derecho de huelga porque
sabe que en los próximos meses
habrá más conflictos sociales debido
a la crisis y a su manejo erróneo
e injusto. Controlar la libertad,
imponer de forma autoritaria las decisiones
y reprimir el desacuerdo
son características típicas de las sociedades
antidemocráticas y, en
nuestra historia, es la característica
auténtica del fascismo”.

Los sindicatos de base denunciaron
el afán “de querer hacer callar a
los trabajadores, mientras celebran
los delitos en el sector de transporte
—Fs, Tirrenia, Alitalia— con miles
de excedentes y despidos y el consecuente
agravamiento de la calidad
del servicio y de los costes/hora”. Los
sindicatos de base convocaron una
huelga general para el 23 de abril.
Las siglas del sindicalismo de base
Cub/RdB, Cobas y SdL firmaron el
Pacto de Base al final de una gran
asamblea nacional que se produjo
en Roma el 7 de febrero. Leonardi,
coordinador de RdB, reconoció que
“la crisis ha venido a unirnos”, pero
también contribuyó el “formidable
éxito de la huelga general de octubre”,
que unió a millones de trabajadores
y la impresionante manifestación
de Roma con que concluyó esa
jornada. Además de plantear una
plataforma y la coordinación a nivel
confederal y de sector, el pacto promociona
la movilización del 28 de
marzo, cuando estarán en Roma los
ministros económicos del G-14 para
debatir sobre amortiguadores sociales
frente a la crisis.

Tags relacionados: Huelga Italia
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto