OPINIÓN // DESDE MAYO ISRAEL PERTENECE AL CLUB DE LOS PAÍSES CON MÁS PODER
Israel ya está en la OCDE

El autor plantea la falta de coherencia de los actores internacionales que premian al gobierno de Israel, que viola sistemáticamente los derechos del pueblo Palestino, y sugiere que, ahora más que nunca, se debe seguir con las campañas boicot a Israel.

26/05/10 · 17:45
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El pasado 10 de mayo Israel fue aceptado por unanimidad (requisito imprescindible para entrar) como miembro de pleno derecho de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico ,OCDE, fundada en 1960 por EE UU y Canadá. Basta echar un vistazo a la lista de los 31 países que componen esta organización, ahora 34, con la incorporación de Estonia y Eslovenia, para hacerse una idea de por dónde caminan estos países.

El 10 de mayo pasado, comenzaban también las negociaciones indirectas entre Israel y Palestina, con EE UU como mediador. Estos encuentros se producen bajo criterios de la llamada Comunidad Internacional (término indefinido que suele referirse tan sólo a los mismos países miembros de la OCDE o a los más influyentes), el resto de Estados son los nadie.

La entrada de Israel en la OCDE es un premio internacional a las “concesiones” israelitas en el asunto palestino, o, al menos, esa es la excusa que parece entreverse. El Gobierno de extrema derecha, actualmente en el poder en Israel, es felicitado así por emitir en algún momento la frase “dos Estados”, por publicar una moratoria en la construcción de asentamientos en Cisjordania, y por aceptar negociaciones indirectas.

Pero, resulta que la idea de dos Estados ya estaba comprometida por Israel y el congelamiento de los asentamientos era un requisito que ya debía haberse cumplido. Y eso tenía que ser, conforme a entre otros acuerdos, la Hoja de Ruta del 2004, pasando por alto el detalle de que era una obligación derivada de la legislación internacional desde el principio de la ocupación. Obviamente, el congelamiento no sólo no es tal, continúan con la construcción de infraestructuras públicas en los asentamientos y mirando en otra dirección cuando lo que se expande son las viviendas privadas, sin mencionar los asentamientos que rodean Jerusalén Este, no sujetos a ningún tipo de ‘congelación’.

En cuanto a las negociaciones, para que pueda ser una negociación justa, requiere de un mediador imparcial, y de cierto equilibrio de partida ¿El equilibrio proporcionado por la decisión de la OCDE y por EE UU?

Y ante tanta incoherencia, sólo no nos queda actuar manteniendo vivas nuestras protestas: con la resistencia popular descentralizada, de carácter no violento del pueblo palestino. Con la coherencia de campañas como la del BDS (Boicot, Desinversiones y Sanciones a Israel). Con la coherencia de los sin rostro, más necesaria aún desde el pasado 10 de mayo.

Tags relacionados: Número 126 OCDE
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