ORIENTE PRÓXIMO // EL 45% DE LOS IRAQUÍES APOYA LOS ATAQUES A LAS TROPAS DE OCUPACIÓN
Iraq: la guerra inacabada

Cuando se cumple un
año del asedio de Faluya
y continúan los ataques
contra la población civil
parece claro que la
guerra está lejos de
haber terminado.

10/03/06 · 22:21
Edición impresa
JPG - 13.6 KB
ATAQUES DE LA RESISTENCIA. Una reciente encuesta británica revelaba que el 82% de los iraquíes se opone a la ocupación. Sin embargo, sigue sin haber fechas de retirada.

El 15 de diciembre, si se cumple el
calendario establecido, se celebrarán
las segundas elecciones de la reciente
historia de Iraq, la que comenzó
con su invasión hace ya casi tres
años. La Ley Administrativa Transitoria
(LAT) dicta el pulso de la llamada
“democratización” del país, un
proceso que llevó a los iraquíes el 30
de enero a elegir un gobierno transitorio
y e1 15 de octubre a votar su
nueva Constitución. En esta ocasión,
de las elecciones legislativas saldrá
un gobierno que, entre otras cosas,
acuerde la salida de las tropas o decida
el estatuto que han de tener a
partir de 2006. Otra vez, los iraquíes
irán a votar en un contexto de ocupación
formal, lo que se traduce en
una situación de guerra no declarada,
donde la violencia y la inseguridad
son extremas, la esperada reconstrucción
es una ilusión, y la estructura
de servicios mínimos y necesidades
básicas -como la educación,
la sanidad, el acceso a la
electricidad o al agua potable- está
totalmente desmantelada.

En la nueva ‘democracia’ de Iraq,
las ofensivas militares de la ‘fuerza
multinacional’ liderada por EE UU
contra diferentes zonas del país no
han dejado de sucederse. El asedio a
Faluya hace ahora un año es un
ejemplo de cómo, bajo el pretexto de
querer acabar con un foco de resistencia
armada, las fuerzas ocupantes
literalmente destruyeron la ciudad.
Hoy se sabe que en el ataque,
EE UU utilizó fósforo blanco, un arma
química prohibida por la legislación
internacional y que comúnmente
se compara con el napalm porque
hace combustión cuando entra en
contacto con el oxígeno y provoca
severas quemaduras. El Centro para
los Derechos Humanos y la Democracia
de Faluya da cuenta en un informe
del uso de armas químicas,
así como de los asesinatos y torturas
deliberadas a civiles (la cifra de
muertos se estiman en miles) por
parte de los ocupantes y de los llamados
guardias nacionales iraquíes,
de la destrucción de hospitales, del
bloqueo a la entrada en la ciudad de
alimentos y medicamentos, de toda
clase de vejaciones a la población,
de saqueos, amenazas, utilización
de civiles como escudos humanos,
etc. La situación de los más de
35.000 refugiados de Faluya también
es, según otro informe, tremendamente
crítica, y es una situación para
la que las ni las fuerzas ocupantes
ni las autoridades iraquíes parecen
tomar medidas.

Al-Qaim, Husayba y Karabila son
otras ciudades que han sufrido de
igual manera ataques masivos. Situadas
en el corredor del Éufrates y
cercanas a la frontera con Siria, han
sido objeto en los últimos meses de
duras ofensivas militares bajo la denominada
operación “Cortina de
Acero”. Una vez más, decenas (si no
cientos) de civiles muertos en los ataques
indiscriminados y miles de refugiados
es el saldo de esta operación
orientada a controlar una zona
que supuestamente sirve de entrada
a combatientes y refuerzos para la
resistencia iraquí. Las ofensivas con
aviones de combate, helicópteros o
vehículos militares, así como los
asaltos a las casas y las agresiones
se repiten en Ramadi, Rawa, Tel
Afar, Bagdad, Mosul... La cifra de
civiles muertos desde que empezó la
ocupación es de más de 25.000.

Una guerra de desgaste

“Incluso en la arrasada ciudad de
Faluya, las fuerzas rebeldes están
empezando a reaparecer con una
cruel determinación para vencer o
morir en el intento”. Son palabras de
un marine destinado en Iraq, conocido
como hEkLe, y publicadas en la
página de IraqSolidaridad hace un
año. Su testimonio, que relata el aumento
de la insurgencia en ciudades
como Bagdad, Mosul o Baqubah, tiene
todavía vigencia. Ya se ha rebasado
la cifra de 2.000 soldados muertos
en Iraq, octubre fue el mes más
mortífero para los estadounidenses,
y la ocupación está convirtiéndose
en una guerra de desgaste en la que
EE UU no puede ganar. Una encuesta
del Ministerio de Defensa británico
publicada en la prensa británica
mostraba que el 82% de los iraquíes
se opone a todas las fuerzas de ocupación
y el 45% apoya abiertamente
los ataques contra las fuerzas de EE
UU. Ahora se empieza a hablar de
posibles reducciones de tropas en el
próximo año (entre 150.000 y
160.000 soldados) pero nadie de la
Administración Bush se atreve a dar
fechas ni cifras. Todo depende de cómo
transcurran las elecciones del 15
de diciembre, se dice desde
Washington.

En medio de esta situación, los
atentados contra la población civil
están también cobrando cada vez
más fuerza. Sólo en la tercera semana
de noviembre, más de 200 personas
murieron en diferentes atentados
con explosivos. Mientras el discurso
oficial culpa a la resistencia o
a grupos terroristas iraquíes, otras
fuentes señalan diferentes posibilidades.
Según representantes de la
Campaña Estatal contra la Ocupación
y por la Soberanía de Iraq
(CEOSI), que viajaron a Iraq en abril
y se entrevistaron con miembros de
la resistencia y con diferentes asociaciones
civiles, políticas y sindicales,
la autoría de este tipo de atentados
puede achacarse, a la luz de las
entrevistas recogidas, a corrientes
islamistas radicales no integradas a
la resistencia, a corrientes de determinados
países de la región o a los
propios ocupantes. En algunos sectores
iraquíes las sospechas de que
detrás de estos atentados están soldados
extranjeros y paramilitares
colaboracionistas va tomando forma,
a la vez que se cuestiona la misma
existencia de al-Zarqawi, señalado
como el líder de Al Qaeda en
Iraq. Sin negar la existencia y la actividad
de Al Qaeda en la región, diversos
testimonios señalan indicios
que también involucran a los ocupantes.

Como ejemplo, la detención
por parte de la policía iraquí de dos
soldados británicos el pasado mes
de septiembre, a los que según el periódico
Al Quds, se les acusó de vestir
ropas tradicionales árabes y de
portar explosivos para cometer un
atentado. En octubre, casi la misma
historia se repitió con soldados
estadounidenses. Los testimonios
que se pueden encontrar en diarios
electrónicos y en medios alternativos
en Internet son muchos, y todas
coinciden en creer que las fuerzas
ocupantes quieren llevar a Iraq
a una guerra civil, enfrentando a
suníes contra chiíes y kurdos, ante
la imposibilidad de vencer a la resistencia.
Sólo así, dicen, la ocupación
podría justificar su permanencia
en Iraq.

Irregularidades en el juicio a Sadam Husein

El 5 de diciembre se reanudó
el juicio contra Sadam
Husein, que había comenzado
el 19 de octubre y había
sido pospuesto en dos ocasiones
por la inseguridad en
la que se encuentran tanto
letrados como testigos en el
caso Dujail. El proceso parece
perfectamente orquestado
para condenar de manera
rápida al antiguo dictador
de Iraq, que se enfrenta a la
horca por la ejecución de
143 chiíes que habrían
intentado asesinarlo en julio
de 1982. Estos son algunos
interrogantes sobre la transparencia
del juicio:

- La detención, acusación y
procesamiento de Sadam
Husein son resultado de la
invasión ilegal a Iraq y se
desarrolla en una situación
de ocupación fruto de esa
ilegalidad.

- Se han creado una legislación
y un tribunal especiales
para Sadam, y EE UU ha negado
la posibilidad de que
sea juzgado por un Tribunal
Internacional o por los propios
iraquíes cuando estén liberados
de la ocupación.

- La legitimidad de las autoridades
que nombraron al tribunal
es cuestionable: Iraq
carece de instituciones independientes
y de un sistema
jurídico fiable que puedan garantizar
un juicio justo.

- La defensa ha contado sólo
con seis semanas para prepararse.

- Saadun Janabi, amigo de
Sadam Husein y abogado
del coacusado Awad al
Bander, fue asesinado un
día después de que comenzara
el juicio. Además, el
equipo de 200 abogados defensores
dice estar sufriendo
amenazas y teme por su seguridad.

Tags relacionados: Faluya
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto