ANÁLISIS DEL PROGRAMA PARA LOS PRÓXIMOS DIEZ AÑOS
"Que inventen otros", la respuesta del Gobierno del PP a la crisis

El Programa de Estabilidad 2012-15 y el Programa Nacional de Reformas 2012 presentado por el Gobierno del Partido Popular avanza un programa económico basado en la "devaluación competitiva" y la pérdida de derechos fundamentales. El autor, economista, analiza este paso atrás.

15/05/12 · 16:38
Edición impresa
JPG - 35.5 KB
’Regreso al futuro’
Fotograma de la película ’Regreso al Futuro’.

Regreso al futuro fue una película de corte futurista que obtuvo mucha popularidad a finales de los años ’80. El título del film encierra una contradicción de dos palabras que conlleva una dificultad lógica. Regreso es una acción que traslada a algún hecho pasado y se contrapone a la propia etimología de futuro. Algo así podría estar sucediendo en la actualidad, promovido por las políticas que se están ejecutando en toda Europa y especialmente en España.

La semana pasada en Barcelona, y coincidiendo con una de las dos reuniones al año que suele hacer el consejo del Banco Central Europeo fuera de su sede en Frankfurt, se ha vuelto a pedir que España persevere en las reformas y sobre todo culmine la financiera, al mismo tiempo que se alabaron las medidas que se están implementando por parte del Gobierno Español.

También se exigió una mayor actividad colectiva a nivel comunitario para fijar el rumbo en los próximos 10 años, defendiendo un pacto europeo que dote a las economías de mayor competitividad en la economía productiva, mayor flexibilidad y movilidad en el marco laboral, disciplina presupuestaria y un papel más activo del Banco Europeo de Inversiones. A estas recomendaciones del BCE, habría que añadirles las que se efectuaron con anterioridad al Consejo de Ministros del 28 de abril por parte de la Comisión Europea en las que se dirigía al ejecutivo español pidiéndole que “reduzcan las cotizaciones sociales que pagan los empresarios para favorecer la creación de empleo y que compensen la pérdida de ingresos subiendo otros impuestos como el IVA”. Dicho y hecho.

En la comparecencia de prensa posterior al Consejo de Ministros se presentó el Programa de Estabilidad 2012-15 y el Programa Nacional de Reformas 2012, que seguidamente fueron remitidos a Bruselas para su aprobación. Ambos documentos recogen la estrategia de política económica del Gobierno para los próximos años. En el primero de ellos, la Consolidación Fiscal, pronostica una superávit primario para el 2013 y un superávit en la cuenta corriente a partir del 2013. Todo ello mediante nuevos ajustes que se llevarán a cabo en los ingresos y los gastos. Un aumento del “gravamen al consumo”, lo que sería el IVA, “impuestos especiales” –alcohol, tabaco–, una reducción de los “impuestos al trabajo” –cotizaciones sociales–, la archiconocida desinversión en educación, sanidad y servicios sociales, más una reducción en los gastos de las Comunidades Autónomas y las Comunidades Locales en 7.177 millones de euros con efectos en 2012.

Reformas Mariano

El segundo documento, Reformas Estructurales, trata la modernización y racionalización de las Administraciones Públicas, la mejora en la eficiencia de las prestaciones de servicios esenciales, y las medidas para fomentar el crecimiento, la competitividad y la creación de empleo.

La estructura de un país es esencial para la formación de su competitividad, y por ello es llamada al orden con cierta asiduidad por parte de la clase política como solución a todos los males que se presenten, como si por la sola invocación de las palabras Reforma Estructural se estuviera modificando las bases, sin necesidad de algún contenido.

Deteniéndonos en algunos elementos estructurales que inciden directamente en la competitividad, por ejemplo el ambiente macroeconómico, que se atiende en el Plan de Reformas con la Consolidación Fiscal, introduce impuestos indirectos con carácter regresivo –los pagan todos, y la mayoría de los pagadores son la clase trabajadora–, como el IVA e impuestos en el tabaco y el alcohol. Otras enmiendas como las reducciones a las cotizaciones sociales por parte de las empresas, que se puede interpretar como una reducción de las aportaciones al sistema de seguridad social o un trasvase de los salarios de los trabajadores hacia los beneficios de los agentes empresariales vía reducción de costes.

En la estructura de un país se debe atender a la calidad de sus instituciones, y cuyo Plan prevé una reducción y privatización de empresas públicas, disminución del número de ayuntamientos y racionalización del empleo público, etc. En resumen un adelgazamiento del Estado como agente económico, cuyo efecto sobre la calidad de las instituciones ni siquiera deja margen al augurio, aunque sepamos que importa más la gestión que el tamaño.

En cuanto a sanidad, educación primaria, enseñanza superior y formación, componentes principales de la estructura, se reforman mediante reducciones presupuestarias, aumento de alumnos por aulas, aumento de horas lectivas del profesorado, etc. El mercado de trabajo fue reformado,, es decir, mayor facilidad para el despido barato y capacidad para la reducción horaria y salarial por parte del empresario, y a esto se le llama flexibilidad del mercado laboral. La preparación tecnológica y la innovación de una región también es una componente principal de estructura, y los efectos por el trato recibido se verán a medio y largo plazo.

Por tanto dentro del Plan de Reforma Estructural 2012 no es que encontremos vacío, sino que como decíamos se está planificando un “Regreso al Futuro” de mano de una reindustrialización, facilitada por la composición estructural que se está llevando a cabo. Por ser España una economía muy abierta y muy dependiente del sector exterior, –son palpables por ejemplo la vitalidad del turismo y de la industria del automóvil cuya producción en un 80% va dirigida a la exportación–, se comienza a especular desde diferentes sitios la vuelta de una industria foránea orientada al exterior, cuyas bases estarán apoyadas en una mano de obra barata y poco cualificada o lo que es lo mismo unos costes salariales comparativamente bajos y un capital humano con poca o escasa formación, un marco jurídico para los negocios laxo, poca inversión en investigación y desarrollo autóctono, aumentando la dependencia de transferencia tecnológica y un sector productivo con escasa capacidad para la creación y absorción de valor añadido. Con estas reformas que afectan directamente a la capacidad estructural del país, se concreta un tipo de competitividad y especialización, un regreso a un futuro que suena a pasado, donde lo que se aportaba eran horarios interminable de sol a sol, y tiempos en los que se gritaba “!que inventen otros!”.

Tags relacionados: Número 174
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

’Regreso al futuro’
’Regreso al futuro’
separador

Tienda El Salto