El 20% de los pisos de este barrio barcelonés está en proceso de desalojo
Infiernos y solidaridades en Ciutat Meridiana

La situación social y económica del barrio de Ciutat Meridiana (Barcelona) es representativa de muchos otros barrios populares del país. Quise mostrar la fuerza y la dignidad de los afectados, de los vecinos que luchan, pero también el cansancio que trae esta lucha.

05/06/13 · 12:09
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La situación social y económica del barrio de Ciutat Meridiana (Barcelona) es representativa de muchos otros barrios populares del país. Quise mostrar la fuerza y la dignidad de los afectados, de los vecinos que luchan, pero también el cansancio que trae esta lucha. “Los primeros casos de desahucios de los que tuvimos conocimiento datan de principios de 2008 y, aunque intuíamos el problema que se nos venía encima, no adquirimos conciencia de ello hasta que contactamos con la Asociación 500x20, que vino a ofrecer algunas charlas”, explican desde la Asociación de Vecinos de Ciutat Meridiana. En España en 2011 se realizaron 58.241 desahucios, en Cataluña 13.727, en este barrio ya van 300 y se esperan otros 400, o sea un 20% del total de los 3.670 pisos de Ciutat Meridiana. “De cada caso guardamos un recuerdo, una anécdota que va engrosando nuestra bitácora de experiencias”, explican desde la asociación: “Emmanuel, Stalin, Blessing, Oguechi, Efe-Efosa, Abbey, Moni­que, Merçy, Ilias, Cyntia, Yaa, Helen, Jaime, Germa­nia, Gartdy, Luz Angélica, Gladis, Faith, etc. hasta la fecha contabilizamos más de 40 casos de intento de desalojo en los dos años que trabajamos este tema. Hemos logrado pararlos casi todos a excepción de aquellos que se realizaron sin comunicar fecha, en una palabra, desahucios abiertos”.

Cuando se construyeron los bloques en los ‘60, la población de migrantes andaluces pudo acceder a la propiedad pagando 300.000 pesetas (1.800 euros) por los pisos. Durante la burbuja inmobiliaria los bancos concedieron créditos que iban desde 200.000 a 260.000 euros a quien quería ser propietario en este barrio de un piso que, de media, tenía 60 metros cuadrados. “Es recurrente el mensaje del poder de que las personas afectadas son unas fracasadas y que son los únicos culpables de lo que les acontece, lo que lleva a que en muchos casos, por vergüenza, se opte por abandonar la vivienda, o en casos extremos por el suicidio. Las familias buscan una atención y un soporte que no encuentran en ningún otro sitio y nuestra primera función es acogerlos y mostrarles que alguien les va a brindar una ayuda”, dicen desde la asociación.

Miles de familias se encuentran sin casa y con deudas de varios miles de euros. Las consecuencias son que los bancos alimentarios del barrio, que abastecían en 2010 a 30 familias cada mes, dan ahora productos básicos a más de 300 familias del barrio.“Desde esta otra dimensión donde sobrevivimos aquellos que sólo disponemos de nuestras fuerzas para subsistir y nuestros gritos para hacernos oír, pedimos a los políticos y a las castas privilegiadas, que viven de nuestro esfuerzo, que un día viajen a nuestros infiernos y que beban de la desgracia que nos acompaña para que sepan qué es ‘violencia’, ya que de tanto usarla contra nosotros se han olvidado de su significado”, concluyen desde la Asociación de Vecinos de Ciutat Meridiana.

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