ENTREVISTA: DANIEL JACKSON, RESPONSABLE EN MADRID DE LA CAMPAÑA ARMAS BAJO CONTROL (AMNISTÍA INTERNACIONAL)
“Hay un muerto al minuto por armas ligeras”

La aprobación por un comité de la Asamblea General
de la ONU de una resolución que establece los primeros
pasos para elaborar un Tratado sobre el Comercio de
Armas reabre el debate sobre el control de éstas.

08/11/06 · 17:11
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COMERCIO DE ARMAS. En 2004, el Estado español exportó armamento por valor de 407 millones de euros. / Chrispin Hugues / Intermón Oxfam

La aprobación el 26 de octubre del
acuerdo para un futuro Tratado sobre
el Comercio de Armas en la ONU
podría culminar el trabajo empezado
en 1995 por, entre otros, varios premios
Nobel de la Paz, encabezados
por Óscar Arias. Pero el voto único
en contra de EE UU y la abstención,
entre otros, de Rusia y China, que
pueden vetar unilateralmente cualquier
resolución, pone en serio riesgo
la futura firma. En esta coyuntura,
DIAGONAL ha conversado con Daniel
Jackson, responsable en Madrid
de Armas Bajo Control (Amnistía Internacional,
junto a Intermon-Oxfam
e Iansa), quien apunta otro dato a tener
en cuenta: “Los cinco miembros
permanentes del Consejo de Seguridad
de la ONU (Francia, Rusia,
China, el Reino Unido y EE UU) son
responsables, en su conjunto, del
88% de las exportaciones mundiales
de armas convencionales”.

“El valor de las exportaciones autorizadas
es de 21.000 millones
de dólares al año”, dice Jackson, pero
para lograr una cifra real debemos
sumar el mercado negro, lo que producen
los Estados para sí mismos y
lo que se exporta saltando las normas
de conducta para la venta de armas.
Si el tratado de la ONU se firmara
finalmente Amnistía Internacional
(AI) y otras ONG se sentirían plenamente
satisfechas, y verían reconocido
el trabajo realizado desde hace
años. Una de sus principales exigencias
es el “comercio de armas controlado,
para que éstas sean únicamente
empleadas por Estados que
respetan los derechos humanos y
por personas que estén formadas para
ello”. Aunque reconocen que de
esta forma, “cada vez que hay un
cambio de régimen miles de armas
vuelven a estar descontroladas y, en
parte, pasan al mercado negro. Un
mercado que fue uno de los grandes
beneficiarios de la desintegración de
la URSS y que ha hecho que el fusil
soviético AK-47 (kalashnikov) sea el
arma más ‘comercializada”. Se calcula
que existen entre 50 y 70 millones.
Aun así, “AI no es una organización
pacifista, no busca la eliminación
de las armas ligeras sino su
buen uso, siendo una incongruencia
de la organización”, porque sin ellas
no existiría este comercio ilegal.

Armas ligeras

“Se producen dos balas por persona
al año”. “Tocamos a un fusil por cada
10 personas en el mundo”. “Cada
año se fabrican 8 millones de armas
y 16.000 millones de municiones”.
“Casi el 60% de las armas ligeras está
en manos de civiles”. “Se calcula
que entre el 80 y el 90% de todas las
armas ligeras ilegales provienen originalmente
de transacciones aprobadas
por los Estados”. Con estos escalofriantes
datos pretenden “sacar
información a la luz, sensibilizar a la
población y, además, llamar la atención
de los políticos, que sólo hablan
de lo que las encuestas les dicen”.
El resultado de todo esto es “un
muerto por arma ligera cada minuto,
las verdaderas armas de destrucción
masiva son éstas. Pero las consecuencias
no se limitan a asesinatos;
en conflictos armados se viola a
mujeres y niñas a punta de pistola:
15.700 en Ruanda y 25.000 en
Croacia y Bosnia. Además, el problema
se centra en las posguerras
con parte de la población armada”.

En espera del resultado del proceso
iniciado en la ONU, “todavía no
existe ningún tratado a nivel mundial
que regule el comercio de armas,
aunque sí tratados bilaterales o
multilaterales [cómo el Código de
Conducta de la Unión Europea,
1998] en materia de exportación de
armas, pero éstos son muy fáciles
de incumplir. Continuamente los
Estados camuflan armas como material
de caza o deportivo; venden
armas, aviones o carros por piezas o
les falta por añadir el sistema armamentístico
que venden por separado;
o simplemente las regalan, esto
no está prohibido”.

Comercio español de armas

“España es un país más, falta conciencia
de que es un país productor
de armas (portaaviones, vehículos de
transporte, armas ligeras, aviones de
guerra) y de que se salta los tratados
igualmente. En 2002 exportó obuses
de más de 20 kilos a 10 países africanos
para caza”, denuncia Jackson.
En otras ocasiones la venta se limita
a munición, “posiblemente la mayor
cantidad de ventas se produce en municiones
porque las armas se consiguen
en el mercado negro o duran
muchos años o se regalan, pero a
cambio se venden, y por un alto precio,
las municiones”. En 2005 el
Estado español exportó a Ghana más
de 2,7 millones de euros en munición,
cuando existe una moratoria para este
comercio con el país africano.

Según denuncian AI, Intermón-
Oxfam y Greenpeace, hasta un 30%
de las exportaciones de armas del
Estado español (normalmente controladas
por el Ministerio de Industria)
durante 2004 y 2005 han sido
para países que no cumplen con el
Código de Conducta de la UE, “como
Colombia, Venezuela, Arabia Saudí,
Israel, Sudán o Ghana”. Una gran cifra,
teniendo en cuenta que el Estado
exportó armamento por valor de más
de 407 millones de euros en 2004.

Niños soldados

Una de las grandes consecuencias de
la masiva existencia de armas ligeras
es la gran cantidad de niños soldados,
una situación que se visibiliza
principalmente en las guerras africanas.
“A menudo se denuncia la crueldad
de algunos conflictos porque
existen matanzas en poblados de
mujeres y niños. Pero no se relaciona
con que éstos son también combatientes;
en muchos lugares de África
si tienes capacidad física de disparar,
pasas a ser soldado, un soldado que,
además, es enviado a las misiones
más ingratas, de asalto, de choque.

En muchos lugares llegan a ser de los
más temidos. El contraste entre un
niño y un ‘soldado’ es impresionante,
un misionero nos relataba cómo al
niño que más había matado le premiaban,
simplemente, subiendo a
dar una vuelta en un helicóptero”.
“El gran problema es la posguerra,
cómo recuperar a esos niños. A su
familia la han matado, lo único que
les queda es el Ejército y para sobrevivir
todo lo pueden conseguir empuñando
un fusil. ¿Cómo consigues
hacer que sean felices sin un arma
en la mano? Pero, peor aún es la situación
de las niñas que, además, son
usadas como esclavas sexuales”.

Otro efecto “son las minas antipersona,
que aunque están prohibidas
por la mayoría de los países [a excepción
de EE UU y Finlandia], aún
están muy presentes en zonas donde
ha habido conflictos y forman parte
del mercado ilegal de armas. Durante
años las minas han asesinado a
miles de niños, ya que incluso las hacían
con forma de muñeca para que
les llamaran la atención. Una mina
no costaba más de 500 pesetas”.

Un lugar para
las chapuzas

_ Israel, aparte de ser uno de los
Estados que más recursos económicos
destina a armamento y
ser una de las máximas potencias
de la industria armamentística,
es también un taller para
las 'chapuzas'. Según Daniel
Jackson, hasta él «acuden
muchos países africanos para
actualizar sus aviones militares,
que ya se encuentran viejos. Es
una buena salida para los países
que tienen sus flotas anticuadas,
y así no necesitan realizar grandes
inversiones para comprar
nuevos ejemplares».

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