EL GOBIERNO ESPAÑOL BUSCA BUENAS RELACIONES
Guinea Ecuatorial:más petróleo,menos derechos

Las violaciones de los derechos humanos y la corrupción
en el país africano son obviados por todos los Estados
occidentales, interesados en los beneficios petroleros.

21/12/06 · 0:00
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UN DICTADOR AMIGO. Rodríguez Zapatero, Miguel Ángel Moratinos y Pedro Solbes reciben a Teodoro Obiang.

“Guinea Ecuatorial es vuestra casa”,
dijo el dictador ecuatoguineano,
Teodoro Obiang, a más de 40 empresarios
españoles con los que se reunió
en noviembre en Madrid durante
su primera visita oficial al país desde
1990. La reunión, organizada por el
Instituto de Comercio Exterior, la patronal
CEOE y las Cámaras de Comercio,
tenía la misión de promover
las inversiones españolas en Guinea
Ecuatorial, país presidido por Obiang
desde que accediera al poder mediante
un golpe de Estado en 1979.

Recibido con todos los honores por
Zapatero, Miguel Ángel Moratinos, y
el rey, con quien mantuvo una reunión
y una cena privada, Obiang se
reunió también con directivos de
Repsol-YPF, Unión Fenosa e Isolux,
que quieren ampliar su presencia en
la ex colonia española.

Las críticas de IU-ICV, PNV y ERC,
de Amnistía Internacional (AI) y de
los exiliados ecuatoguineanos por la
visita de este “dictador sangriento y
corrupto” no surtieron efecto. Según
la Asociación para la Solidaridad Democrática
con Guinea Ecuatorial,
“cuando Moratinos y López Aguilar
invitaron en Malabo a Obiang a visitar
España dejaron claro que el Gobierno
optaba por el pragmatismo en
las relaciones con Guinea Ecuatorial,
convertido en uno de los mayores
productores de crudo”. El Estado español
importó de Guinea en 2005
productos derivados del petróleo por
597 millones de euros, 80 más que el
año anterior. Y Repsol está presente
en el país desde 2003 [ver recuadro].
De hecho, las relaciones con Guinea
han sido una constante: Aznar se reunió
con Obiang siete veces en ocho
años, y el Gobierno de Zapatero ha
mantenido varias reuniones con el
dictador desde 2004.

Desde que se encontrara petróleo
en 1990, Guinea se ha convertido en
uno de los más jugosos centros de inversión
de las empresas extranjeras.
En 15 años, la producción de crudo
ha crecido hasta los 395.000 barriles
diarios en 2006 (las previsiones para
2007 son de 570.000), y el PIB, que se
debe al sector petrolero en un 90%,
se ha multiplicado por 20.

Corrupción y derechos

A pesar de disponer de la segunda
renta per capita del mundo, 50.200
dólares, más del 80% de la población
vive bajo el umbral de la pobreza. Los
beneficios de la producción petrolera
se concentran en las empresas extranjeras
[ExxonMobbil, Amerada
Hess, Marathon Oil, Chevron-Texaco...]
y en el presidente y sus allegados.
El país ha sido calificado por
Transparencia Internacional como el
décimo más corrupto del mundo, y a
ello contribuyen las petroleras: en
2004 se descubrió que habían desviado
700 millones de dólares a 60 cuentas
de Obiang en el banco Riggs.

Guinea es “un oasis de paz para
las inversiones extranjeras”, ha dicho
Marcelino Owono, ministro de
Hacienda, a los empresarios españoles.
Un ‘oasis de paz’ en el que, a la
extrema pobreza de la población,
con una esperanza de vida de 43
años, se suma la ausencia de derechos.
Mientras Moratinos habla de
“claros avances democráticos”, AI
denuncia la existencia de presos de
conciencia, la práctica de la detención
arbitraria sin cargos y sin juicios,
las muertes bajo custodia, el uso
de la tortura y los malos tratos, y la
aplicación de la pena de muerte.

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