LAS GRANDES POTENCIAS COMPITEN POR EL CONTROL Y EL TRANSPORTE DE LAS RIQUEZAS DE LA ZONA
El ‘gran juego’ de Asia Central

La lucha por el control de
los recursos energéticos
encuentra en el Cáucaso y
en Asia Central uno de los
principales escenarios.

, Redacción
14/02/06 · 20:49
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El nuevo año comenzó con la alarma
instalada en los titulares: ¡en pleno
invierno peligraba el suministro de
gas en toda Europa! Luego resultó
que la cosa no había sido para tanto
y el intento de Rusia de ‘robar la
Navidad’ había sido superado sin demasiados
inconvenientes con la restauración
del servicio y el inicio de
las obras de un gasoducto que unirá
Rusia con Alemania y con el resto de
Europa occidental. El mismísimo
Gerhard Schroëder, para olvidar su
desilusión electoral, se encargaría
personalmente de encabezar, como
accionista, el consejo de dirección de
la compañía operadora.

Sin embargo, detrás de esta ‘guerra
del gas’, provocada por la negativa
rusa de seguir subsidiando a gobiernos
como el ucraniano, el georgiano
o el moldavo, que persistían en
posturas antirrusas y prooccidentales,
se escondía un problema que sí
provocaba alarma en los gobiernos
de todo el mundo desde hace más de
una década: la urgencia por diversificar
las rutas de abastecimiento de
energía y garantizar la estabilidad de
los países productores y de aquellos
que sirven de paso en el transporte
de los hidrocarburos.

El polvorín instalado en el Golfo
Pérsico (el primer proveedor mundial),
la dependencia europea del gas
y petróleo rusos (el segundo productor,
que no duda en utilizarlos como
arma política), incluso la necesidad
norteamericana del petróleo de Venezuela
(cuarto productor y enemigo
declarado de EE UU), han llevado
desde finales de los ‘90 a centrar las
miradas sobre las repúblicas ex soviéticas
de Asia Central.

A la crisis energética que llevó el
barril de petróleo hasta los 70 dólares,
se le ha sumado el imparable ascenso
de India y China como demandantes
de energía. Las dos potencias
emergentes, aliadas de Irán y Rusia,
han entrado de lleno a competir por
los recursos de la zona.

La seguridad de los oleoductos y
la ayuda en la ‘lucha antiterrorista’
sirvieron de pretexto perfecto a
EE UU para posicionar sus tropas
en Kirguizistán, Tayikistán y, hasta
hace unos meses, en Uzbekistán. Y
eso sin contar con la ayuda militar y
las operaciones conjuntas que realiza
en buena parte de los países de la
zona. Georgia, paso obligado del
oleoducto que conecta el Mar Caspio
con el Mediterráneo sin tocar Irán ni
Rusia, es el país que recibe más dinero
de EE UU después de Israel.

La lucha por la hegemonía en la
zona ha llevado a una carrera (en recuerdo
de la Guerra Fría) por ampliar
las áreas de influencia. La financiación
por parte de Rusia de los
grupos separatistas en los países periféricos
rebeldes (como Georgia), o
el apoyo de EE UU a la seguidilla de
‘revoluciones’ coloridas y prooccidentales
en Georgia (2003), Ucrania
(2004), Kirguizistán (2005), son sólo
dos ejemplos de la lucha por los recursos energéticos en el tablero de
este “gran juego”, según las palabras
premonitorias del escritor Rudyard
Kipling a finales del siglo XIX.

KAZAJISTÁN
Posee el 50% de las reservas de
petróleo de la zona. Su presidente,
Nursultan Nazarbayev, apoyado por
Europa y EE UU, mantiene un régimen
autoritario de culto a la personalidad
desde 1989.

UZBEKISTÁN
Uno de los diez mayores productores
de crudo. Sirvió de base para la
invasión de Afganistán en 2001.
Tras las críticas por la matanza de
500 manifestantes, ha cerrado su
territorio y espacio aéreo a la OTAN.

TURKMENISTÁN
Sus yacimientos de gas se encuentran
entre los más importantes del mundo.
Saparmurat Nizayov, elegido en 1991,
fue proclamado presidente vitalicio en
1999 y adoptó el nombre de
Turkmenbashi, padre de los turkmenos.

TAYIKISTÁN
Región de importancia estratégica. Al
menos 25.000 soldados rusos permanecen
allí desde tiempos de la URSS, y
apoyaron al Gobierno en la guerra que
causó 50.000 muertos. Su presidente
pretende perpetuarse en el poder.

KIRGUIZISTÁN
De gran importancia estratégica. Askar
Akayev, presidente elegido en 1990,
amplió progresivamente sus poderes.
Tras las últimas elecciones en mayo,
fue expulsado del poder por la llamada
Revolución de los Tulipanes.

AZERBAIYÁN
Su capital, Bakú, es el punto neurálgico
de las rutas de exportación de
hidrocarburos. Rusia, EE UU y la UE
inundaron el país de observadores
en las elecciones de noviembre de
2005 por temor a irregularidades.

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