ANÁLISIS // EL GOBIERNO PRESENTA EL PRESUPUESTA PARA 2010
El Gobierno en Zugzwang

El autor expone que los
presupuestos para
2010 y los cambios de
derechas en la política
fiscal representan un
avance hacia el desastre.

14/10/09 · 10:09
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En el ajedrez hay una posición
llamada Zugzwang,
en la cual cualquier movimiento
del jugador que
tiene el turno le lleva a perder la
partida. Pues bien, la situación
económica empieza a ser tan dramática
que cualquiera que sea la
política del Gobierno puede calificarse
de errónea. Acaba de presentar
el Presupuesto para 2010 y
las críticas le llueven en cascada.

Y no es para menos, pero partiendo
de que cualquier otro proyecto
merecería asimismo ser condenado.
Esto no se afirma para exonerar
al Gobierno de responsabilidad,
sino todo lo contrario: para
resaltar el desastre actual, que
de modo tan decisivo ha contribuido
a crear.

Con una actividad hundida, con
un nivel de paro desolador, cabe
preguntarse si no corresponde en
estos momentos utilizar la política
fiscal para amortiguar la depresión.
Es decir, imprimirle un
sesgo expansivo aumentando el
déficit público, con el impulso del
gasto y la contención de los impuestos,
para no afectar a la demanda
del sector privado. Pero
hete aquí que el déficit público en
este año alcanzará la cota insólita
del 10% del PIB, y en estas condiciones
lanzarse a una política expansiva
es suicida, teniendo en
cuenta, además, las dificultades
de financiar los déficit con la crisis
internacional.

Entonces, se dirá, lo correcto es
procurar disminuir ese déficit
conteniendo todo lo posible los
gastos y aumentando inevitablemente
los impuestos, tal como
propone el Gobierno con el
Presupuesto presentado. Pero la
primera objeción que surge es que
la política fiscal agravará la crisis
económica desde una situación
muy desesperada, con un paro
amenazante que puede fácilmente
superar los cinco millones de
personas. La subida de impuestos
tiene un impacto restrictivo sobre
la economía, al punto de que cabe
temer que, a pesar de los cambios,
los ingresos no aumenten y se
prolongue en 2010 el fiasco recaudatorio
de este año, con caídas
muy pronunciadas en la recaudación.

Disminuirá la actividad, se
contraerá el consumo y aumentará
el fraude fiscal, de modo que se
pronostica generalmente que el
déficit público el próximo año será
de nuevo el 10% del PIB, si no
más. En este sentido, 2010 será un
año perdido.

Las críticas que haga la izquierda
a la subida de impuestos deben
tener, además, otra consideración.
Después de haber aprobado
una contrarreforma del IRPF
para planchar su progresividad y
capacidad recaudatoria, de reducir
el impuesto de sociedades, de
eliminar el impuesto del patrimonio,
de otorgar un trato abusivo a
la rentas del capital frente a la
rentas del trabajo, de la improvisación
con que se hizo todo eso,
es intolerable que, llegadas las dificultades,
el Gobierno recurra a
aumentar el IVA como principal
solución al problema del déficit
público. Hay en esta decisión una
gran cobardía por parte de los socialistas,
aparte, claro está, de
una gran injusticia. Los retoques
para la rentas del capital no eliminan
el trato discriminatorio favorable
que éstas tienen –el nuevo
tipo medio y único del 21% (para
rentas superiores a 6.000 euros)
se estima inferior al tipo medio y
progresivo al que tributan los salarios
en el IRPF–, por no referirse
al escándalo del tratamiento
fiscal que reciben los fondos de
inversión y las SICAV.

El Gobierno ha elegido el camino
fácil, el que exige menos gallardía:
gravar a los débiles por no
atreverse con los fuertes. Sin duda
va a incurrir en un elevado coste
político y electoral, y dejará de
su gestión un penoso balance fiscal,
por lo regresivo. Este Gobierno,
que ya no sabe si subir o bajar
los impuestos es de izquierdas, llegada
la hora de la verdad, cuando
el dinero está por medio, siempre
opta por la derecha.

Los resultados presupuestario y
económico del año próximo son
indescifrables en estos momentos,
pero hay que partir de que todo
es susceptible de empeorar. Y
si a los interrogantes económicos
se añaden los políticos, a estas alturas
no es posible saber cuál será
el destino de los Presupuestos de
2010. Los partidos de la izquierda,
por mínima que sea su sensibilidad,
no pueden respaldar los cambios
fiscales propuestos, y cualquiera
de ellos que les diera apoyo
se achicharraría y se comprometería
con el desastre que viene.

Si el PSOE llega a contar finalmente
con algunos partidos nacionalistas
de la derecha, será después
de pagar un precio que haría
el Presupuesto menos digerible
aún. Hasta las direcciones sindicales
de CC OO y UGT tendrán
entonces que reaccionar y dejar
de mirar para otro lado como hasta
ahora, con la justificación derrotista
y bastante ruinosa de que
no hay que hacer nada que facilite
la llegada al poder de la derecha.

PRESUPUESTOS 2010

800 millones se van a destinar a misiones militares
en el extranjero. Este monto no se
incluye en el presupuesto de Defensa de 8.813 mill.

-7,7% es el recorte previsto para el Ministerio
de Vivienda. Ciencia e Innovación

IVA Las rentas inferiores
a 30.000
euros anuales
serán las más perjudicadas
por la
subida al 18% del
IVA, según los técnicos
de Hacienda.
contará con un 15% menos de presupuesto.

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