PORTUGAL // TRAS LAS PROTESTAS DEL 15 DE SEPTIEMBRE SE RETIRA LA SUBIDA DE LAS RETENCIONES
El Gobierno portugués da marcha atrás en la subida de las retenciones

Más de un millón de personas se manifestaron el 15 de septiembre en Portugal contra el aumento del 11% al 18% de las retenciones en la nómina de los trabajadores.

28/09/12 · 0:00
OPORTO. Manifestación contra los recortes el 15 de septiembre / ago A. Perei

El pueblo portugués ha dicho basta y se ha rebelado frente a la oleada de recortes promovidos por el primer ministro, Pedro Passos Coelho. Las multitudinaria smanifestaciones que se vivieron en el país el día 15 de septiembre en protesta por el aumento en siete puntos de laTasa Social Única, –las retenciones del Estado en las nóminas de trabajadores– han obligado al Ejecutivo a dar marcha atrás en sus planes de austeridad orquestados por la troika.

“Estudiar alternativas”

El paso del 11% al 18% de la contribución mínima de cada trabajador a la Seguridad Social, frente a una reducción de la carga fiscal sobre las empresas, ha quedado así en el aire para “estudiar alternativas”, según comunicó el Gobierno al presidente de la República, Aníbal Cavaco Silva, en una reunión que se prolongó durante ocho horas en el Consejo de Estado el pasado día 21. La noticia fue recibida con satisfacción por los diez mil manifestantes que, al grito de “Aquí Portugal, allí el capital”, se agolpaban desde hacía horas a las puertas del Palacio de Belém, donde se desarrolló el encuentro del Consejo de Estado.

Ana Drago, diputada del Bloco de Esquerda, presente también en las protestas, señaló a la prensa portuguesa que las convocatorias populares habían sido la prueba de la existencia de “una voluntad democrática que no apoya ninguna medida [de las anunciadas por el Ejecutivo] ni la continuación de la austeridad”. Por su parte, el ex líder sindical Carvalho da Silva apuntó que “la caída de la Tasa Social Única” era una “victoria del pueblo” y que el Consejo de Estado sólo buscaba “lavar la cara del Gobierno”.

“Es la hora, es la hora, del Gobierno de irse fuera”, clamaba la multitud cuando se supo del frenazo del Ejecutivo frente a la presión de unas manifestaciones que han sido calificadas de históricas en la joven democracia portuguesa. No en vano, el casi millón de personas que el día 15 recorrieron las calles de Lisboa contra las imposiciones del Gobierno y la troika ha supuesto la mayor concentración popular realizada en Portugal desde la Revolución de los Claveles de 1974, que derrocó al dictador salazarista Marcelo Caetano.

Miles de portugueses

Pero no ha sido solamente en la capital lusa donde las voces contra el Ejecutivo se han hecho oír. Frente a las cien mil personas que se concentraron en Oporto o las 30.000 que lo hicieron en Coimbra, particularmente impactante fue la protesta de más de 2.000 manifestantes en la pequeña ciudad de Viseu, al norte del país. Que la conocida como capital del “Cavaquistán”, en referencia a las mayorías absolutas cosechadas en el distrito por el derechista Partido Social Demócrata en la época de Gobierno de Aníbal Cavaco Silva, reuniese a tan alto número de personas contra el Gobierno, indica que el hartazgo ha calado en todos los estamentos de la sociedad.

Sindicatos, asociaciones de amas de casa o grupos de excombatientes contra la dictadura, así como desempleados, estudiantes y movimientos antisistema se han unido en los últimos 15 días contra la política de Passos Coelho, alumno aventajado de los mercados, en un llamamiento “a la dignidad de los pobres”, en palabras de Víctor Melícias, presidente de la Confederación Internacional de Misericordias.

“Gobierno moribundo”

Ante la gravedad de la situación, que llevó al presidente de la República a convocar al órgano consultivo con carácter extraordinario, el exprimer ministro Mario Soares, bajo su condición de consejero de Estado, afirmó a la salida de la reunión deBelém que “el Gobierno está moribundo y si no se siente así es porque no tiene sensibilidad”. El histórico líder socialista aseguró que, si existiese sensibilidad, Passos Coelho “ya habría dimitido”. Aunque lo cierto es que el conservador no parece dispuesto a dar ese paso.

Ni siquiera las tensiones con sus socios en el Gobierno, los populares del CDS-PP, encabezados por el liberal Paulo Portas, que ocupa la cartera de Exteriores, auguran el final de la coalición. Portas dijo mostrarse descontento por el aumento que el Gobierno planteaba para las contribuciones a la Seguridad Social en 2013, aunque en su momento no llegó a bloquear la iniciativa ni a pronunciarse públicamente para no incomodar al Ejecutivo. En el comunicado que se difundió tras la sesión extraordinaria del Consejo de Estado portugués se abogó, de hecho, por “preservar la cohesión nacional” y se dieron por “superadas las dificultades que podían afectar a la solidez” de la alianza.

No obstante, el Gobierno de Passos Coelho sigue tratando de llevar a cabo sus reformas. Así, el 24 de septiembre, el Ejecutivo portugués propuso una reforma que incluiría una subida de impuestos a las rentas del trabajo, además de un aumento de los tipos a las rentas altas. Una propuesta que ha sido rechazada de momento por los sindicatos.


SEIS DETENCIONES EN LAS PROTESTAS

Portugal recibió un préstamo de 78.000 millones de euros de la Unión Europea, el Banco Central Europeo y el Fondo Monetario Internacional en mayo de 2011, a cambio de drásticos ajustes. Si bien en el último año las condiciones de vida de sus habitantes han caído en picado.

Tras la victoria en la batalla por la Tasa Social Única (TSU), la calle más que nunca sigue en pie de guerra. Por si acaso, el Partido Comunista de Portugal ya ha advertido de que se mantendrá alerta frente “a las maniobras del Gobierno”. En las dos últimas semanas seis personas han sido detenidas en Portugal por su participación en las manifestaciones que se han desarrollado contra los recortes y la precariedad de vida impuesta al pueblo luso.

Tags relacionados: Número 182 Portugal
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

Tienda El Salto