PLAN ÁFRICA // COOPERACIÓN, ACUERDOS ECONÓMICOS Y FAVORES A CAMBIO DE LA EXTERNALIZACIÓN DE LAS FRONTERAS
El Gobierno compra el control migratorio

El nuevo Plan África, que será presentado el 25 de mayo, insiste en el mismo modelo criticado por diversas organizaciones: externalización
del control fronterizo a países denunciados por violaciones de los derechos humanos y crímenes contra los migrantes.

08/05/09 · 12:38
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En agosto de 2008, 73 inmigrantes
de Ghana, Burkina Faso y Sudán
partían en cayuco desde Nuadibú,
Mauritania, con destino a Canarias.
Tras 15 días a la deriva morían 33
personas. Los supervivientes, encarcelados
por la policía marroquí, fueron
soltados una semana después:
20 de ellos fueron abandonados en
un desierto minado entre Mauritania
y el Sáhara Occidental. Días después,
16 fueron encontrados. Los
trasladaron al centro de detenciones
de Nuadibú, conocido como Guantanamito,
financiado por el Gobierno
español. El otro grupo de 20 personas,
nunca fue encontrado.

A pesar de casos como éste, reflejado
en el Informe Derechos humanos
en la frontera sur 2008
, de la
Asociación Pro Derechos Humanos
de Andalucía (APDHA)
, el Gobierno
de Zapatero mantiene el discurso de
la “buena cooperación” en materia
de inmigración de los países africanos.
Mientras, las denuncias por violaciones
de derechos humanos se
multiplican no sólo en Marruecos, sino
en todos los países de África subsahariana
con los que el Estado español
ha ido firmando acuerdos de
cooperación migratoria desde 2005.

El nuevo Plan África

Con meses de retraso, el Gobierno
publicará el próximo 25 de mayo el
nuevo Plan África 2009-2011. El borrador
fue recibido con críticas por
parte de organizaciones de derechos
humanos y de solidaridad con África.
El Grupo de Estudios Africanos
(GEA), miembro de la Mesa para
África, señala que el nuevo documento
representa una “continuidad”
con respecto al anterior Plan (2006-
2008)
y “sigue excesivamente centrado
en los intereses nacionales de
la política exterior española”.

El Plan África es el principal documento
que recoge las relaciones del
Estado español con el continente. Se
presenta como un plan “flexible que
pretende desarrollar una política exterior
coherente con África”. Hasta
la fecha las referencias públicas al
nuevo plan han sido escasas. Destacan
las declaraciones del secretario
de Estado de Asuntos Exteriores
Ángel Losada, quien el pasado octubre
aclaraba algunas prioridades del
nuevo plan: “África es un continente
rico en recursos que ofrece grandes
posibilidades al empresario español”.
El otro eje de su discurso fueron
los acuerdos de cooperación migratoria:
“Esta nueva visión del fenómeno
migratorio, que prima la cooperación
superando el mero enfoque
represivo, ha sido compartida
por nuestros socios”.

La firma de estos acuerdos denominados
de “segunda generación”
responde a la presión ejercida por la
Unión Europea y más especialmente
por España para el control de flujos
migratorios. Según Itziar Ruiz, presidenta
de Amnistía Intencional en
España (AI), “presionar para que
sean Marruecos o Mauritania quienes
realicen el control migratorio está
teniendo costes humanos muy altos”.
Además, estos acuerdos también
obligan a países de paso, como
Mauritania, a que acepten inmigrantes
independientemente de su nacionalidad.
AI denuncia que desde 2006
hasta la fecha miles de personas acusadas
de salir de Mauritania para entrar
en Canarias han sido arrestadas
y devueltas a Mali o Senegal, independientemente
de su origen, sin poder
apelar esa decisión. Muchas también
han estado recluidas en el
Guantanamito mauritano. Además
esta externalización de fronteras no
está teniendo seguimiento por parte
del Gobierno español. “España y la
UE delegan el control de sus fronte-
ras externas a terceros países, sin
preocuparse de los métodos empleados
para llevar a cabo sus órdenes”,
señala el informe de la APDHA. De
hecho, el 6 de julio de 2006 el Gobierno
español aprobó una partida de
10,5 millones de euros de ayuda a
Marruecos para control de fronteras
sin imponer ninguna condición relativa
a los derechos humanos.

Con la firma de acuerdos de segunda
generación, la frontera sur de
Europa se va extendiendo por la costa
occidental y el interior: Mauritania,
Senegal, Gambia, Guinea Bissau
o Mali. El acceso a Europa se
convierte en una trazado más amplio
y peligroso por el Atlántico. Sólo
el año pasado el gobierno firmó 11
acuerdos relacionados con el control
migratorio. Su aceptación conlleva,
además, la implantación en territorios
africanos de sistemas de seguridad
y control europeos como FRONTEX
o patrullas de la Guardia Civil.
El Gobierno de Zapatero apoya aún
más esta externalización con donaciones:
el pasado mes de julio regaló
tres aviones de vigilancia C-212 a
Mauritania, Senegal y Cabo Verde,
además de patrulleras y vehículos
todo terreno. En marzo, Gambia recibió
dos lanchas patrulleras. La “entrega”
la hizo Mª Teresa Fernández
de la Vega quien aprovechó la ocasión
para anunciar la firma de acuerdos
en el marco de la cooperación al
desarrollo. Ésta es la otra cara de los
acuerdos migratorios: es lo que se
denomina ayuda condicionada. Según
Rafael Lara, de la APDHA, se
trata “de una ayuda condicionada,
pero no de manera formal. Los
acuerdos firmados se negocian en
medio de un plan de vecindad, que
incluye diversos elementos, como el
tema de las políticas migratorias. No
se plantea intervenir en un país que
tiene una situación muy deteriorada
con una política de ayuda y cooperación,
sino que esa ayuda se enmarca
en una política global que incluye,
sobre todo, el control de las políticas
migratorias, junto a la cooperación
policial y los intereses estratégicos
españoles”. Además el Plan África
2009-2011 abre el territorio africano
a las empresas españolas a través de
distintos mecanismos como los créditos
de Fondos de Ayuda al Desarrollo
(FAD), que están ligados a la
compra de bienes y servicios españoles.
Los FAD contabilizan como
Ayuda Oficial al Desarrollo (AOD) y
son grandes generadores de deuda
externa para los países. Según Dani
Gómez-Olivé, del Observatorio de la
Deuda en la Globalización (ODG)
,
“el Plan África contempla la utilización
de estos créditos como un mecanismo
más de ‘cooperación’. Se
están otorgando con más facilidad a
aquellos países que se prestan a una
mayor colaboración para frenar las
migraciones desde sus países, tal es
el caso de Mauritania y Senegal. En
junio de 2006, un mes después de la
aprobación del primer plan, Senegal
recibió una línea de crédito abierta,
por valor de 20 millones de euros.
Esta operación se concedió en el
marco de las negociaciones sobre
control y lucha contra la inmigración
irregular firmadas por España con
Senegal, sin que se conozca de forma
precisa su empleo”.


El pequeño Guantánamo

Guantanamito. Así se
conoce al centro de
detención de inmigrantes
ubicado al norte de Mauritania.
Se trata de una
antigua escuela restaurada
por los militares con
dinero de la cooperación
española que se desmanteló
cuando ésta abandonó
el lugar, para convertirse
en un lugar de
hacinamiento y malos tratos.
Según un informe de
2008 de Amnistía Internacional
sobre Mauritania,
cada mes llegan hasta
300 personas sin ningún
control judicial. Esta
actuación del Gobierno
mauritano responde al
acuerdo de cooperación
migratoria firmado entre el
Gobierno español y Mauritania
en 2003 por el que
éste último se compromete
a aceptar como retornado
y a controlar a todo el
que pase por su territorio
para llegar a España. Las
detenciones son incluso
preventivas. Este acuerdo
ha provocado, según
datos de AI, que Mauritania
dejara en 2006 a
11.600 personas en las
fronteras con Mali y Senegal,
una cifra que alcanzó
los 7.100 en 2007. El
informe también afirma
que según el Servicio de
Seguridad Nacional mauritano,
en 2007 fueron
recluidas en el centro
3.257 personas, a las que
se envió luego a Senegal y
a Mali, sin tener en cuenta
su nacionalidad ni origen.


Ayuda, deuda y empresas españolas

“Es la hora de África y los
empresarios canarios lo
saben”. Así se dirigía Moratinos
a los empresarios en
Las Palmas el pasado mes
de octubre. Pero lo cierto
es que la “hora de África”
para estos empresarios
llegó hace tiempo. Sólo en
2007, más de cien nuevas
empresas canarias se instalaron
en África. La presencia
española en el continente
es muy amplia y se
ve impulsada por el nuevo
plan.
Alguno de los ejemplos
más claros son las multinacionales
Repsol YPF y Gas
Natural. Ambas están presentes
en Nigeria, país del
que España importa el
10% de su petróleo y el
20% de su gas. Al amparo
del Gobierno español se
han establecido como consorcio
en la zona y están
en negociaciones con autoridades
nigerianas, denunciadas
por su violación sistemática
de derechos, para
desarrollar un macro proyecto
de gas natural licuado.
Muchas empresas también
entran en África a
través del Fondo de Ayuda
al Desarrollo (FAD), que
vincula la ayuda a compra
de bienes y servicios del
Estado español. Si además
el FAD es en forma de créditos,
el Estado español se
reembolsará su ayuda. Al
contabilizar como Ayuda
Oficial al Desarrollo (AOD)
los créditos FAD se convierten
en grandes generadores
de deuda externa para
los países. En el año
2007, el último del que
hay datos oficiales, la
deuda FAD en el continente
africano era de 1.125
millones de euros, según el
Observatorio de la Deuda
en la Globalización.


Impulso a los Acuerdos de Asociación Económica

Uno de los objetivos del
nuevo Plan África 2009-
20011 es aprovechar la
presidencia española de la
UE en 2010 para “reforzar
las relaciones de la UE y
de España con África”.
Esto incluye el impulso de
los acuerdos de asociación
económica, EPA, en sus
siglas en inglés. Estos
acuerdos, según la UE, responden
a la necesidad de
adaptar los tratados existentes
a las normas exigidas
por la Organización
Mundial del Comercio
(OMC). El otro argumento
esgrimido es que son una
gran herramienta de desarrollo
económico. Los EPA
afectarían a 75 antiguas
colonias de África, Caribe y
el Pacífico (ACP). Estos
acuerdos han sido criticados
por numerosas organizaciones
civiles. Se basan
en una liberalización general
de inversiones, del
comercio de servicios y de
la contratación pública.
Los EPA también regularían
los derechos de propiedad
intelectual. Una de las
cláusulas polémicas es la
de la “nación más favorecida”
que obligaría a los países
africanos a ofrecer a la
UE los mismos términos y
condiciones presentes en
otros acuerdos bilaterales
que hayan firmado con
otros países como la India
o Brasil. Hasta la fecha ningún
país ha firmado el
acuerdo en su totalidad.

EL PLAN ÁFRICA EN TRES PASOS:

FRONTERAS
_ Tras una serie de acuerdos, los países africanos
han ido asumiendo el control de los
flujos migratorios hacia Europa, así como la
admisión y expulsión de los deportados.

DERECHOS HUMANOS
_ Multitud de organizaciones de DD HH señalan
la complicidad española y europea en
los asesinatos, deportaciones al desierto,
etc., realizados por países africanos.

EMPRESAS
_ El Plan África ha sido utilizado como plataforma
de entrada de las empresas españolas
en África, mediante los FAD y la búsqueda
de acuerdos de libre comercio.

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