ECONOMÍA // PARO, TEMPORALIDAD Y EMIGRACIÓN
Galicia sigue en la cola

La extrema pobreza afecta al 5% de la población gallega. En cifras oficiales y según parámetros europeos, hay en Galicia, además, medio
millón de personas que viven en la pobreza relativa. Hace 50 años salían transatlánticos repletos de trabajadores gallegos con destino a Latinoamérica. Ahora miles de jóvenes gallegos continúan marchando a Canarias, Madrid y otras zonas del Estado para trabajar en
la construcción y la hostelería. DIAGONAL hace un recorrido por la precariedad en Galicia...

01/04/06 · 20:29
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Ronny Stansert
DENTRO DE LA RUEDA. Entre 1991 y 2001, el número de mujeres consideradas activas aumentó un 30%, si bien este incremento se concentró en Pontevedra y Coruña.

Un solo dato macroeconómico puede
explicar las consecuencias de la
precariedad en las condiciones de
trabajo y en la calidad de vida de los
trabajadores gallegos a lo largo de
los últimos 20 años. En 1980 las personas
asalariadas representaban el
47,8% de la población activa en
Galicia, y contribuían con sus rentas
al 48,3% del Producto Interior Bruto
(PIB). En el 2000, tras 20 años, la población
asalariada representa un
68,1% de la población activa y contribuye
sólo en 44,9% al PIB. En resumen,
un porcentaje 20 puntos mayor
de asalariados, en una población
activa también mayor, participa en
la riqueza generada cuatro puntos
menos que antes.

Es una de las conclusiones de un
informe de la Confederación Intersindical
Galega (CIG), que ha vuelto
a situar a Galicia como un rincón de
precariedad dentro del rincón que
ya supone el Estado español dentro
de la Unión Europea. A comienzos
de año, Ricardo Varela, conselleiro
de Traballo de la Xunta, alertó de
que la tasa de temporalidad en
Galicia está situada en el 35%, “12
puntos por encima de la que hay en
Cataluña” y más de 20 puntos superior
al índice europeo.

Del informe sobre la contratación
temporal en Galicia, elaborado por
la Xunta, se desprende que en 2004
un tercio de la población ocupada de
la Comunidad tenía un contrato temporal,
y que la media de contratos
por persona al año es de 2,1, con lo
cual “hay trabajadores que tienen 13
o 14 contratos al año”. Según el propio
titular de Traballo de la Xunta, el
problema de la temporalidad “impide
planificar el futuro” y por lo tanto
dificulta también el desarrollo de la
sociedad gallega, incidiendo incluso
en que Galicia tenga una de las tasas
de natalidad más bajas del Estado.
El informe pone de manifiesto
que de los 3.600.000 contratos realizados
en Galicia entre el año
2000 y 2004, tan sólo 294.000 fueron
indefinidos. Así, en esos cinco
años, por cada contrato indefinido
se firmaron 12 temporales.
La tasa de temporalidad se situó
en 2004 en casi un 35% para el conjunto
de Galicia, aunque ese índice
se superó con creces en comarcas
como Barbanza, que registró un
69%; O Salnés, con un 58%; y O
Morrazo, donde estuvo en un 56%.

La contratación indefinida inicial de
las mujeres supuso en el mismo
período el 4,14% del total de contrataciones,
e igual porcentaje se dio en
la conversión de los acuerdos temporales
en indefinidos. Así, el total de
contratación indefinida de las mujeres
se situó en un 8,24%, tres décimas
por debajo de la de los hombres.
Las mujeres coparon el 65% de los
contratos a tiempo parcial, una modalidad
que afecta más a los jóvenes,
ya que 36% de los acuerdos firmados
entre 2000 y 2004 correspondieron
a menores de 25 años, que sin
embargo sólo representan el 8,7%
de los ocupados gallegos. Dentro
del sector más joven del mercado
de trabajo, especialmente damnificado
en estos 20 años, las mujeres
están sufriendo los peores rigores
de precariedad. Este es un dato
constante en todos los sectores.
Las jornadas abusivas de trabajo,
contrataciones a tiempo parcial y salarios
inferiores al salario legal constituyen
la práctica común en gran
parte de los sectores económicos gallegos.
Otro grupo social que experimenta
problemas de exclusión son
los mayores de 40 años. La pérdida
de empleo desde estas edades en
adelante dificulta la reincorporación
al mundo laboral, con la correspondiente
pérdida de autoestima
y los problemas psicológicos
que afectan a una parte importante
de esta población.

Tareas pendientes

Según declara a DIAGONAL
Carlos Vázquez, secretario de comunicación
de CC OO de Galicia,
“la mayor parte de esa contratación
temporal está hecha en fraude
de ley, pues el empresariado gallego
utiliza los contratos temporales
para resolver tareas y necesidades
fijas de sus empresas; la
temporalidad deviene en precariedad
y los contratos basura están
convirtiendo el mercado laboral en
un calvario”.

Para el portavoz de CC OO, “estamos
ante un fracaso del anterior
Gobierno gallego” para afirmar a
continuación que “el actual Gobierno
de Galicia -formado por la coalición
PSdG y BNG- tiene buena voluntad,
si bien está por ver que tenga la fuerza
suficiente para encauzar a la patronal
gallega por una senda real que
permita atacar este problema”.
Menos conciliador se manifiesta
el secretario general de la CIG, Suso
Seixo, el cual indica que las diferencias
entre diciembre del 2004 y diciembre
del 2005 han sido muy leves.
Seixo mantiene que los niveles
de desempleo gallegos son casi del
14%, muy por encima de la media
nacional y europea. “Todo esto a pesar
de que una buena parte de la juventud
sigue emigrando, si llegasen
a quedarse en Galicia las cifras de
desempleo serían escandalosas”.
Así, la radiografía sociolaboral de
Galicia muestra que la precariedad
se encuentra implantada en los principales
sectores económicos.

COMERCIO Y SERVICIOS
Incluye el comercio mayorista y el
prestado directamente a los ciudadanos,
así como los servicios privados
prestados a través de concesiones
públicas privatizadas. Ocupa en
Galicia a cerca de 180.000 trabajadores,
con sueldos próximos al Salario
Mínimo Interprofesional y jornadas
laborales a la carta, pactadas con
representantes sindicales promovidos por las propias empresas, donde
apenas existe libertad sindical.
Destacan las tasas de temporalidad
del 47% en el comercio de alimentación
y del 75% en la hostelería.

CONSTRUCCIÓN
Ocupa en Galicia en torno a
114.000 trabajadores, de los cuales
el 60% tiene contrato temporal. La
modalidad más común es la del
contrato por obra y servicio.

SIDEROMETALURGIA
Ocupa a unos 42.300 trabajadores,
con un porcentaje de temporalidad
en torno al 40%, que afecta en
mayor medida a los trabajadores
jóvenes. El salario medio entre
provincias oscila entre 11.900 y
14.100 euros al año.

EL MAR
La pesca emplea a unos 35.100 trabajadores
y presenta una tasa de
temporalidad del 59%, con contrataciones
en fraude de ley donde
predomina el contrato temporal
por períodos de tres a seis meses,
que son sobrepasados de forma
habitual por embarques y desembarques
superiores a este tiempo.
En la pesca de bajura la contratación
temporal se aproxima al
50%: muchos empleados llegan a
trabajar uno o dos días a la semana,
en una relación laboral discontinua.
El salario medio es de 900
euros mensuales, y las jornadas
se pueden llegar a prolongar de
16 a 18 horas diarias, a lo que se
debe sumar la ida a la zona de pesca
y el regreso al puerto.

SECTOR PÚBLICO
Como ocurre en el resto del Estado,
la Administración aporta
una creciente temporalidad. El
sector público ocupa en Galicia a
177.000 trabajadores, divididos
entre funcionarios y personal laboral.
De ellos, 42.200 son contratados
eventuales en modalidades
de obra, sustituciones y
vacantes temporales.

MÁS PARO Y
TEMPORALIDAD

35% fue la tasa de
temporalidad
registrada en Galicia en 2004, 12
puntos por encima de Cataluña, y
20 puntos sobre la media europea.
En el caso de las mujeres, la
temporalidad llega al 37%.

26% es la tasa de desempleo
de la
población joven, cuatro puntos
por encima de la media estatal y
ocho puntos más que en la UE.

45% de los jóvenes
entre 30 y 34
años viven con sus padres.

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