LOS COMICIOS DEL 5 DE NOVIEMBRE AGUDIZAN EL DEBATE ENTRE LOS HEREDEROS DE LA REVOLUCIÓN SANDINISTA
El Frente, favorito en Nicaragua a pesar de las tensiones internas del sandinismo

Las próxima cita electoral viene definida por la doble
ruptura que se ha producido en los dos bloques que
tradicionalmente acaparaban todo el espectro político:
el sandinismo y el antisandinismo.

13/10/06 · 22:51
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“RECONCILIACIÓN”. Dentro de la campaña de “reconciliación” llevada a cabo por el
Frente, un ex somocista se postula en sus listas como candidato a vicepresidente.

En el caso de la izquierda, el Frente
Sandinista de Liberación Nacional
(FSLN), con su habitual candidato,
Daniel Ortega, se presentará sin la
Alianza Movimiento por la Renovación
del Sandinismo (MRS), liderada
por Edmundo Jarquín. En el
caso del antisandinimo, y a pesar de
las presiones a favor de la unidad por
parte de EE UU, la derecha acudirá
representada por la Alianza Liberal
Nicaragüense (ALN) del banquero
Eduardo Montealegre (que daría
continuidad a la política del actual
presidente Bolaños), y por el Partido
Liberal Constitucionalista (PLC), cuyo
candidato es el pupilo de Arnoldo
Alemán, José Rizo.

Razones de una ruptura

Mónica Baltodano, ahora candidata
a diputada por el Departamento de
Managua por el MRS, hablaba a
DIAGONAL sobre la causa de la ruptura:
“Existe un excesivo interés en
el control de los espacios de poder,
ligado a los intereses de los grupos
económicos creados en el Frente”.
Sin embargo, para el sociólogo
Orlando Núñez, uno de los principales
ideólogos del sandinismo, las razones
de la ruptura son el origen de
algunos de esos cuadros ligados a la
oligarquía conservadora y la búsqueda
de espacios de poder: “En el MRS
tampoco hubo primarias, sin embargo
exigen al Frente que haga primarias”,
comenta a este periódico. A pesar
de todo, reconoce que hay que
democratizar el Frente, “que viene
de la guerra, del autoritarismo, del
socialismo estatista...”. Pero esa lucha
debe hacerse desde dentro:
“Desgraciadamente ellos, en lugar
de quedarse para ayudar en esto, hicieron
tienda aparte pero con las
mismas lógicas de la represión interna”,
nos explica el sociólogo sandinista
Óscar-René Vargas.

El Frente con la derecha

Una de las maniobras más criticadas
desde el MRS es el pacto que en 1998
Daniel Ortega firmó con el ex presidente
Arnoldo Alemán, miembro del
PLC y que actualmente cumple en
su casa una sentencia de 20 años por
corrupción. Un pacto que, según
Mónica Baltodano, “desembocó
en una nueva y antidemocrática
ley electoral, y en reformas a la
Constitución para aumentar los
altos cargos del Estado, repartidos
por Alemán y Ortega entre
sus allegados”, y en “el compromiso
asumido por Ortega de desmovilizar
las fuerzas sociales”.

Orlando Núñez ve el pacto desde
una perspectiva diferente: “Aquí el
verdadero pacto es el del ‘90, en el
que la izquierda aceptó disputar el
poder solamente a través de las elecciones.
Y aceptamos vivir en una
economía de mercado. A partir de
ahí todo lo que pasa está contra nosotros”.
“La democracia electoral no
es un campo de batalla revolucionario
totalmente. Es un pasito y tienes
que someterte a ciertos códigos y a
cierta correlación de fuerzas. Es horrible
porque andas vendiéndote’.
“En democracia, si pactas, pactas
con tu enemigo”, concluye.

Es desde ese mismo esquema político
y bajo el lema “Reconciliación
y unidad nacional” desde el que se
interpreta dentro del Frente la candidatura
a la vicepresidencia del antiguo
somocista y miembro de la
Contra, Jaime Morales Carazo, así
como el pacto con el antiguo partido
de Somoza (el PLN) y las nuevas
relaciones de amistad con el cardenal
Obando, histórico enemigo
del FSLN. Amistad que se ha visto
cristalizada en la boda, tras 25 años
de convivencia, y retransmitida por
televisión, de Daniel Ortega y Rosario
Murillo, convertida en responsable
de la campaña del FSLN.
Murillo ha declarado: “Somos enfáticos:
no al aborto, sí a la vida. Sí a
las creencias religiosas; sí a la fe”,
refiriéndose al ahora muy debatido
tema del aborto terapéutico, acerca
del que sólo Edmundo Jarquín se
ha mostrado a favor.

Sandinismo o neoliberalismo

Las críticas que desde el FSLN se
han vertido sobre el MRS han tenido
como punto de referencia las inclinaciones
políticas tanto de Herty
Lewites como de Jarquín, de pasado
ligado al sandinismo, pero que
recientemente ha trabajado para el
Banco Interamericano de Desarrollo
(BID). “Lamentablemente no
gobernará el MRS, sino su presidente.
Si gobernara Mónica Baltodano
las cosas serían parecidas a
como serían si ganara el Frente.
Pero quien va a gobernar es
Edmundo Jarquín, que sí es un neoliberal”,
defiende Orlando Núñez.
Para Baltodano, sin embargo, “el
hecho de que Jarquín provenga del
BID no significa que su pensamiento
sea neoliberal”. Al contrario, “la
posición del MRS es antineoliberal.
Para nosotros Daniel Ortega no es
antineoliberal, lo podemos demostrar
con su práctica política de los
últimos 15 años”. Morales Carazo,
en su discurso durante la celebración
del 27º aniversario de la revolución,
decía: “Se requiere de una
economía de mercado con responsabilidad
social, basada en la libertad
de empresa y el respeto de la
propiedad privada”. Para Vargas,
“la lucha política en el interior del
FSLN es sobre cómo vamos a imponer
una política social antineoliberal
frente a aquellas tendencias
que se han aburguesado”.

Hacia una segunda vuelta

A día de hoy, Daniel Ortega varía en
las encuestas entre el 35% y 40% de
la intención de voto. Según la Ley
Electoral pactada con Alemán, un
40% de los votos o un 35% con una
diferencia de cinco puntos sobre su
inmediato perseguidor le daría la
presidencia. La victoria en una segunda
vuelta sería un campo difícil
para Ortega. Le sigue Montealegre o
Rizo, según la encuesta que se maneje,
y Jarquín no llegaría al 15% de
los votos, aunque confía en el apoyo
de los todavía indecisos.

LA RUPTURA DEL FRENTE SANDINISTA
_ En 1994 Sergio Ramírez, que
había sido vicepresidente en
los '80, funda el Movimiento de
Renovación Sandinista (MRS)
como corriente interna del
FSLN, defendiendo la necesidad
de que se diera un giro
hacia la socialdemocracia dada
la nueva coyuntura política
nicaragüense e internacional,
así como una mayor democratización
interna del Frente. Las
tesis más izquierdistas defendidas
por Daniel Ortega y apoyadas
por la corriente Izquierda
Democrática, liderada por
Mónica Baltodano, se impusieron
y Sergio Ramírez dejó el
FSLN presentándose a las elecciones
de 1996 con muy
pobres resultados.

En 2005 el empresario Herty
Lewites, que había sido alcalde
de Managua con el FSLN, pide
que se celebren primarias en vistas
a las elecciones de este año.
El gran apoyo popular que reflejan
las encuestas y el hecho de
que Ortega hubiera perdido en
las últimas ocasiones eran sus
grandes bazas. Pero los estatutos
del Frente, recientemente
modificados por Ortega, lo impedían.

Los ataques que, según
Orlando Núñez, Lewites dirige
al Frente, hacen que finalmente
sea expulsado.
Ya fuera del partido, se crea
alrededor de él la Alianza MRS,
a la que se suman un gran
número de cuadros históricos
del FSLN, incluida Mónica Baltodano.
Pero el 2 de julio de este
año, Lewites muere de un paro
cardíaco. El MRS responde con
rapidez y coloca a Edmundo Jarquín,
que hasta ese momento
era candidato a la vicepresidencia,
como cabeza de lista,
acompañado por el cantautor
Carlos Mejía Godoy.

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