ORIENTE MEDIO // INJERENCIAS DE ISRAEL Y DEL MINISTERIO DE EXTERIORES
El Foro por una Paz Justa hace aguas en Madrid

Organizado por numerosas entidades del
Estado español, el Foro por una Paz Justa en
Oriente Medio, que pretendía ser un espacio de
la sociedad civil para impulsar un nuevo proceso
de paz en la zona, con más de 200 participantes,
se fue al traste del 14 al 16 de diciembre
por las injerencias de la Embajada israelí y
del Ministerio de Asuntos Exteriores español.

27/12/07 · 0:00
Edición impresa
JPG - 11.5 KB
FORO POR UNA PAZ JUSTA. Protesta de las representaciones palestinas / Olmo Calvo

El Foro por una Paz Justa en Oriente
Medio, en el que muchos activistas
habían puesto sus fuerzas para
que se convirtiera en un foro de la
sociedad civil alternativo a la mascarada
organizada en Annapolis
por los establishments estadounidense,
israelí y palestino, se convirtió
en el fin de semana del 14 al 16
de diciembre en un fiasco por la injerencia
de la Embajada israelí y del
Ministerio de Exteriores español.

El 13 de diciembre, un día antes
del inicio del foro, la delegación de
la sociedad civil palestina, encabezada
por la red de Organizaciones
No Gubernamentales Palestinas
(PNGO), anunció su retirada del
mismo, lo que provocó la salida solidaria
de las delegaciones israelí
progresista, libanesa, siria e iraquí,
además de la de numerosos ponentes.
En un comunicado, PNGO explicaba
que “debido a una presión
sin precedentes por parte de la cúpula
israelí, una considerable delegación
israelí (distinta de la delegación
progresista de la sociedad civil
israelí encabezada por el Centro de
Información Alternativa-AIC-, cuya
participación sí estaba prevista)
ha sido ‘invitada’ de forma antidemocrática
y de manera solapada a
participar en el foro sin adherirse al
documento de referencia”. Dicho
documento, que debían firmar todos
los participantes, establecía que
la paz “sólo puede lograrse sobre la
base del derecho internacional, el
respeto a los derechos humanos y
el reconocimiento de la plena soberanía
de los pueblos”.

La delegación impuesta a última
hora, que no había sido acordada
por el Comité Internacional del Foro,
órgano responsable de la organización
de las delegaciones oficiales,
estaba formada por 37 miembros
de organizaciones israelíes sionistas
como el Centro Peres por la
Paz -fundado por Shimon Peres,
presidente de Israel y miembro de
Kadima, el partido de Sharon-, People’s
Voice, la Iniciativa de Ginebra
o AIX Group -ligado al FMI y al
Banco Mundial-.
Según reconoció a este periódico
una fuente del foro que no ha querido
dar su nombre, muchos de estos
miembros fueron ‘invitados’ por la
Casa Sefarad-Israel, institución nacida
en 2007 en Madrid y con financiación
del Ministerio de Exteriores.
Sergio Yahni, activista israelí de
AIC presente en el foro, dijo a
Diagonal que “esto es una acción
del lobby israelí en Madrid, al que
es muy cercano Moratinos. Es más,
la Casa Sefarad ha usado para presionar
a Ofer Bronchtein, persona
de Shimon Peres en Israel”. Alberto
Arce, encargado de la muestra de
documentales del foro, también denuncia
presiones de la Casa Sefarad
para quitar dos películas palestinas
y añadir películas israelíes que
proporcionaría la Embajada de Isael.
“Me dijeron que tenía que figurar
la embajada como patrocinadora,
a lo que me negué”.

Ante la grave situación, el Comité
Internacional del foro, formado por
organizaciones españolas e internacionales,
decidió el día 14 mantener
un programa reducido de conferencias
del que se excluyese a los
‘invitados’ del establishment israelí.
Pero según Sergio Yahni, “a las dos
de la madrugada, el coordinador
del Foro Social de Madrid (FSM) y
portavoz del Foro por una Paz Justa,
Carlos Girbau, por presiones del
Ministerio de Exteriores e Israel,
nos exigió que dos participantes de
esa delegación estuvieran en la mesa”.
Ante la negativa del Comité Internacional,
el FSM canceló el acto
en la mañana del día 15 -decisión,
ésta y otras, no consensuada por todos
los miembros del FSM, según
José Verdú de Sodepaz-, ante lo
cual las organizaciones y activistas
se desplazaron al local de Haydée
Santamaría para redactar un comunicado
de condena a las injerencias.
Carlos Girbau ha reconocido presiones
de la Embajada israelí para
que no se celebrara el foro, pero niega
la injerencia del Ministerio, y ha
afirmado que “el problema vino
cuando una parte de la sociedad civil
dijo que la otra parte no tenía derecho
a hablar, y así no se puede garantizar
el derecho a la libertad de
expresión ni un espacio abierto, por
eso dejamos de avalar el foro”. Sin
embargo, la activista israelí Neta
Golan afirma que esas organizaciones
“que se presentan como de la
sociedad civil son cercanas al Gobierno
israelí y buscan un proceso
de paz falso”, y opina que “el FSM
se negó a condenar al Gobierno por
miedo a que le cortaran la financiación.
Es una señal peligrosa: si el
Gobierno cree que puede dictar a la
sociedad civil lo que debe hacer, ésta
deja de ser independiente”.

Según Arce, las injerencias externas
pueden deberse al hecho de
que el foro “iba a emitir una declaración
final de condena al Estado
de Israel pidiendo el boicot. Por
eso se revienta, para que no se llegue
al final”. El coste del foro, además,
ha sido de un millón de euros
despilfarrados.

Tags relacionados: Proceso de paz
Imprimir Imprimir
Versión PDF PDF
Enviar por e-mail Enviar
Corregir
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador