FRANCIA // OLEADA REPRESIVA DEL GOBIERNO SARKOZY
El fin de curso frena las luchas por la crisis

Las masivas huelgas de enero y marzo han dado paso en
Francia a un período de retroceso, marcado por las
propuestas regresivas del Gobierno del Elíseo.

04/06/09 · 0:00
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Tras las huelgas generales del 10
de noviembre, 29 de enero y 19 de
marzo
, movilizaciones en educación
pública
, universidades, empresas
en proceso de ajuste u hospitales,
un tiempo de muchas batallas y
escasas conquistas, la fatiga se ha
empezado a notar en los movimientos
sociales franceses.

Como si el verano estuviera exento
de despidos, los grandes medios
anuncian que el curso ha terminado
y que la movilización debe replegarse.
Pero el ‘omnipresidente’ Sarkozy
y su Gobierno siguen adelante con
sus proyectos. Los ministros de
Educación y Universidades (Darcos
y Pécresse), sin ceder a la presión de
los sindicatos y movimientos, anuncian
para julio nuevas medidas parapoliciales
de seguridad en los colegios
o leyes antihuelguistas para perfeccionar
las herramientas contra los
profesores y estudiantes que sigan
bloqueando la “normalidad universitaria”.
El 1 de junio, la renta de ingresos
mínimos no contributivos será
sustituida por un nuevo dispositivo,
la Renta de Solidaridad Activa, que
tratará de presionar a los sectores
más precarios para que revisen a la
baja sus derechos y expectativas salariales.
Se suceden también los recortes
de libertades, con la estrategia
antiterrorista contra lo que denominan
“movimiento anarco-autónomo”
a la cabeza (el movimiento que
organizó las contracumbres de
Vichy o de Estrasburgo) y con el refuerzo
de las medidas represivas,
contra los sin papeles, “ley antimáscaras”
en las manifestaciones, desahucios
a inquilinos y expulsiones
de inmuebles ocupados.

La deriva de la crisis

Posturas divergentes conviven en el
seno de los movimientos. El paro, la
inseguridad vital y laboral y la decadencia
de las instituciones que sostienen
la cotidianeidad europea dificultan
una articulación colectiva de
la disidencia. Algunas organizaciones
concentran sus expectativas en
las elecciones europeas, tratando de
dar eco institucional a las luchas contra
la Europa del capital. Los Verdes
se escoran a la izquierda e incorporan
en su candidatura Europe-Ecologie,
a sectores agroecologistas y a
iconos como José Bové. El PCF ha
formado una candidatura unitaria
con el Parti de Gauche (escisión del
PS), denominada Frente de Izquierdas.
Por último está el Nuevo Partido
Anticapitalista, amparado en el capital
simbólico de su portavoz Olivier
Besancenot, que ha impulsado un
proceso de apertura de sus bases militantes
y que busca una nueva dinámica
europea anticapitalista.

Y mientras, la crisis sigue su curso.
Las jornadas de movilización
del 26 de mayo y del 13 de junio,
como tímidas iniciativas de la Intersindical
Nacional, no invitan al optimismo.
En Grenoble, al igual que
en otros lugares, siguen adelante
las asambleas generales por la convergencia
de luchas, tratando de seguir
el ejemplo de la isla de Guadalupe
en la constitución de plataformas
amplias de colectivos y tablas
reivindicativas.

Otros articulos relacionados en este número:

[El ejemplo de la isla de Guadalupe->8152]
Entrevista a Eddy Damas, del la Plataforma que lideró la revuelta en la isla francesa

["En las resistencias sociales no sólo hay contestación"->8153]
Entrevista a Olivier Besancenot, del Nuevo Partido Anticapitalista

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