PERFIL // PRESIDE LA DIPUTACIÓN DE CASTELLÓN, ESTÁ IMPUTADO POR FRAUDE FISCAL Y TIENE MUY BUENA SUERTE CON LA
Fabra, el cacique del PP en Castellón

El protagonista del lento y complejo ‘Caso Fabra’
ha sido agraciado –y ya van tres veces– con un
premio de dos millones de euros en el sorteo del
Niño de la lotería. El hecho recuerda sospechosamente
a las 50 veces que, en 15 años, la suerte
sonrió a la familia de Juan Antonio Roca, el cerebro
de la trama urbanística de corrupción en
Marbella. La compra de billetes premiados de lotería
es todo un clásico del blanqueo de dinero negro.
DIAGONAL repasa la trayectoria del cacique
cuya estirpe familiar lleva un siglo anclada en el
poder en Castellón.

24/01/08 · 0:00
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SERGIO FRUTOS

El sorteo del Niño de la lotería ha dejado
un ganador muy aficionado a
ganar dinero: Carlos Fabra, presidente
de la Diputación de Castellón
y máximo líder del PP castellonense.
Dos millones de euros que han ido a
parar al bolsillo del polémico político
castellonense, imputado por una
posible comisión de varios delitos
contra la Administración pública y
un posible fraude fiscal.

El particular estilo de Carlos Fabra,
abogado y corredor de seguros,
le ha llevado a tejer una amplia
red clientelar dentro y fuera del
Partido Popular en Castellón. El
sector empresarial –especialmente
de la construcción– ha estado muy
ligado a los tejemanejes del presidente
de la Diputación en la remodelación
radical que ha sufrido Castellón.
Su peculiar forma de hacer
política incluye a 26 asesores nombrados
a dedo –700.000 euros en
sueldos– o gastos en 2003 de
165.000 euros en comidas y 26.000
en entradas para los toros. Todo
ello a cargo del erario público.
Su influencia en la política valenciana
ha sido fundamental. En plena
carrera por el poder autonómico en
1993, Eduardo Zaplana, cuya influencia
se concentraba en la zona
de Alicante, comprendió perfectamente
que debía contar con el cacique
castellonense. La experiencia de
Zaplana en el ‘Caso Naseiro’ se convertiría
en un interesante espejo para
el castellonense.

Sin embargo, años más tarde,
Zaplana parte hacia Madrid, al Ministerio
de Trabajo del Gobierno de
José María Aznar. La persona que,
en un principio, era el fiel escudero
que protegía la retaguardia política
valenciana de Zaplana, Francisco
Camps, se rebeló contra el cartagenero,
convirtiéndose en su peor
enemigo y desencadenando una
fraticida guerra interna entre campistas
y zaplanistas. Y en esta guerra
el eterno cacique de las gafas
oscuras tuvo un papel clave accediendo
finalmente a apoyar la hegemonía
campista que el nuevo
presidente autonómico reclamaba
frente al cada vez más alejado portavoz
del grupo parlamentario popular
en el Congreso.

Apoyo del partido

Pero significativamente, Fabra, que
está siendo investigado por el uso
electoral de censos de extranjeros
en las últimas elecciones municipales
del 27-M, a las cuales el imputado
se presentaba contradiciendo así
el “código ético” del PP, ha contado
con el apoyo de ambos en relación a
sus numerosos problemas con la justicia.
“Tengo la seguridad” –afirmaba
Zaplana en 2004– “de que cuando
acabe el proceso, sea de forma inmediata
o posteriormente, con la tramitación
de la querella, la honorabilidad
del señor Fabra quedará fuera
de toda duda”. “Le conozco bien y sé
que será así”, añadía. Por su parte,
Camps afirmaba que el político imputado
“tiene todo el respaldo personal
y político de todo el Gobierno y
del PP”. Hasta le organizó una cena
de homenaje.

La carrera política de Fabra al
frente del PP de Castellón ha ido en
paralelo a un sospechoso enriquecimiento
personal. Desde que accedió
al cargo en 1995, ha multiplicado por
siete el valor de su patrimonio. También
multiplicó por 11 el número de
sus acciones en bolsa: de 696 a 7.910.
La Agencia Tributaria detectó
600.000 euros no justificados por
Fabra y la jueza sumó esta investigación
a la causa abierta en 2003 contra
el líder del PP por el empresario
Vicente Vilar. Éste acusó a Fabra de
cobrarle cantidades millonarias a
cambio de agilizar las gestiones políticas
para obtener la autorización de
productos fitosanitarios.

Fabra es administrador único de
Carmacas S.L., una empresa de
consultoría, creada en agosto de
2004 para la asesoría laboral y la
formación y prevención de riesgos
laborales. Por su parte, Vilar es propietario
de Naranjax, un fabricante
formulador de productos fitosanitarios.
En junio de 1998, las esposas
de Fabra y Vilar –María Amparo
Fernández y Montserrat Vives,
respectivamente (ésta última separada
de Vilar desde abril de 2003)–
crean Artemis 2000, que paga, en
agosto de 2000, 8.300.000 pesetas
(49.884 euros) a la consultoría de
Fabra en concepto de distintas asesorías,
según Vilar. Asimismo, Artemis
2000 cede en exclusiva la distribución
de sus productos (la gestión
de las autorizaciones) a Naranjax.

Otro empresario, Manuel
Ruiz, declaró que pagó 11 millones
de las antiguas pesetas en una bolsa
de plástico para que Fabra agilizase
las autorizaciones de los productos
fitosanitarios. Ruiz aseguró
que el pago causó efecto desbloqueando
así las licencias en Madrid.
El empresario Ginés Márquez, testigo
del ‘Caso Fabra’, declaró que el
presidente de la Diputación participó
en una cena en la que se trató sobre
la venta de la firma Naranjax,
S.L. contradiciendo así la versión
de Fabra según la cual nunca ha
“participado en nada de Naranjax”.

Altos cargos del PP

El ‘Caso Fabra’ ha salpicado de lleno
a dos ex altos cargos del PP que
han sido imputadas por la Audiencia
de Castellón. Se trata de la ex
directora general de Salud Pública
del Ministerio de Sanidad y actual
directora general de Familia, Infancia
y Voluntariado en el Ayuntamiento
de Madrid, Dolores Flores,
y la ex directora general de
Calidad Ambiental de la Generalitat
Valenciana y subsecretaria de
la Consellería de Bienestar Social
hasta junio del 2007, Pilar Máñez.
Ambas deberán declarar en los
juzgados sobre presuntos delitos
contra la Administración pública.
Esteban González Pons, conseller
de Camps, declaró desde su despacho
en condición de testigo. La magistrada
suspendió la declaración
del ex jefe de gabinete de Aznar,
Alfredo Timermans, al no ser éste
encontrado por la policía en su domicilio
madrileño –un medio de
Prisa lo localizó en Nueva York–.

En el juzgado de instrucción nº1
de Nules también han testificado
por escrito Juan Posada (ex ministro
de Agricultura), Celia Villalobos
(ex ministra de Sanidad) y Miguel
Ángel Arias Cañete (ex ministro de
Agricultura). El ex ministro de Ciencia
y Tecnología y actual coordinador
electoral del PP, Juan Costa, tuvo
que desplazarse hasta el juzgado.
El empresario Vicente Vilar
amenazó con aportar datos sobre la
financiación ilegal del partido implicando
además al entonces subdelegado
del Gobierno en Castellón,
Vicente Sánchez Peral, y al diputado
del PP Miguel Prim.
La juez Lourdes Novarques se
convirtió hace un mes en la séptima
magistrada que, en cuatro
años, abandona el ‘Caso Fabra’.
Cuando el cacique se sienta en el
banquillo, la justicia se hace lenta,
flexible, amable.

Los Fabra: un siglo en el poder
_ Carlos Fabra ha sido
considerado por
muchos como un
auténtico cacique del
siglo XXI. Porque de la
mayor parte del siglo
XX ya lo fueron sus
antepasados. Y es que
los Fabra han sido los
caciques de Castellón
desde principios del
siglo pasado. Victorino
Fabra Gil fallecía en
1907 siendo presidente
de la Diputación.
Antes de morir tres
sobrinos suyos fueron
presidentes de la
Diputación: Victorino,
Hipólito y Plácido. El
primero de los sobrinos
dejará a su hijo
Luis Fabra Sanz la
Diputación como
herencia que luego
pasará a manos de
Carlos Fabra Andrés.
El hijo de éste, Carlos
Fabra Carreras ocupará
la presidencia de la
Diputación en 1987
hasta nuestros días.
Todo un siglo en el
poder.

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