"ENTREVISTA // SILVIA RIVERA CUSICANQUI, SOCIÓLOGA Y AUTORA DE ""OPRIMIDOS PERO NO VENCIDOS"""
“Evo se ha visto con su límite, se acabó la luna de miel”

En los años ‘80, Rivera fue una de las fundadoras del Taller Oral de Historia Andina (THOA), una de las iniciativas más importantes para recuperar la memoria de las luchas indígenas.

, La Paz (Bolivia)
24/05/11 · 17:16
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DIAGONAL: ¿Qué queda de la colonización
en la sociedad boliviana?

SILVIA RIVERA: Todo. El sentido
común es un sentido común colonizado,
porque ha incorporado la valoración
positiva de lo europeo y lo
extranjero, lo norteamericano, y la
desvalorización de lo propio. Aunque
ahora eso está cambiando, sin
duda, ahora la gente indígena se
siente orgullosa de ser indígena.
Pero hay una serie de elementos,
como la escuela, que no han sido
realmente pensados de nuevo desde
una perspectiva de descolonización.
Todos estos tipos hablan de
las etnicidades como una cuestión
de minorías. En el año 2001, el 62%
[de la población] nos hemos identificado
con algún pueblo indígena.

D.: ¿Cuáles son los principales frentes
de lucha de los movimientos?

S.R.: Hay muchas coaliciones pequeñas,
que tienen incluso más
profundidad en cuanto a sus cuestionamientos
que las grandes organizaciones.
Te hablo de toda la
coalición de comunidades afectadas
por la minería en Oruro y
Potosí. Y estoy hablando de minería
estatal, con Huanuni, uno de los
focos de contaminación más brutales.
Este tipo de organizaciones en
defensa de la tierra son muy despreciadas
por el Gobierno. Otro
gran rubro es el de acabar con la impunidad
de las dictaduras. Y Evo
Morales se ha opuesto a que los militares
saquen a la luz sus archivos,
a pesar de que hay órdenes judiciales,
hasta de la Corte Suprema, para
que desclasifiquen los documentos
que permitan encontrar a los
desaparecidos en las dictaduras.
Hay unas cuentas pendientes con
los militares, pero Evo tiene una
alianza estratégica con los milicos.

D.: ¿Cómo ha ido evolucionando los
derechos de las mujeres en los últimos
años?

S.R.: Es más fácil ser indio que ser
mujer. El machismo está muy internalizado
en las organizaciones
populares, en las juntas vecinales,
en los sindicatos, en la propia organización
indígena Conamaq. Tú
puedes ser dirigente sólo en cuanto
que eres esposa de un dirigente.
Para las mujeres solas no hay un
lugar, cosa que sí existe en las comunidades.
En las comunidades,
hay mujeres que ocupan el cargo
de mallku, el cargo máximo de autoridad,
pero eso en las cúpulas ya
no se produce. El tema del patriarcado
es muy profundo y está muy
vinculado con el colonialismo.
La descolonización tiene que ver
con que tienes que repensar todas
las relaciones. Y las relaciones de
jerarquía y opresión de las mujeres
por los hombres es una de las relaciones
más profundas y de mayor
duración que existe.

D.: ¿Cómo se va gestando este ciclo
de movilizaciones populares que
terminan en el triunfo de Evo?

S.R.: En los años ‘90 realmente nos
sentíamos muy derrotados con la
capitalización, todo lo que estaba
pasando con la entrega del país a
las trasnacionales. Pero había focos
importantes. Y uno de los focos fue
el movimiento cocalero, que mantuvo
ese fuego vivo. A finales de los
‘90 las promesas del neoliberalismo
hacían aguas por todos lados. El eje
de la resistencia, el articulador, fue
el concepto de soberanía: soberanía
sobre el agua, soberanía sobre la
tierra, soberanía sobre el consumo,
sobre el cuerpo...

Empezó a ser una noción polisémica
que captaba muchas demandas
particulares. Todo eso culmina
de esta forma, el gas, el agua y la coca
son criaturas de la Pacha Mama
y son nuestras. El Evo tuvo la gran
profundidad política de percatarse
de que ésa era una cosa que nos atañe
a todos. La hoja de coca es un
símbolo articulador de toda una serie
de demandas populares, indígenas,
económicas, políticas, estatales...
No cabe duda de que ése es el
elemento que le da la fuerza al Evo.

D.: ¿Cuál fue el papel de las mujeres
en las movilizaciones?

S.R.: En el momento de la lucha estábamos
en primera línea. Estábamos
en las calles, en la organización
cotidiana, en la olla común, en toda
esa labor de hormiga. Y, sobre todo,
manteníamos viva la energía de la
movilización. De repente había un
mes entero sin comida, sin nada, no
entraba nada a la ciudad... Y eso es
labor de las mujeres, que son las que
tienen las despensas. Llega la calma,
llega la paz, y los que saben de
política toman la palabra y son los
que terminan arruinando toda esa
energía, desoyendo las demandas.

D.: Además del ‘gasolinazo’, en el
último año ha habido brotes en
Potosí, Caranavi...

S.R.: Ahorita se está armando la
gorda en todos lados por los precios
de los abastecimientos. En todos
lados hay molestias por tantas
promesas incumplidas y tanta retórica
sin sustento. Evo se ha visto
con su límite, se acabó la luna de
miel. Ha quedado claro que los
movimientos no han sido desactivados,
pero siempre se hace daño
si a un buen dirigente lo captas.
Algunos de ellos, que han tardado
años en construir un liderazgo,
ahora son senadores, viceministros,
neutralizados.

Los dirigentes que están en el
Gobierno están en una posición
muy difícil, porque o se alejan de
sus bases o terminan en bronca con
el Gobierno. Después del ‘gasolinazo’
se han dado cuenta: primero, de
que no va a haber 2014 ¡chau Evo!,
que ni piense en la reelección.
Segundo, que tienen que empezar a
prestar atención a lo que la gente
quiere, demanda y exige.

Más info: [Los Movimientos Contraatacan->www.losmovimientoscontraatacan.wordpress.com]

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