CONSUMO GUSTO // LA PERVERSA MODA DE LA LECHE ENRIQUECIDA Y EN TETRABRIK
Esto es la leche



07/06/07 · 18:24
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Los seres humanos, como mamíferos
que somos, necesitamos
tomar leche en los primeros años
de nuestra vida. Su composición
de agua, grasas, azúcar (principalmente
lactosa), proteínas y minerales
nos ayuda a crecer y desarrollarnos.
Desde que
domesticamos animales (en Europa,
alrededor de 9.500 años a.C.)
nos acostumbramos a tomarla
durante toda la vida. Pero en algunas
zonas, como Japón y China,
todavía hoy siguen sin tomar
leche de otros mamíferos.
Para evitar la transmisión de
enfermedades como el tifus o la
tuberculosis por no hervirla adecuadamente,
ahora se somete a
toda una serie de procesos (pasteurización,
centrifugación, uperización,
etc.) para obtener una variada
gama de este producto.

ENVASADO

El envasado se hace normalmente
en tetrabrik, del que sólo se puede
reciclar el papel, y donde el aluminio
utilizado es virgen, lo que presenta
grandes impactos ambientales
en su proceso de extracción y
purificación. La mejor opción de
consumo sería comprar leche
embotellada en vidrio, aunque
sólo algunas marcas ecológicas y
destinadas a la restauración lo
hacen. Como segunda opción
estaría la botella de plástico PET,
que es reciclable.
La leche ecológica puede seguir
los mismos procesos productivos
que la convencional. La diferencia
entre ambas está en la forma en la
que se hayan cuidado las vacas,
lo cual hace que esta leche no
contenga residuos de productos
químicos ni de antibióticos, y
menos riesgo de estar contaminada
con metales pesados.

Las vacas son alimentadas con
forraje seco, ensilado y pienso
concentrado, mezcla de cereales,
sales minerales, aditivos y en algunas
ocasiones antibióticos y otros
medicamentos. Esta alimentación,
junto con la selección genética,
está diseñada para aumentar la
producción de las vacas, pasando
de los 1.000 litros de leche necesarios
para alimentar un ternero a
producir 9.000 litros. La ganadería
ecológica está destinada a garantizar
la calidad de la producción y
no a incrementarla hasta el máximo.
La comida de las vacas tiene
que provenir preferentemente de la
misma explotación, y tiene que ser
de cultivo ecológico o en conversión.
Los piensos no pueden representar
más de un 40% de la dieta.

En las granjas convencionales,
las vacas, por mejorar la ‘productividad’,
reciben hormonas para
regular el ciclo reproductivo, antibióticos,
etc. Esto hace que estén
sometidas a estrés, que les debilita
el sistema inmunitario. Por esto
es habitual que sufran enfermedades,
sobre todo mamitis (una
infección de las ubres).

En la ganadería ecológica, los
piensos de alta calidad junto con
el ejercicio y el acceso a los pastos
de forma regular, favorecen el
desarrollo de las defensas inmunológicas
naturales del animal. La
mamitis es mucho más infrecuente
y en caso de enfermedad se han
de usar preferentemente productos
fitoterapéuticos (esencias de plantas,
productos homeopáticos).
También establece el espacio disponible
en los establos, zonas de
ejercicio al aire libre y tierras de
pasto para cada vaca. No se
puede usar ningún sistema de estimulación
eléctrica, ni usar tranquilizantes
alopáticos.

ALIMENTOS ‘FUNCIONALES’

La leche ‘enriquecida’ forma parte de
lo que se llama alimentos funcionales.
Hacer alimentos funcionales es la tendencia
dominante hoy. Hay mucha
competencia en el mercado, y hay que
buscar formas de atraer a los consumidores.
Llama la atención cómo la
industria habla de esta nueva moda;
parece que acabe de ‘descubrir’ los
nutrientes, y que finalmente haya conseguido
corregir a la naturaleza, que
nos enfermaba con sus alimentos
incompletos o defectuosos.

Más información en el nº 4 de la
[revista Opcions->http://www.opcions.org]

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