ENTORNO // LOS FONDOS DE LA UE, CLAVES EN LA DEFORESTACIÓN
Los efectos del monocultivo de aceite de palma

La deficiencia energética de la UE, que impulsa el uso de agrocombustibles, está generando el desplazamiento de indígenas de sus tierras y el deterioro de los recursos naturales en los países del Sur.

24/03/10 · 12:35
 
 

Las comunidades de la Reserva de
Montes Azules, ubicadas en el corazón
de la Selva Lacandona, Chiapas
(México), no entendían muy bien
por qué se veían obligadas a abandonar
sus tierras. A finales de enero,
un desalojo violento y programado
les dejaba sin sus lugares ancestrales,
perdiendo tanto sus casas
como sus cultivos en pos de la “reconversión
productiva”. Ese término,
utilizado por el gobernador de
Chiapas en reiteradas ocasiones, y
que pocos entendían, no significaba
otra cosa que sustituir la masa arbórea
autóctona por bosques de palma
africana.

Lo que las comunidades no
sabían es que el Estado de Chiapas
pretendía así cumplir con el Plan
Estratégico de agrocombustibles de
México que prevé, sólo en este
Estado, la plantación de 900.000 hectáreas
en un plazo de diez años. Y esto,
¿para qué? Todo indica que las
metas que se ha marcado la Unión
Europea en materia de agrocombustibles,
tienen alguna relación...

Este caso, denunciado por la organización
Salva a la Selva, es sólo un
ejemplo más de los impactos que generan
en el sur las supuestas necesidades
del norte, en busca de energías
alternativas. “En México, para impulsar
las plantaciones de palma, incluso
se modificaron previamente
artículos constitucionales, para permitir
la titulación individual y la posterior
privatización de las tierras y
territorios de pueblos indígenas y comunidades
campesinas”, declara a
DIAGONAL Guadalupe Rodríguez,
portavoz de Salva la Selva.

Y, para conseguir dichos fines, la
UE ha llegado a impulsar la siembra
de palma africana, a través de
fondos de cooperación al desarrollo,
tal y como explica Rodríguez.
“Existe un programa de desarrollo
financiado por la UE, llamado
Prodesis, que promueve ampliamente
la siembra de palma africana
en la Selva Lacandona, sin informar
a las comunidades indígenas
y campesinas acerca de los
efectos ecológicos y sociales de los
monocultivos de palma en otros
países como Indonesia, Malasia o
Colombia”, sentencia.

Y es que la expansión de la palma
aceitera ya era motivo de preocupación
en otros lugares del mundo.
Un caso paradigmático es el de
Indonesia, donde la expansión descontrolada
de las plantaciones, que
comenzó en 1970 y que en agosto
del 2009 alcanzaban ya los siete
millones de hectáreas, según datos
aportados por el Movimiento
Mundial por los Bosques tropicales
(WRM, por sus siglas en inglés),
ha acabado con bosques y turberas,
y ha producido, igualmente,
un saqueo de tierras indígenas en
Borneo y Sumatra. Además, se estima
que la cantidad plantada alcance
los 20 millones de hectáreas
en la próxima década. Durante
1997 y 1998 se quemaron diez millones
de hectáreas de bosques en
Indonesia, tal y como documenta
el informe de la WRM Palma aceitera,
de la cosmética al biodiesel.

La reacción de las ONG ambientalistas
no se hizo esperar y, agrupadas
en la red Sawit Watch, procuraron
una solución y, con su
presión, consiguieron que los
bancos holandeses, principales financiadores
de las plantaciones,
decidieran suspender las financiaciones
o restringirlas de forma
sustancial, para aquellas plantaciones
de palma aceitera que destruyeran
intencionalmente los
bosques tropicales.

Autóctono pero destructivo

Pero, ¿qué ocurre en el lugar de origen
de la palma? En África, tradicionalmente,
las poblaciones locales
han cosechado las plantas a pequeña
escala, combinándolas con cultivos
alimenticios. Sin embargo, la
propagación de este cultivo, se ha realizado a través de la tala de bosques
tropicales y con fines meramente
industriales, lo que ha producido
una reiterada vulneración de los
derechos de las comunidades, así como
graves impactos ambientales.

Tal y como apunta el informe de
Amigos de la Tierra Africa: up for
Grabs. The Scale and Impact of
Land Grabbing for Agrofuels, desde
2006 se han comprado en África
más de nueve millones de hectáreas
y, de ellas, al menos cinco millones
se dedicarán a producir agrocombustibles
mediante el cultivo de palma
aceitera, entre otros. Pero las cifras
son mayores, ya que tan sólo
en Mozambique, funcionarios del
Gobierno informan que inversionistas
han solicitado 4,8 millones de
hectáreas (casi una séptima parte
del área cultivable del país) para dedicarlas
a los agrocombustibles.

Además, dicha práctica, que se
propagó por el continente bajo la
promesa de producir combustible
dedicado al consumo local, no está
cumpliendo las expectativas. Así, un
informe de 2009 de la Organización
de las Naciones Unidas para la
Agricultura y la Alimentación (FAO),
demuestra que ningún cultivo para
agrocombustibles en Etiopía, Ghana,
Madagascar o Mali se destina al
consumo interno, ya que todos los
cultivos se exportan.

Artículos relacionados en este número:

EN 2014 SE DEBE REVISAR EL OBJETIVO DE AUMENTAR UN 10% SU USO
[¿Agrocombustibles a toda costa como alternativa?->10455]

En 2020 el 10% de los combustibles usados en la UE deberá tener un origen vegetal. Los autores exponen los efectos de este objetivo.
David Sánchez y Alejandro González / Amigos de la Tierra
 

UNILEVER ES LA PRIMERA COMPRADORA MUNDIAL DE ACEITE DE PALMA
[La pulpa de bollos y autobuses->http://www.diagonalperiodico.net/La-pulpa-de-bollos-y-autobuses.html?var...
I. Sánchez Aroca
 

Tags relacionados: Deforestación Ecología
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