Entrevista // José Palazón, Presidente de la ONG Prodein, demandado por denunciar las muertes en Melilla
“Después de lo visto, no me sorprende que el Gobierno persiga a los defensores de los DD HH”

José Palazón Osma es una de las voces de denuncia de los atropellos que se suceden en la frontera. Los intentos de desautorizarlo desde el Ministerio del Interior o de criminalizarlo desde la Delegación del Gobierno de Melilla no consiguen silenciarlo.

05/02/06 · 11:39
JPG - 5 KB
 
Autor: Olmo Calvo

Diagonal: ¿Cuáles son los motivos de que se hayan intensificado los intentos de salto de la valla?
José Palazón: Fue provocado. La política española ha hecho que Marruecos presione más sobre los subsaharianos. Desde junio, la violencia en Marruecos aumentó de forma exponencial sobre ellos. Crecieron las redadas, los llevaban a Oujda, allí los rechazaban y volvían otra vez, crearon un circuito -Ceuta, Melilla, Rabat y Oujda- del cual no podían salir. La situación se hizo insoportable, a muchos les rompían los brazos o las piernas, les torturaban... En el caso de Melilla, de los 12 kilómetros de frontera, sólo quedaban dos con valla de tres metros. Esto hizo que se concentrasen en esta zona, con la necesidad de saltar cuanto antes. También se concentró la Guardia Civil. Esto impedía que los inmigrantes continuasen saltando de tres en tres, y decidiesen saltar en grupos de 40 o 50. Así sabían que de cinco a diez podrían pasar.

D.: Los portavoces del Gobierno hablan de saltos de 500 o 600 personas.
J.P.: Han exagerado siempre. En la última avalancha sí se produjeron saltos de entre 200 y 300. Todo lo que se ha dicho antes es incierto, nunca habían saltado grupos de más de 60.

D.: ¿Cuál es la situación actual en la frontera?
J.P.: Dentro de Melilla la situación está controlada, hace tres semanas que no ha muerto nadie. La atención que reciben actualmente está siendo la mejor que se ha podido improvisar. Los subsaharianos que están en Melilla viven con mucho miedo, saben que expulsaron a 73 compañeros y saben que el Gobierno los intenta expulsar. Son conscientes de que si todavía no lo han hecho es por la protesta generalizada existente. Dos o tres veces a la semana sacan de Melilla a grupos de 60 o 70 personas, los montan en aviones y no les dicen dónde van, los tratan como si estuviesen transportando animales.
Fuera, en la franja que circunda Melilla, sigue habiendo inmigrantes. Son presas del pánico, tras ellos hay cerca de 4.000 efectivos marroquíes armados hasta los dientes que les disparan sistemáticamente. Están viviendo en la copa de los árboles, en pequeños zulos individuales en el suelo, no se atreven a salir, todo está militarizado. En el bosque de Rostrogordo y en la zona que circunda Melilla, es imposible determinar el número de muertos que puede haber. En la última entrada, cayeron seis a la vista de la Guardia Civil y del Ejército. Un vecino de la zona, que tiene una casa a 200 metros, declaró que alrededor de ésta había 18 personas sin moverse con heridas de bala. Han llegado a disparar a los subsaharianos desde helicópteros. He visto varios muertos que no aparecen en ninguna estadística.

D.: Habéis presentado una denuncia por deportaciones ilegales de inmigrantes a través de la valla.
J.P.: Tenemos dos vídeos de deportaciones ilegales a través de la valla, una de 15 personas y otra de un grupo de 60. La propia televisión de Melilla los ha retransmitido, es público. La Guardia Civil lo reconoce ya sin recato.

D.: La Abogacía del Estado, a instancias de la Delegación del Gobierno, le ha denunciado por “difundir información falsa sobre la inmigración”.
J.P.: Es una oportunidad más de presentar toda la documentación que tengo ante el juez, y volver a decirle que esto es un genocidio y que quienes lo ejecutan son asesinos, y aquí le pongo las pruebas y testimonios que tengo sobre la mesa. Después de lo visto, no me sorprende que este Gobierno se dedique a perseguir a los defensores de los derechos humanos.

D.: ¿Es sensible la población melillense a lo que está aconteciendo?
J.P.: Otras veces hemos notado cierto rechazo social a temas de inmigración. Sin embargo, ésta es la primera vez que está ocurriendo todo lo contrario, hay mucha gente cabreada. Aparte de la opinión que tenga cada uno sobre la inmigración, la gente no comparte que se esté matando, hay un consenso general de que esta vez se han pasado. Ha habido muchas muestras de solidaridad con los inmigrantes, muchos melillenses han llevado comida y ropa al CETI.

Tags relacionados: Genocidio Melilla Fronteras Militarismo
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

Autor: Olmo Calvo
separador

Tienda El Salto