Resistencias // Huelgas de hambre en el campamento de Guelmín
Convocan desde Marruecos una marcha hacia la frontera

Mientras continúan las deportaciones, comienza a organizarse la respuesta a las violaciones de DD HH desde el lado marroquí con huelgas de hambre y otra marcha a la valla.

25/01/06 · 18:54
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Manifestación en Málaga

Los 73 inmigrantes subsaharianos que se encontraban en huelga de hambre desde el pasado 18 de octubre en Tánger han sido deportados a sus diferentes países de origen: fundamentalmente, Mali, pero también a Senegal, Guinea Conakry y Costa de Marfil. Estas actuaciones han pasado por alto las denuncias y recursos que múltiples ONG habían interpuesto por la forma ilegal en que la Guardia Civil los entregó a las autoridades marroquíes.

Al mismo tiempo, un número indefinido de retenidos procedentes de Costa de Marfil, Congo, Sierra Leona y Liberia ha convocado una nueva huelga de hambre en el campamento militar de Guelmin. Desde el comienzo de la crisis, el ejército marroquí ha hacinado a miles de inmigrantes en este campamento y lo ha utilizado como punto de partida para las caravanas con destino a las zonas desérticas donde las autoridades han abandonado, sin comida ni agua, a miles de subsaharianos.

La reivindicación de los huelguistas es clara: que se permita el acceso al campamento de Guelmin al Alto Comisionado para los Refugiados de las ONU (ACNUR), con el fin de que se compruebe y verifique desde este organismo internacional las condiciones en las que se encuentran los detenidos a espera de ser repatriados.

Desde que comenzaron las detenciones de demandantes de asilo e inmigrantes en territorio marroquí, ACNUR no ha obtenido la autorización para desplazarse a estos campamentos donde se encuentran muchos ciudadanos que están bajo el mandato y la protección de Naciones Unidas. Marruecos, país que ratificó la Convención de Ginebra, está violando sistemáticamente este acuerdo internacional.

Todo esto ha dado pie a que, para el próximo 19 de noviembre, desde el lado marroquí se haya organizado una marcha nacional desde Tánger hacia los bosques de Benyounes (frontera con Ceuta), con el fin de denunciar las violaciones de derechos humanos, los abandonos masivos en el desierto, así como el papel de Marruecos como gendarme de Europa. Las organizaciones promotoras de este evento se coordinan en torno a la Red Chabaka, que agrupa a unas 40 asociaciones sociales del norte de Marruecos.

Pero las violaciones de la legalidad vigente no se dan sólo en la frontera marroquí. Un nuevo informe emitido por la Asociación Unificada de Guardias Civiles (AUGC) al Defensor del Pueblo, reconoce de “dudosa constitucionalidad” y “vulneración” del ordenamiento jurídico, las identificaciones realizadas por este cuerpo de seguridad en la frontera. Se están realizando unas 90.000 identificaciones anuales, existiendo una obligatoriedad diaria de tramitar 100 en turno de mañana, 100 en el de tarde y 50 en el de noche. Todo ello sin incluir las efectuadas por la Policía Nacional, que tiene competencias en el control de documentos.

Según consta en el informe, “estos servicios vienen nombrados en las papeletas de servicio, sin que estén motivados por circunstancias o situaciones especiales que amparen esa actuación. Los agentes no verifican nada, sino que las normas les indican expresa y taxativamente que han de identificar a las personas y por tanto recoger datos personales, además deben registrar los vehículos y cachear a las personas; acciones que exceden con mucho lo que sería una mera verificación ya que no existen sospechas sobre estas personas”.

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