HACIA COPENHAGUE // REUNIÓN EN BARCELONA
El clima en jaque

La última cumbre climática antes de Copenhague ha terminado en fracaso, según los grupos ecologistas. Éstos han exigido a las puertas de encuentro medidas urgentes.

11/11/09 · 13:03

climático en Barcelona, previa a la
cumbre de Copenhague a principios
de diciembre, ha tenido un resultado
muy negativo, según coinciden los
grupos ecologistas, y pone de manifiesto
la falta de voluntad política
para llevar a cabo medidas significativas
en la lucha contra el cambio climático.
Una vez más, los intereses
corporativos han primado por encima
de las demandas de los países del
Sur y de los movimientos sociales.
La cita, que ha tenido lugar entre
el 2 y el 6 de noviembre y que reunió
a 4.000 delegados de 180 países,
terminó con la negativa de Estados
Unidos a comprometerse y cifrar
sus reducciones de CO2, al mismo
tiempo que la Unión Europea daba
pasos atrás en sus compromisos y
los países en desarrollo exigían medidas
reales de reducción por parte
de las principales potencias, a la vez
que denunciaban los efectos perversos
de instrumentos como la Reducción
de Emisiones por Deforestación
y Degradación (REDD) y los
Mecanismos de Desarrollo Limpio
(MDL). Como afirmaba Milena Ràfols
de la campaña El Clima No Está
en Venta: “Todo el mundo está pendiente
de que el otro mueva ficha y
se utiliza al otro como excusa.
Estados Unidos no se moja, pero dice
que esto no es inconveniente para
que otros sí se comprometan”.
De este modo, sigue sin haber
respuesta al total de reducción de
emisiones que asumirán los países
industrializados, ya sean emisiones
domésticas o al “mercadeo” de las
mismas a través de la adquisición
de créditos de carbono por reducciones
realizadas en otros países.
Tampoco se han dado avances en
las cuantías que los países industrializados
tendrán que aportar
para financiar la adaptación y los
mecanismos de apoyo a los países
del Sur. En la sesión plenaria, estos
últimos exigieron a los primeros un
compromiso de reducción de emisiones
de un 40% para el año 2020 y
que les apoyen económicamente en
la lucha contra el cambio climático.

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8-NOV, ALGECIRAS. 10 activistas de Greenpeace fueron detenidos en una acción contra un barco que trasportaba carbón. Greenpeace

Acuerdos vinculantes

Otro de los frentes de batalla fue la
“obligatoriedad” de los acuerdos.
Estados Unidos rechazó cualquier
posibilidad de un acuerdo legalmente
vinculante. Mientras que el
Tratado de Kyoto es vinculante legalmente,
se apuesta por un nuevo
Tratado que sólo sea vinculante
“políticamente”. En palabras de
Salvador Pueyo de El Clima No Está
en Venta: “Por muchos defectos
que pueda tener Kyoto, y teniendo
en cuenta que ésta no es nuestra
opción, al menos Kyoto obliga legalmente
a los países ricos a cumplir
ciertos objetivos. Ahora, EE UU
y compañía quieren forzar un nuevo
acuerdo más flexible para ellos”.
Otra novedad a tener en cuenta fue
la negativa de los estados africanos,
al principio del encuentro, a
seguir con las negociaciones si los
países ricos no asumían un compromiso
claro de reducción de emisiones
y si no se centraban los debates
en dicho tema. Este amago
de boicot pone de manifiesto la situación
límite a la que están llegando
las negociaciones y la incapacidad
para obtener resultados vinculantes
y efectivos.

Barcelona se moviliza contra el cambio climático

En Catalunya, la campaña
El Clima No Está en Venta,
que agrupa a diversas organizaciones
ecologistas, sindicales,
de consumo, políticas,
ONG, en defensa del
territorio, fue el marco unitario,
creado con motivo de la
reunión de Naciones Unidas,
que organizó algunas
de las principales acciones
que se llevaron a cabo en el
transcurso de la semana. El
momento de máxima visibilidad
fue la manifestación
del sábado 31 de octubre,
antes del inicio de la reunión,
donde 4.000 personas
salieron a la calle para
denunciar las falsas soluciones
al cambio climático y
exigir un acuerdo justo, vinculante
y transformador. El
miércoles 4 de noviembre,
un grupo de unas 50 personas
de la campaña bloqueó
la entrada del centro de
negociaciones y desplegó
una pancarta donde se leía:
«Sin reducción drástica no
hay salida». Asimismo, se
llevaron a cabo charlas con
ponentes internacionales
sobre justicia climática y el
impacto de la agroindustria
en la generación de gases
de efecto invernadero. Éstas
y muchas otras actividades
se realizaron estos días en
Barcelona.
A principios de diciembre,
Copenhague acogerá la
cumbre COP15 de las
Naciones Unidas; que tendrá
que tomar acuerdos
sobre estos debates. Allá,
miles de manifestantes se
han dado cita para dejar
claro que «el tiempo se
acaba», que son necesarios
acuerdos firmes, así como
un cambio radical de
modelo, si se pretende
parar el cambio climático.

Tags relacionados: Deforestación Greenpeace Ecología
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