LA ESTRATEGIA ELECTORAL DEL PARTIDO DE ARTUR MAS SACUDE LAS ELECCIONES DE NOVIEMBRE
CiU seduce al independentismo para lograr mayoría absoluta el 25N

Los recortes y las tramas de corrupción han pasado a segundo plano en unas elecciones en las que el discurso independentista ha cobrado el protagonismo.

15/10/12 · 0:00

Nada volverá a ser igual en Catalunya después del 11 de septiembre de 2012. Consiga o no el movimiento independentista el objetivo de un Estado propio, la mayoría de la sociedad catalana ha dado por muerto tras la masiva manifestación de la Diada Nacional el actual marco autonómico. El independentismo, tradicionalmente una corriente minoritaria en el nacionalismo catalán, realizó el 11S la mayor demostración de fuerza de su historia y gana apoyos en una sociedad catalana duramente golpeada por la crisis económica y por los recortes de CiU y el PP. El debate entre las opciones independentista y federalista polariza una opinión pública donde el vigente estatus autonómico sólo encuentra defensores en el PP y en Ciutadans.

Para el catedrático de historia contemporánea de la Universitat Pompeu Fabra Josep Maria Fradera, el actual auge del independentismo no es “ni una conspiración de café, ni una manipulación desde arriba”, sino que es un movimiento real, fundamentalmente de clases medias autóctonas, y con más fuerza en las comarcas que en Barcelona. Para Fradera el movimiento arranca en los últimos años del aznarismo, algo en lo que coincide con el politólogo Roger Buch, para quien “pocas personas han hecho tanto por el independentismo como Aznar”.

La anulación del Estatut por el Tribunal Constitucional tras el recurso del PP, y sobre todo la crisis, son los factores que en opinión de Fradera han propulsado al independentismo de la marginalidad al centro de la agenda política. Para el politólogo Raimundo Viejo, Artur Mas se ha subido a esta ola independentista con el objetivo de lavar su imagen, dañada por la crisis, la corrupción y los recortes, y tratar de lograr una prórroga de su mandato, y a ser posible con mayoría absoluta. Para el politólogo, ésa es la principal preocupación de un president que va de farol, “porque hacer una consulta ilegal no significa iniciar un proceso de ruptura con el Estado español”. Fradera también considera que CiU se mueve mejor en la ambigüedad que en una apuesta clara por el independentismo, que disgusta a los grandes poderes económicos que representa y le financian. Buch por el contrario cree que Mas “está jugando una partida de ajedrez perfecta”, y que su pulso con el Estado central va en serio, pues aunque la independencia sea peligrosa, no hacer nada en un momento de efervescencia independentista como éste puede ser mucho más peligroso para CiU que, o trata de encabezar el movimiento, “o puede verse arrollado por él”. Según el politólogo, “mucha gente en el independentismo de izquierdas acepta el liderazgo de Artur Mas aunque le duela”. ERC es por el momento incapaz de nuclear una gran coalición socialdemócrata independentista capaz de arrebatarle la hegemonía del nacionalismo a CiU, una opción que según Fradera este partido trataría de cortocircuitar a toda costa.

ERC fue pionera en hablar del déficit fiscal catalán, un concepto que en los últimos años ha calado con fuerza en la sociedad catalana. Según Fradera es una exageración hablar de expolio o de robo, pero no lo es señalar el incumplimiento de las inversiones del Estado y el “agravio comparativo” que supone que Euskal Erria y Navarra puedan tener su propia hacienda y Catalunya no. Según el historiador, no sólo Catalunya tiene problemas, “otros territorios sufren altísimas tasas de desempleo, como Andalucía y Extremadura”, así que lo deseable sería “sentarse en torno a una mesa y discutir sobre todos los agravios territoriales buscando criterios de equidad”. Sin negar ese déficit fiscal, el economista Vicenç Navarro en un reciente artículo publicado en Público señalaba que la principal causa del deterioro de las condiciones de vida en Catalunya está en las políticas económicas llevadas a cabo por CIU y el PP, una idea en la que está insistiendo la coalición ICV-EUiA, que está basando su campaña electoral en denunciar las complicidades entre las derechas catalanista y españolista.

Iniciativa y sus socios de Esquerra Unida apoyan el derecho de autodeterminación pero no quieren convertirse en comparsas de Mas. Para Fradera, que cree que la coalición de izquierdas no puede soportar “estar fuera de la movida”, le será difícil introducir elementos sociales como pretende, pues la agenda nacionalista es la que se ha impuesto en Catalunya. Por el contrario, según Raimundo Viejo, la izquierda ecologista y comunista está jugando muy hábilmente tanto en el terreno nacional como el social, siendo la oposición real a CiU en el Parlament, pero puede empezar a “sudar la gota gorda” si la izquierda independentista, las Candidatures d’Unitat Popular, (CUP) se presentan a las elecciones autonómicas, pues “el ‘no nos representan’ del 15M puede encontrar un ‘sí nos representan’ en las CUP”. La izquierda independentista se ha convertido en un duro competidor de ERC y de ICV en varios municipios, gracias a su fuerza en sectores juveniles y en los movimientos sociales. Frente a otros proyectos fallidos de la izquierda independentista, las CUP se han construido de abajo a arriba, dotándose primero de una base municipal. Ahora han iniciado un proceso asambleario para discutir si se presentan o no a las autonómicas, y es muy probable que concurran.

Federales todas

El federalismo, más o menos beligerante, ha sido históricamente la postura de socialistas, ecosocialistas y comunistas catalanes. El independentismo, sin embargo, se ha hecho un hueco entre las bases y dirigentes del PSC y de ICV-EUiA. En el PSC el debate está siendo fuerte y Ernest Maragall y otros dirigentes apuestan por separarse del PSOE y construir un nuevo referente de todo el centro izquierda soberanista. Para Roger Buch la solución federalista ahora defendida por los socialistas españoles, tras unas primeras declaraciones de Rubalcaba contrarias a cualquier movimiento secesionista, llega tarde. En opinión de Raimundo Viejo el federalismo es en el mundo de hoy “más una obligación que una opción”, y como proyecto político es mucho más realizable que la independencia, pero cuenta con el problema de que “apenas hay federalistas en España”. Este federalismo tendría que empezar por el federalismo fiscal, estableciendo luego elementos de compensación o solidaridad, como existen en Alemania o Suiza.

Qué camino tomará la ciudadanía catalana es hoy una incógnita, y lo que pase en los próximos meses en la España de la crisis, donde, según revela el sondeo del CIS, la mayoría de la sociedad ha decidido tomarse la cuestión con normalidad, influirá en encaminar a Catalunya hacia un proceso de secesión o hacia una reconfiguración federal del Estado de las autonomías.

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CONVERGENTES. El Gobierno de CiU durante la jornada del 11 de septiembre. A la derecha Boi Ruiz, consejero de Salud, junto al presidente Artur Mas / mon Ser
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