EE UU // LA CONSTRUCTORA FCC EN CAROLINA DEL SUR
Una cementera española despide a 67 huelguistas

Portland Valderrivas, amparándose en la normativa
laboral estadounidense, incumple su compromiso con
Naciones Unidas y los principios básicos de la OIT.

16/10/06 · 18:57
Edición impresa
JPG - 7.9 KB
GIANT CONTAMINA. En los últimos tres años ha cometido once violaciones de la Ley
del Aire Limpio por las que ha aceptado pagar multas por valor de 80.000 dólares.

La multinacional española Cementos
Portland Valderrivas, propiedad del
grupo constructor Fomento de
Construcción y Contratas (FCC), no
está respetando los derechos laborales
de los trabajadores en su filial
Giant Cement, en Harleyville,
Carolina del Sur. “Creemos que la
intención de la empresa es eliminar
al Sindicato de Obreros Siderúrgicos
(USW) Local 216”, afirma David
Sepp, presidente del mismo.

El Sindicato lleva intentando negociar
con la compañía un contrato
equitativo desde principios del 2003.
Entre las condiciones que barajaba
la empresa estaban las de eliminar el
plan de pensiones de los empleados
y excluir a los jubilados del seguro
de enfermedad de la compañía a los
65 años. Además, según informa
Sepp, “se reservaban el privilegio de
contratar y subcontratar cualquier
trabajo externo apelando a criterios
de eficacia”. En octubre de ese mismo
año, la empresa declaró un “fracaso”
legal y puso en práctica de manera
unilateral todas sus propuestas.

Los trabajadores del Sindicato
Local 216 continuaron trabajando
bajo los términos impuestos por
Giant Cement mientras intentaban
negociar un convenio colectivo favorable
para ambas partes. Pero después
de casi dos años en esta frustrante
situación, optaron por ir a la
huelga en agosto del 2005. A partir
de aquí todo empezó a complicarse.

A las pocas semanas de comenzar
el paro, la empresa mandó una
carta a cada uno de los sindicalistas
en la que se les amenazaba con ser
sustituidos de manera permanente
por otros trabajadores que no pertenecían
al Sindicato. “Tomamos
entonces la decisión de dar a la
compañía una oferta incondicional
de volver a trabajar”, señala David
Sepp. Apenas dos días después entregaron
la contestación pero Giant
ya había contratado a trabajadores
el día anterior de entregarles en mano
la respuesta. De esta manera, al
finalizar la huelga 40 sindicalistas
pudieron reincorporarse a sus puestos
de trabajo, pero todavía 67 trabajadores
esperan después de un
año volver a ser contratados.

El sindicato visita Madrid

Tres responsables del Sindicato
Local 216 visitaron Madrid entre el
12 y el 14 de septiembre para reunirse
con la dirección de la empresa
Valderrivas y exponerle la situación
que se está viviendo en la planta cementera
de Harleyville. “Estoy convencido,
después de más de dos horas
de reunión, de que el planteamiento
de la compañía es no reincorporar
a los trabajadores”, ha declarado
a DIAGONAL el presidente del
USW. Sus declaraciones coinciden
con la versión proporcionada por la
propia empresa. Según ha declarado
a este periódico el director de
Comunicación de Valderrivas, Javier
Hernández, “los trabajadores se irán
reincorporando conforme se vayan
produciendo bajas laborales”.

El Sindicato considera este comportamiento
ilegal. Por esta razón,
puso una demanda ante la Junta
Nacional del Trabajo estadounidense
la cual ha dado, desde el primer
momento, la razón a los trabajadores.
El documento tiene fecha de
septiembre del 2005 y en él se exigía
a Giant que rectificara su actuación,
pero por ahora no lo ha hecho.

Por otro lado, “si ahora los nuevos
trabajadores sustitutos lo solicitan,
puede llevarse a cabo un referéndum
dentro de la empresa
para echar al sindicato y acabar
con el convenio colectivo; la legislación
en EEUU lo permite”, señala
Javier Doz, de CC OO. En Giant
Cement se pretende recurrir a esta
práctica. Según Thomas Sneff, del
USW, “la empresa está detrás de
estas votaciones ilegales”.
La contratación de trabajadores
permanentes para sustituir a huelguistas
constituye una infracción del
Pacto Mundial de Naciones Unidas
sobre Responsabilidad Social Corporativa,
compromiso que Valderrivas
firmó en 2005. Además, la
empresa no respeta los principios
fundamentales de la Organización
Internacional del Trabajo (OIT),
como son el derecho a la huelga y
de libertad sindical.

Lo cierto es que en el Informe de
Sostenibilidad presentado por
Valderrivas en junio del 2006, la empresa
directamente ignora que es
propietaria de Giant Cement. “Ya hemos
emitido una carta pidiendo disculpas
por lo sucedido y prometiendo
que en el próximo Informe se incluirá”,
responde Hernández.

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0

separador

Tienda El Salto