LA APLASTANTE VICTORIA REVALIDA A LA PRESIDENTA FERNÁNDEZ
Argentina tiene Cristina para rato

Cristina Fernández triunfó en las elecciones presidenciales del domingo 23 octubre. La victoria aplastante confirma todas las encuestas que la situaban a la cabeza de las mismas desde el principio. Las urnas le dieron el 53,96% de los votos.

26/10/11 · 8:00
Edición impresa
JPG - 120.3 KB
 
Cristina Fernández tras la victoria.

El triunfo de la Cristina Fernández era inexorable. La formula que conformó con su ministro de Economía Amado Boudou se impuso con el 53,96% de los votos. Aplastó a la oposición, superando al segundo partido por 37 puntos, como ya habían confirmado todas las encuestas y las primarias abiertas del pasado 14 de agosto.

Con un discurso centrado en la inclusión social, en los derechos humanos y en la integración latinoamericana, la presidenta logró instalarse en la clase media habitualmente reacia al peronismo y entre los sectores populares que mayoritariamente la votaron. Los festejos fueron contundentes: en una Plaza de Mayo repleta de militantes de las distintas organizaciones oficialistas pero también de personas que se acercaron espontáneamente, la Presidenta llamó a la juventud a organizarse “en los frentes sociales y estudiantiles” en todo el país “para defender la Patria, los intereses de los más vulnerables y que nadie pueda arrebatarles lo conseguido”. La fiesta siguió hasta entrada la madrugada.

La oposición

Ya después de las primarias, el empresariado y distintas cámaras patronales se mostraban resignados a tolerar e incluso apoyar al oficialismo. Los grupos de poder concentrado renunciaron a la posibilidad de gestar una alternativa de Gobierno desde la oposición y procurarán ahora activar adentro de la interna del kirchnerismo, apostando a que se potencie un ala más “dialoguista”. Sin embargo, quienes vienen generando una mística propia que les permite aglutinar a nuevas camadas militantes son precisamente los sectores que plantean “ir por más” o “profundizar el modelo”, como pudo verse en la multitud que colmó la plaza

Quedó establecido en todo el país que la única maquinaria electoral con capacidad de gobernar nacionalmente es el Frente para la Victoria, donde convergen el polifacético Partido Justicialista en alianza con un mosaico de grupos y movimientos que se reconocen como más kirchneristas que peronistas, entre los que se destacan el Movimiento Evita, La Cámpora y la Corriente por la Liberación Nacional (Colina). Estas organizaciones predominaron en la campaña y la celebración del triunfo electoral. Este conjunto se encolumna enfáticamente detrás de la conducción de la presidenta, como antes lo hicieron detrás de su difunto esposo, Néstor Kirchner.

El gobernador de Santa Fe

El segundo lugar fue para el gobernador de Santa Fe, Hermes Binner, del Frente Amplio Progresista, con 16,87%, sumando un millón de votos de las primarias a esta parte. Se trata de un agrupamiento que dirige el Partido Socialista, con planteos institucionalistas de corte socialdemócrata en lo político y liberal en lo económico. Su discurso buscó instalar un clima menos rupturista en el país pero al mismo tiempo este espacio contiene a referentes que vienen de las luchas sociales y de la Central de Trabajadores de la Argentina (CTA) y del Movimiento Libres del Sur. Tuvieron que convir con algunas posiciones del candidato presidencial que llegó a pronuncuiarse en oplena campaña en contra de los aumentos salariales, o su vice Norma Morandini que como diputada no quiso votar la estatización de los fondos privados de pensión ni la ley de medios que reemplazó a la normativa de la dictadura.

Tercero con 11,15% quedó Ricardo Alfonsín, hijo del expresidente Raúl, el primero al retorno de la democracia. Su lista es la de la Unión por el Desarrollo Social, una alianza entre la centenaria Unión Cívica Radical con el peronista disidente Francisco De Narváez, candidato a gobernador en la provincia de Buenos Aires.

El gobernador de San Luis, Alberto Rodríguez Saá, un excéntrico y esotérico caudillo que promete WI Fi Gratis y casas para todos obtuvo 7,98% y mantuvo su feudo: fue la única provincia donde una lista opositora batió al oficialismo nacional.

La Unión Popular del ex presidente Eduardo Duhalde -que aglutina al peronismo de derecha- sale quinta con 5,89%. Para alguien que aspiraba a liderar un acuerdo “como el de la transición española” para superar al kirchnerismo, es un fracaso que lo deja en un espectro marginal. Su imagen es muy negativa. Los familiares y compañeros de Maximiliano Kosteki y Darío Santillán, asesinados durante el gobierno de Duhalde en 2002, se movilizaron hasta sus actos de campaña para señalar su responsabilidad en la Masacre de Avellaneda, donde la policía ejecutó a los dos jóvenes piqueteros.

Al borde de la extinción política se colocó Elisa Carrió, de la Coalición Cívica, que en esta contienda sólo sacó 1,84%. Hace cuatro años sacó 30 por ciento y salió segunda. Su acercamiento a la derecha y alineamiento con las grandes corporaciones mediáticas opositoras le hizo perder base de sustentación.

El Frente de la Izquierda y los Trabajadores con Jorge Altamira y Christian Castillo a la cabeza realizó una elección meritoria y sacó 2,31%. Esta unidad entre partidos trotskistas arañó una diputación nacional y ya ganó bancas en elecciones provinciales.

Partidos de izquierda

Ante centenares de militantes, sobre todo jóvenes, ondeando banderas rojas del Partido Obrero, el Partido de los Trabajadores Socialistas e Izquierda Socialistas, demostraron su alegría por los votos alcanzados que fueron más allá de superar las limitaciones restrictivas de las primarias. Se destacan las elecciones del FIT en las provincias de Salta y Neuquén, así como en Capital, provincia de Buenos Aires y Córdoba, sobre todo en las zonas urbanas.

El centroizquierdista Proyecto Sur, liderado por el cineasta Pino Solanas, no logró inscribir su fórmula, pese a seguir teniendo algún mínimo peso en la capital del país. Otro sector de la izquierda, que se define como “independiente” de estructuras tradicionales y se agrupa en la Coordinadora de Organizaciones y Movimientos Populares de la Argentina, optó por continuar privilegiando la construcción de base y la movilización activa. Ante las elecciones, plantearon una “campaña con diez propuestas para un proyecto emancipador”.

De cara a 2015

Ya pensando en el 2015, vale la pena mencionar la elección en la provincia de Buenos Aires, la más poblada del país, donde se libra una batalla política de fuste. Allí gobierna Daniel Scioli, oficialista de perfil moderado con algunos aspectos netamente derechistas y que fue reelegido como mandatario de esta provincia de 14 millones de habitantes, casi un tercio de los 40 que tiene Argentina. Es inocultable que está a la derecha del planteo que se hace desde el gobierno nacional. En eso, no se distingue mucho de su rival De Narváez. Inclusive, uno de sus contrincantes, Martín Sabatella, se reivindica kirchnerista pero critica acérrimamente la política de Scioli. El gobernador reelecto no lo dice pero hace saber que pretende llegar a la Casa Rosada, como así lo pretende el jefe de gobierno porteño Mauricio Macri, de centroderecha, y otros gobernadores del oficialismo, en donde algunos ya imaginan una reforma constitucional que permita otro mandato con Cristina nuevamente presidenta. Al día siguiente de los comicios ya comenzó la puja.

A diez años del estallido de diciembre de 2001, el crecimiento económico ha sido notable, generándose ganancias extraordinarias para las trasnacionales y un crecimiento que se derramó en una parte de la población. La asignación universal por hijo y otras políticas sociales mejoraron sustancialmente la economía de muchos hogares humildes, aunque sigue manteniéndose un núcleo duro de la pobreza. Los desocupados pasaron a ser en su mayoría precarizados pero también se generaron puestos de trabajo en blanco y ha habido un gran incremento de las negociaciones colectivas salariales, consiguiéndose avances. Pero la inflación va carcomiendo los salarios.

Y los nubarrones de la crisis económica internacional se acercan a la Argentina y el “modelo” depende del saqueo extractivo basado en la soja, el petróleo y la minería. El oficialismo se muestra fuerte y con apoyo en las urnas para afrontar el porvenir. Su mayor contrincante está adentro de sus filas.

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

4

  • |
    anónima
    |
    03/11/2011 - 5:33am
    Si es que sois los mejores... :) :) ¡Muchas gracias por vuestro trabajo!
  • |
    diego
    |
    31/10/2011 - 3:47pm
    <p class="spip">Para Inteligibilidad:</p> <p class="spip">Hemos quitado del artículo la expresión "De Kirchner", tal y como nos indicas en tu mensaje.</p> <p class="spip">Un abrazo.</p>
  • |
    anónima
    |
    31/10/2011 - 11:42am
    <p class="spip">Me parece raro que Diagonal llame a esta señora "de Kirchner" o "Cristina Kirchner" teniendo en cuenta su política lingüística y progresista, siempre luchando por la igualdad de la mujer.</p> <p class="spip">La presidente (o "presidenta", que lo mismo es) de Argentina se llama Cristina Fernández. Nada más puesto que en Argentina solo tienen un apellido. "De Kirchner" se lo pone (o se lo ponen) por relación con su marido, como en España María López, casada con Juan García, se podía llamar a sí misma o la podían llamar "la señora de García". El triunfo del patriarcado, vamos.</p> <p class="spip">Si no convence este argumento... pues aunque sea por simple corrección estilítica (y no solo), ruego tengan en cuenta que el nombre de esta mujer es "Cristina Fernández". Las otras versiones son, además de incorrectas, políticamente marcadas o directamente machistas.</p>
  • |
    anónima
    |
    26/10/2011 - 9:05pm
    Este artículo es, además de extremadamente apologético, muy contraproducente para la democracia. Tratar de entronizar con intenciones vitalicias a CFK en el poder (al estilo de Chávez en Venezuela), aprovechando el frenesí y la coyuntura actual política, es además muy desacertado y contraproducente para el bienestar político de la propia presidenta.
  • Cristina Fernández tras la victoria.
    separador

    Tienda El Salto