El partido se reorganiza
Podemos ensaya Vistalegre II

Las primarias en Podemos adelantan el debate sobre la reformulación del partido.

16/11/16 · 8:00
La victoria del candidato de Juntos Podemos puso fin a dos semanas de campaña en las redes sociales. / Irene Lingua

Las primarias de Podemos en la Comunidad de Madrid y Andalucía han vuelto a visibilizar las diferentes corrientes de opinión que concita el partido. Y las alianzas que han establecido entre ellas para formar las candidaturas en estos procesos pueden ser clave en la reformulación de la organización que supondrá su próximo congreso estatal, previsto para 2017.

El complejo debate interno en Podemos trasciende en oca­siones reducido a un enfrentamiento entre ‘pablistas’ y ‘errejonistas’ donde los primeros reivindicarían la calle y la protesta y los segundos las instituciones y la gestión. La diputada en la Asamblea de Madrid Jazmín Beirak rechaza esas etiquetas. “Todo este debate de radicales-moderados, blandos-duros, son dicotomías que Podemos en su conjunto ha superado”, comenta a Diagonal. En todo caso, considera que hay diferencias “políticas y organizativas” entre unos modelos de partido que “apuestan por un mayor centralismo y concentración de poder” y otros, de los que ella sería partidaria, que “optan por una mayor democracia interna y distribución” del poder en los territorios y los círculos.

“También se podría pensar en unas propuestas más cercanas a unos discursos quizás más de izquierda clásica y otros que apuestan por una mayor transversalidad; pero creo que Podemos ha pateado el tablero cuando ha sido capaz de tener un discurso muy plural, de tal modo que conseguía una amplia representación en la sociedad”, afirma Beirak, quien fue miembro de la candidatura encabezada por Rita Maestre, afín a las tesis de Errejón.

Las victorias de Espinar y Teresa Rodríguez marcan el camino del segundo congreso de Podemos
“Esto no se reduce a ‘pablistas’ y ‘errejonistas’, hay más sensibilidades”, señala el también parlamentario madrileño Isidro López. “En concreto, hay un sector crítico, en el que estaría Anticapitalistas y en el que también estaríamos más gente, que en las primarias ha demostrado que es un sector potente, que tiene su propia fuerza y su propia personalidad”.

En el partido se discute sobre el papel institucional de la organización, a quién debe dirigirse o cómo tiene que relacionarse con sus bases. Ahí es donde López, que mostró su apoyo a la candidatura de Ramón Espinar, próximo a Iglesias, encuentra las principales discrepancias. “El sector ‘errejonista’ es mucho más tendente a plantear entradas en gobiernos, posiciones institucionales que tienen valor per se, como parte de un aparato publicitario destinado a dirigirse a unos estratos medios de la sociedad que todavía no habrían dado apoyo a Podemos”, explica a este periódico. “Y hay otra corriente que está más por afianzar el soporte interno, la militancia, las posiciones más afines a Podemos, y entrar de alguna manera en una reconstrucción de una organización que, después de Vistalegre, quedó hecha pedazos”, concluye.

Leer más: ¿Se puede revertir Vistalegre? ¿Se puede democratizar Podemos?

“El tiempo de ‘máquina de guerra electoral’ nunca debió existir”, opina la diputada Beatriz Gimeno

Dos años después de aquella primera Asamblea Ciudadana, las victorias de Espinar y Teresa Rodríguez (Anticapitalistas) en Madrid y Andalucía pueden marcar el camino hacia el segundo congreso de la formación, que debería celebrarse antes de un año. La confrontación de dos modelos en el ámbito autonómico podría replicarse en el estatal. Y también las alianzas, entre ‘pablistas’, anticapitalistas y críticos, por un lado, y ‘errejonistas’ y ex militantes de IU cercanos a Tania Sánchez, por otro. El objetivo: adaptar el partido a una fase iné­dita, sin elecciones a la vista.

La máquina de guerra

“Podemos es una herramienta que primero se construyó para la disputa electoral; y representamos a cinco millones de personas, que no es un mal resultado para el poco tiempo que tenemos de vida”, dice Jazmín Beirak. “Pero ahora nos toca otra cosa, que tiene que ver con la construcción de movimiento popular, que yo veo en dos sentidos: demostrar que somos útiles a la gente en el papel de la oposición y ser capaces de contribuir a identificar y consolidar el tejido asociativo y social”.

Beatriz Gimeno, compañera de Beirak en la bancada de Podemos en la Asamblea de Madrid pero simpatizante de la candidatura rival en las primarias, difiere en el análisis: “Algunos dicen que ha pasado el tiempo de la ‘máquina de guerra electoral’. Yo creo que ese tiempo nunca debió existir. No nos sirvió para ganar, pero sí para crear un partido muy vertical, muy dependiente de hiperliderazgos, internamente muy competitivo, y que no cumplía con estándares democráticos que debían ser corrientes en un partido como el nuestro”, reflexiona para Diagonal. En esta misma línea se expresa Isidro López: “Vistalegre malogró un capital político importantísimo, el de los círculos iniciales, por las prisas y la adaptación al ciclo electoral”.

“La gente empieza a estar muy cansada. Porque vemos que esto, aparte de las elecciones continuas que hemos tenido, tampoco ha sido un funcionamiento muy efectivo en cuanto a políticas reales, de la calle”, opina Mónica Mota, miembro de Leganemos, candidatura municipalista en el Ayuntamiento de Leganés (Madrid).

Mota también fue candidata a la secretaría general en las primarias, donde obtuvo 1.400 votos, frente a los más de 11.000 de Espinar y Maestre. “Cuando vas a los círculos ves a la gente que tiene muy buenas ideas, que son de los movimientos sociales, que saben mucho, pero no pueden hacer llegar sus reivindicaciones a los órganos de dirección”, explica a este periódico. “Tiene que haber una fluidez en la información que ahora no hay. Y también me refiero a las CUP [Candidaturas de Unidad Popular, como Leganemos], que en ese sentido también están bastante solas en el ejercicio de hacer política municipal”.

La permanente campaña electoral, las negociaciones en las instituciones, ahora –otra vez– su debate interno… Podemos ha tenido que dedicar mucho tiempo a hablar de pactos, polémicas con otros partidos, ataques mediáticos, estrategia política, cuadros y círculos. Tras el inicio de la legislatura, la resolución de la cuestión interna permitiría destinar gran parte de ese esfuerzo a hablar más de los problemas que tienen las personas a las que se apela. Un elemento fundamental para todos los sectores de Podemos en sus planes para esta nueva etapa.

50% la victoria de espinar

Ramón Espinar ha sido elegido secretario general de Podemos en la Comunidad de Madrid. con la mitad de los votos del censo. El equipo de Juntos Podemos obtuvo 27 de los 34 puestos en el Consejo Ciudadano. El equipo más cercano a Pablo Iglesias sale reforzado de cara al próximo congreso.
 

75% Andalucía

La secretaria general de Podemos en Andalucía obtuvo tres de cada cuatro votos en las primarias. Con su victoria sale reforzado el colectivo Anticapitalistas, derrotado en el congreso de 2014. 

 

02/17 El congreso  

Álvaro Jaén fue reelegido secretario general de Podemos en Extremadura con el 64% de los votos. A falta de los resultados de otras comunidades en pleno proceso de primarias, se especula con que el II Congreso estatal será en febrero de 2017. 
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