Entrevista con Carole Alfarah
Fotos para entender la guerra de Siria

Imágenes que huyen de la sangre y evitan la violencia explícita pero que muestran las profundas heridas del conflicto sirio.

, Diagonal
25/11/16 · 8:00
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En la Casa Árabe de Madrid se ha expuesto “Wa Habibi” [Oh, mi amor], una pequeña muestra de las fotos que Carole Alfarah (Damasco, 1981) comenzó a tomar el 6 de enero de 2012 después de una explosión en la que 26 personas murieron en el centro de Damasco.

¿Qué sientes cuando ves tus propias fotografías?

Hablar de la guerra de Siria para mí siempre ha sido muy difícil. La idea de My Beloved Broken Home, el libro del que sale la exposición, es la memoria de lo que he visto. Las frases en árabe de ese libro son la respuesta a tu pregunta. Me he hecho un tratamiento a mí misma para poder hablar de la guerra. Estuve mirando mis imágenes y he escrito mis sentimientos sobre ellas. Una de las frases dice que siento que perdí todos los recuerdos bonitos que viví en mi país.

Es una mezcla de sentimientos, de ese estar enfadada y triste al mismo tiempo. Tristeza es una palabra demasiado poética para definir lo que siento. Por eso, mis sentimientos cuando veo mis imágenes es como de haberlo perdido todo. Yo he perdido mi país, he perdido a mi gente. No veo mis imágenes de una manera artística, he hecho mi trabajo de una manera profesional, pero mi mirada no es una mirada de fotógrafa, es la de una persona siria.

¿Cuándo escribiste esas frases?

Empecé a lo largo de 2014. Entre 2014 y 2015, mientras hacía nuevas imágenes, seguí con este tratamiento de escribir. Mi año más difícil fue 2013, cuando estuve en Barcelona. Salí de Siria con mi hermano y mi madre, y ella tenía problemas de salud. Yo tenía que mostrar que soy fuerte. No podía enseñar lo que estaba sintiendo. Durante un año entero estuve controlando mis emociones, porque al final vivo en un país, España, en el que la gente no tiene la culpa de que tengamos una guerra en Siria. Al mismo tiempo, en casa no puedo hablar. No estaba en mi mejor situación para enseñar las fotos a la gente. Ahora he empezado a estar un poco fuerte, si no, no hubiera podido hacer la exposición, no hubiera podido hablar de lo que está pasando en Siria o defender a la gente que yo elegí fotografiar. Fue muy difícil enseñar las fotografías, fue difícil hablar. Mi voz se queda atrapada en mi garganta. Yo no soy una persona fuerte.

¿Cuál crees que es una foto que se fija en el sujeto y cuáles son aquellas que nos insensibilizan, que nos dejan sin una respuesta humana al conflicto?

No soy una experta en fotografía de guerra, pero he visto muchas fotos de guerra. En las imágenes que salen de zonas de guerra hay mucha sangre. Pienso en todas estas imágenes que muestran las caras de la gente llenas de sangre, que no puedes ver la mirada o no puedes identificar a la persona en un momento violento e injusto... Esta imagen, hecha de una manera correcta desde el fotoperiodismo, hace que quien la vea sienta a esta persona muy lejos. Se mezclan sensaciones: necesidad de verlo, tristeza, etc. Este shock es una reacción humana que dura unos segundos, pero que termina cuando damos la vuelta a la página. O en la TV, ponen esta imagen con mucha sangre y unos segundos después te ponen otra noticia con mucha luz, con más color. La gente olvida así la idea de la sangre; es algo que genera un choque pero que no es tan real.

Tenemos que pasar tiempo con las personas para poder hacer fotos como si nosotros fuéramos uno de ellos. Hay que enseñar fotos que sean el resultado de conocer a la persona. Significa intentar hacer un retrato que te permita conectar. Porque has visto a esta persona en un sitio de guerra, no está gritando, no está llena de sangre, está diciendo algo que tienes que saber qué es. Te interesa saber qué pasa con ella y al mismo tiempo te conecta como humano. Para conectar a las personas unas con otras tienes que ver en ellas algo que tú tienes. Si ves a alguien en una situación difícil, triste, vas a encontrar algo en ti, algo que ha pasado en tu vida. Es muy complejo, pero funciona.

¿Cuándo fuiste consciente de que la guerra iba a comenzar y de que ese amado hogar iba a cambiar como ha cambiado?

Damasco es el lugar de mis secretos, es el lugar de mi placer, de mi felicidad, de mi tristeza. Mi primera fotografía la he hecho allí, el primer sabor... hasta la primera guerra que he visto ha sido en Siria. Damasco es una ciudad espiritual, feliz, orgullosa. Como siria, tengo suerte de tener estos recuerdos, porque la gente que está naciendo durante la guerra, los niños, no los tienen. Yo tengo memoria, tengo suerte.

Todo eso cambia el 6 de enero de 2012, con la explosión que tuvo lugar al lado de mi casa, en un barrio popular, cerca del centro. Fue un viernes, esto significa que la gente que venía de rezar la oración del viernes iba a comprar un plato que es típico –ful y hummus– en un lugar muy popular. Esta explosión también ha roto esta cultura.

Siempre he estado del lado de las personas que han querido vivir su vida de una manera digna y feliz. Gente que no ha elegido posición política ni cambiar el mundo. Yo elegí a esta gente. Tengo muchos amigos que son activistas, perdí un amigo durante la guerra, tengo amigos que están en la oposición y otros amigos que son extremistas a favor del Gobierno. En esta pieza teatral llamada guerra de Siria, el Gobierno, los militantes, los activistas, han elegido, tienen cada uno su rol y han elegido cumplir este rol, pero también tienes a esta gente de la calle que ha sido víctimas de ese monólogo entre las dos partes. Nadie ha hablado de esta gente, que son la mayoría de los sirios, los que lo han perdido todo, las víctimas de este drama. Ellos simplemente han salido de la mezquita, han tomado el camino para comprar en esa tienda, pero en el camino han perdido la vida. Sin haber elegido ni hacer acción de protesta, ni contra la protesta. Son la mayoría. Hay 13 millones de desplazados. Son una mayoría que no quería la violencia. No vamos a decir si son valientes o no son valientes. No es mi tema. Mi tema es el derecho a vivir.

Tags relacionados: fotografía Guerra Siria
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