Estados Unidos
Los que se lo han puesto fácil a Trump: los republicanos, los medios y... los demócratas

Las elecciones de Estados Unidos han visto nacer a un nuevo fenómeno. Pero la campaña de Trump no hubiera sido posible sin la ayuda de tres capacitadores: el establishement demócrata, los medios y el discurso xenófobo de los republicanos.

, Es profesor universitario, experto en economía y trabajo y fue asesor de Bill Clinton y Barack Obama.
08/11/16 · 12:24
Donald Trump, un producto de su tiempo. / Gage Skidmore

Incluso si pierde (y creo que lo hará), Donald Trump ha hecho un daño incalculable a América –erosionando la confianza y la cohesión social de la que depende la nación.

Pero no podría haber logrado esto sin tres conjuntos de facilitadores. Ellos también son responsables.

El primero es el Partido Republicano

Durante años, el Partido Republicano ha nutrido la xenofobia, el racismo, las acusaciones infundadas y el descarado desprecio por las instituciones democráticas de las que Trump se ha alimentado.

El temor republicano por los inmigrantes era anterior al Trump. El partido obligó a Marco Rubio a abandonar su legislación de inmigración y, en 2012, empujó a Mitt Romney a recomendar ridículamente la "autodeportación".

Durante las elecciones primarias republicanas de este año, Ben Carson opinó que ningún musulmán debe ser presidente de Estados Unidos, y Jeb Bush y Ted Cruz sugirieron que los refugiados sirios se dividieran entre cristianos y musulmanes, para permitir la entrada sólo a los primeros.

El racismo de Trump no es tampoco nada nuevo. Los republicanos han jugado durante mucho tiempo la baza racial –acusando a los demócratas de mimar a las "reinas de bienestar" y ser suaves con el crimen 'negro' (recuerde el caso "Willie Horton") [el caso Willie Horton fue utilizado por los republicanos para demonizar las políticas de reinserción de presos de los demócratas N.del Ed].

El desdén por los hechos de Trump también está precedido por una larga tradición republicana, que ha negado, por ejemplo, que las emisiones de carbono causen el cambio climático y que los recortes de impuestos aumenten los déficits presupuestarios.

Y las amenazas de Trump de no quedar vinculados por el resultado de las elecciones son consistentes con las persistentes amenazas del Partido Republicano echar abajo el Gobierno a causa de desacuerdos sobre medidas y los repetidos llamamientos a la anulación de las decisiones de la Corte Suprema.

El segundo grupo de auxiliadores de Trump son los medios

Trump es posiblemente el primer candidato presidencial creado por los medios de comunicación", concluyó un estudio del Centro Shorenstein sobre Medios, Política y Políticas Públicas de Harvard.

A mediados de marzo de 2016, The New York Times informó de que Trump había recibido casi 1.900 millones de dólares en concepto de atención gratuita de medios de todo tipo, más del doble de lo que recibió Hillary Clinton y seis veces lo que recibió Ted Cruz, el rival republicano más cercano de Trump.

La explicación de esto es fácil. Trump ya era una personalidad en los medios de comunicación, y su extravagancia generó una audiencia que, a su vez, creó grandes beneficios para los medios de comunicación.

El columnista de medios Jim Rutenberg informó al presidente de CNN, Jeff Zucker, sobre las audiencias inducidas por Trump. "Estos números son una locura, una locura". El presidente y CEO de CBS, Leslie Moonves, dijo: "Puede que no sea bueno para Estados Unidos, pero es muy bueno para CBS. El dinero está entrando y eso es divertido.

Los medios de comunicación no sólo han adulado a Tump, también han fracasado en someter sus afirmaciones, propuestas de política y biografía al escrutinio que reciben normalmente los candidatos.

Fox News, en particular, se convirtió en el amplificador de Trump, y el presentador de Fox, Sean Hannity, en el sustituto diario de Trump en el aire.

Trump también usó sus propios e incesantes tweets como una ruta directa, sin filtrar, sin control hacia las mentes de millones de votantes. El término "medios" proviene de "mediar" entre la noticia y el público. Trump evitó a los mediadores.

El tercer conjunto de activadores de Trump está a la cabeza del Partido Demócrata

Los demócratas una vez representaron a la clase obrera. Pero durante las últimas tres décadas el partido ha sido tomado por recaudadores de fondos, empaquetadores, analistas y encuestadores, que se han centrado en recaudar mucho dinero de los ejecutivos corporativos y de Wall Street y obtener votos de los hogares de clase media alta en encantadoras urbanizaciones.

Mientras que los republicanos jugaron la tarjeta de la raza para conseguir que la clase obrera abandonase el Partido Democráta, los demócratas abandonaron en ese periodo a la clase obrera, despejando el camino para Trump.

Los demócratas han ocupado la Casa Blanca durante 16 de los últimos veinticuatro años, y durante cuatro de esos años tuvieron el control de ambas cámaras del Congreso. Pero en ese tiempo no lograron revertir la disminución de los salarios y el empeoramiento de los empleos de la clase trabajadora.

Tanto Bill Clinton como Barack Obama impulsaron ardientemente los acuerdos de libre comercio sin ofrecer a millones de obreros que perdieron a causa de esos tratados sus puestos de trabajo, medios para conseguir trabajos que pagaran al menos igual.

Se quedaron plantados mientras las corporaciones golpeaban a los sindicatos, la espina dorsal de la clase obrera blanca, evitando reformar las leyes laborales para imponer penas significativas a las empresas que las violan, o ayudar a los trabajadores a formar sindicatos con formas simples de votación.

En parte, como consecuencia de eso, la afiliación sindical se hundió desde el 22% de todos los trabajadores cuando Bill Clinton fue elegido presidente a menos del 12% hoy en día, y la clase trabajadora perdió el poder de negociación para obtener una parte de las ganancias de la economía.

Tanto Clinton como Obama también permitieron que la autoridad antimonopolista se paralizara, con el resultado de que las grandes corporaciones han crecido mucho más, y las industrias más importantes están más concentradas.

El resultado no sorprendente ha sido desplazar el poder político y económico a las grandes corporaciones y los ricos, y embaucar a la clase obrera. Eso creó una apertura para la demagogia, en forma de Trump.

Donald Trump ha envenenado a Estados Unidos, pero no lo ha hecho solo. Tenía la ayuda de oportunistas en el Partido Republicano, los medios de comunicación y el Partido Demócrata.

La pregunta pertinente ahora es: ¿qué han aprendido estos capacitadores (si han aprendido algo)?

Artículo traducido de Common Dreams. Traducido por Diagonal.

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