Medidas contra la inmigración
Reino Unido pretende crear un censo de trabajadores extranjeros

La ministra británica Amber Rudd ha anunciado un plan que incluye medidas como la creación de un censo de trabajadores extranjeros, la posible restricción de la entrada de estudiantes foráneos y la reducción a 100.000 del número de migrantes anuales.

06/10/16 · 17:03
Concentración de ultraderechistas en Londres, Inglaterra, Reino Unido, en marzo de 2016. / Alan Denney

La ministra de interior de Reino Unido, Amber Rudd, afirmó el martes 4 de abril, en la presentación de su plan anti-inmigración, que "las empresas británicas tienen la responsabilidad de fomentar el empleo local".

Rudd pretende crear un censo de trabajadores extranjeros, obligando a que las empresas informen del número de inmigrantes que tienen contratados, "para asegurarnos de que no recurren automáticamente a trabajadores extranjeros".

Las otras dos medidas 'estrella' anunciadas por Rudd fueron una posible restricción a la llegada de estudiantes foráneos y el objetivo de que en 2025 todos los médicos del NHS, Servicio de Salud, sean británicos. En cuanto a la inmigración irregular, se investigaría a quienes alquilen una vivienda a personas sin documentación. Todo ello con un objetivo: reducir a 100.000 los inmigrantes anuales, por los 327.000 que llegaron el año pasado.

Estas medidas llegan tras el triunfo del "Sí" en el referéndum por el Brexit, en el cual los sectores conservadores consiguieron que el debate girara en torno a la cuestión migratoria. La primera ministra, Theresa May, que sustituyó a David Cameron tras su dimisión, afirmó que "no vamos a dejar la Unión Europea para seguir sin poder controlar la inmigración".

Pero este debate no es nuevo: Cameron ya tenía en su agenda "la necesidad de controlar la inmigración", como aseguró en varias ocasiones, y aplicó medidas como la reducción de fondos para clases de inglés en 2011.

En los últimos meses, los casos de agresiones racistas han aumentado un 54%, según un informe policial, especialmente contra la comunidad polaca, la más numerosa. En un colegio pidieron la identificación de nacionalidad y nacimiento del alumnado.

Y una encuesta de YouGov reveló que el 59% de los británicos estarían de acuerdo con las medidas anunciadas por Rudd, mientras que el 51% de los votantes del Partido Laborista el estaría a favor y el 32% en contra.

"Benefit tourism" o "Health tourism" son conceptos utilizados en contra de la inmigración, entendida ésta como un uso de los servicios públicos sin contraprestación. "El turismo de salud nos cuesta millones", publicó en 2013 The Daily Mail, el periódico más beligerante contra la inmigración junto a The Sun.

Sin embargo, actualmente hay más británicos recibiendo tratamiento sanitario en el extranjero que inmigrantes recibiéndolo en Reino Unido. Por otro lado, un informe del gobierno reveló que el 0,3% del gasto total del NHS es destinado a visitantes.

La población británica cree que uno de cada cuatro habitantes son extranjeros, según una encuesta. La realidad es que son muchos menos: 7,8 millones, un 12,5% de la población.

El Centre Class for Labour and Social Studies considera que las percepciones en el imaginario colectivo son muy diferentes de la realidad.

"Nos tenemos que asegurar de que la gente que viene cubre huecos en el mercado laboral, en lugar de quitar trabajos que pueden hacer los británicos", dijo la ministra Amber Rudd.

Frente a ello, el Centre Class argumenta que "incrementan no sólo el tamaño de la economía, sino también el número de trabajos disponibles" al aumentar la demanda interna.

De la misma manera, los inmigrantes pagan un 30% más de impuestos de lo que gastan en servicios públicos y sólo el 1% pide las ayudas que se conceden durante la búsqueda de empleo (JSA, Jobseekers Allowance), por el 4% de los autóctonos. Además, desde 2014, si una persona recibe la JSA no tiene derecho a ayudas a la vivienda, y tienen que haber transcurrido tres meses en el país para solicitar las prestaciones, tener trabajo o estar buscándolo.

En las miras del Partido Conservador se encuentran los votantes de un UKIP en crisis tras la dimisión de Nigel Farage y parte del electorado de un Partido Laborista que todavía no ha encontrado un discurso unitario.

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comentarios

1

  • |
    Mariana
    |
    07/10/2016 - 11:04am
    Tengo que haceros una observación: este artículo es muy arriesgado para no estar apoyado firmemente en la referencia a las fuentes de las afirmaciones que incluye, y ser, algunas de las que incluye, por el momento puntuales, parciales (por eso mismo) y por tanto, no válidas para demostrar realidades extendidas. Cuidado, porque así sólo sembramos odio irracional y más conflicto.
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