Lobo vivo, lobo protegido

Estamos en un momento crítico en el que aumenta la presión de cazadores y ganaderos en los territorios de expansión del lobo, como Ávila o Salamanca.

, militante agroecologista
22/03/16 · 12:49
Lobo Ibérico. / Carmelo Peciña

Bajo este lema el pasado 13 de marzo se celebró en el centro de Madrid una manifestación en defensa del lobo ibérico que reunió en torno a 10.000 personas. Convocada por los partidos Equo y PACMA; organizaciones ambientalistas como Ecologistas en Acción, WWF, Alianza Europea para la Conservación del Lobo y Lobo Marley, así como por una miríada de grupos animalistas, conservacionistas e incluso por asociaciones turísticas y algunos ganaderos (no por supuesto los dos sindicatos agrarios 'progresistas', UPA y COAG, que llevan años siendo cómplices de la persecución del lobo y en general de la erosión de la biodiversidad). Participaron grupos y personas venidas de todos los lugares donde el debate social en torno a la coexistencia con el lobo está más caliente: Castilla y León, Galiza, Asturies, etc. Pero también de Catalunya, Andalucía y Extremadura, así como de Portugal y Francia, muchos de ellos procedentes del mundo rural, que compartieron el recorrido con bastantes perros e incluso algunos lobos.

Pese al corto recorrido por la calle Alcalá, el ambiente fue reivindicativo, festivo, colorista y emocionante, aunque –eso sí– en la cabecera una banda de música entonaba marchas fúnebres por los lobos asesinados en los últimos meses, legal o ilegalmente, de los que se exhibieron 40 grandes fotografías. Detrás vendrían los disfraces, las pancartas, la batucada de Samba da Rúa, las fotos de Félix Rodríguez de la Fuente... Al final, en Sol, representantes de Lobo Marley, Equo, PACMA, Ecologistas en Acción y otras organizaciones reivindicaron la importancia de defender la biodiversidad en general y a los grandes carnívoros en particular, la coexistencia con la ganadería, el fin de la gestión a escopetazos de las poblaciones de lobos, la aplicación efectiva de las normativas europeas (en concreto de la Directiva de Hábitats) y la inclusión del lobo en el catálogo de especies protegidas tanto al norte como al sur del Duero. Asimismo, se reivindicaron políticas públicas para la defensa del mundo rural, de las economías campesinas y de modelos de ganadería sostenibles e integrados en ecosistemas sanos y biodiversos.
 

 Es la primera vez en la historia del conservacionismo
 español en que se unen tantos grupos y tanta gente en defensa de una de las joyas de la fauna peninsular

Sin duda, fue un acontecimiento importante y excepcional. Es la primera vez en la historia del conservacionismo español en que se unen tantos grupos y tanta gente en defensa de una de las joyas de la fauna peninsular. Y se produce en un momento crítico en el que está arreciando la presión de cazadores y ganaderos (en alianza con el caciquismo rural y la ignorancia ecosocial generalizada) en los territorios de expansión, tan necesaria, del lobo, como Ávila o Salamanca.

En los últimos años pese a que no ha habido un incremento significativo del censo de lobos y tampoco de los ataques a ganado, en muchas zonas rurales se reactivado la polémica en torno a su presencia entre detractores y defensores, por lo que era muy importante hacer una demostración de fuerza de cara a los poderes públicos y también al propio movimiento conservacionista que, diluido por todo el territorio rural y muchas veces inconexo, necesita empoderarse y coordinarse para proseguir la lucha en defensa de la naturaleza y la biodiversidad.

El objetivo es que esta manifestación sirva para que la lucha por la protección del lobo y sus ecosistemas se refuerce y, en sinergia contra las otras luchas del campo, dé un salto cualitativo entre cuyas estrategias ha de estar la de lograr implicar a las poblaciones urbanas y las organizaciones del cambio social (organizaciones a las que se echó en falta en la manifestación), porque o entendemos que la economía ha de dejar ya de estar en guerra con la ecología o caminaremos indefectiblemente al desastre tanto en el campo como en la ciudad. Mientras recorremos esta larga marcha en el fondo sabemos que somos mayoría los que queremos seguir viéndole las orejas (y todo) al lobo.

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comentarios

2

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    Fonso
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    Mié, 03/23/2016 - 11:46
    ¿Donde estuvieron la todopoderosa SEO, la Fundación Félix Rodriguez de la Fuente o Greenpeace?, yo no vi representación alguna de ellos. Sin la unión no se hace fuerza, y los de enfrente son muchos y poderosos. No dejemos sólo al lobo ibérico.
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    Lorena C
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    Mar, 03/22/2016 - 14:35
    Sólo puntualizar que en la manifestación no había lobo alguno. Se trataba de perros de la raza perro checoslovaco, también llamada perro lobo checoslovaco por su gran parecido al lobo y sus orígenes,, allá por los años 50. Hoy en día es una raza de perro reconocida como tal y en cuya cría no interviene en modo alguno lobo alguno. Gracias.