Modelo de ciudad
Urbanismo, la primera grieta de Ahora Madrid

Organizaciones civiles, vecinos y miembros de Ahora Madrid cuestionan las políticas del edil del área.

03/12/15 · 7:21
Edición impresa

Después de 24 años de gobiernos del PP, el empeño del Ayuntamiento de Manuela Carmena por abrirse a la ciudadanía se ha explicitado en su voluntad de escuchar a toda la ciudadanía. Pero, ¿cambian en algo las políticas las opiniones y argumentos de las partes que interlocutan con el Ayuntamiento de Madrid? En el centro de las sospechas está la actuación del área de Urbanis­mo, que ha mostrado por primera vez las diferencias entre las distintas familias que componen el grupo municipal.

El jueves 26 de noviembre tuvo lugar una mesa para discutir el Plan Parcial del Taller de Precisión de Artillería (TPA) de Chamberí. El proyecto presentado por Ahora Madrid, aprobado un día después, da vía libre a la construcción de más de 300 viviendas en ese complejo. La mesa fue “una comedieta”. El calificativo lo usó José Luis Martínez Almeida, del PP, un partido que minutos después votó a favor de la operación y aseguraría al pleno que Ahora Madrid estaba llevando a cabo el proyecto de urbanismo liberal en el que cree su partido. Mientras Almeida y el resto de su partido votaban sí al plan –lo que ha sido criticado desde Ganemos Madrid, germen de la candidatura municipal–, seis concejales de Ahora Madrid rechazaban apoyar una propuesta de su propio grupo.

La Asamblea de Madrid vota el 10 de diciembre sobre la propuesta de derogación de la norma de las tres alturas

El objeto de las críticas es José Manuel Calvo, en su papel de concejal de Desarrollo Urbano Sostenible. Distintos colectivos sociales y ecologistas ya le han señalado como “continuista” de las políticas del PP, algo que los populares han aprovechado para atacar a Ahora Madrid en cuanto a un hipotético divorcio del partido con su base. También el PSOE criticó la polémica aprobación del plan del TPA. Su portavoz de Urbanismo, Mercedes González, confirma a Diagonal su rechazo a las políticas urbanísticas seguidas hasta ahora , que también tacha de “continuidad del Partido Popular”.

¿Quién es Calvo?

Pero, ¿qué ha hecho José Manuel Calvo para merecer esto? Calvo, que inició su activismo político a raíz de las movilizaciones del 15M, se integró en el círculo de Podemos Carabanchel-Latina y aplica su experiencia académica al tejido urbanístico de la capital. Su tesis doctoral trata de una ciudad, subraya el edil, recurriendo a las palabras del sociólogo alemán Max Weber, que “evolucione progresivamente” hacia la “comuna institucionalizada”.

En mayo, Calvo entró como último edil de Ahora Madrid en el Ayuntamiento cuando la candidatura de Manuela Carmena dio la sorpresa. Fue elegido para la Junta de Gobierno a propuesta de Podemos. El reto no era pequeño: el municipio tiene un gran problema con la Operación Mahou-Calderón, también dos grandes castillos en el aire al estilo PP: las mega-operaciones de Campamento y Chamartín, además de un rosario de operaciones medianas –como la del TPA de Chamberí o la de la plaza de Canalejas– que afectan al Patrimonio.

“La sensación que tenemos es que los problemas heredados de la era Botella siguen igual”, afirma Nieto

Uno de los grandes cambios en la fisionomía de Madrid lo provocará, previsiblemente, el desarrollo de la operación Mahou-Calderón. Está planeado que el cambio de ubicación del estadio del equipo de fútbol madrileño a La Peineta vaya en paralelo a la construcción de grandes edificios en la antigua fábrica de cervezas y donde hoy se ubica el Vicente Calderón. Entre medias, alrededor de 220 millones de euros de inversión, 2.000 viviendas de lujo de venta libre que podrá construir FCC a cambio de las obras en el nuevo campo, la entrada del grupo Wanda como inversor en el Atlético de Madrid –en paralelo a sus aspiraciones en la operación Campamento y el edificio España– y miles de metros cuadrados de titularidad pública que pueden dejar de serlo.

En esta ocasión, el Ayuntamiento sí se encuentra atado a la “herencia recibida”, ya que el planeamiento de la operación fue aprobado por el equipo de Ana Botella. Sin embargo, el principal escollo en este partido a muchas bandas es una sentencia del Tribunal Superior de Justicia (TSJ) de Madrid que paraliza la operación en base a la norma de las tres alturas –que prohíbe la construcción de tres plantas más ático en un edificio– incluida en la Ley del Suelo madrileña aprobada por el PP de Esperanza Aguirre en 2007. Desde el Área de Urbanismo del Ayuntamiento se anunció el 1 de octubre la presentación de un recurso contra esta sentencia. En las siguientes 24 horas, y tras las críticas vertidas por Ecologistas en Acción y otras organizaciones sociales, el equipo de Calvo anunció que retiraba el recurso. Pero el tema no está cerrado y desde la organización ecologista temen que el Consistorio siga pleiteando contra el recurso que bloquea la operación de la ribera del Manzanares.

En una reunión con la Asociación de Vecinos de Pasillo Verde-Imperial, un representante del Ayuntamiento afirmó a los veicnos que iban a recurrir en los procedimientos judiciales en los que se paralizaran operaciones a causa de la norma de las tres alturas, “aunque no estén a favor de dichas operaciones”. Desde prensa del Área de Urbanismo también han afirmado a Diagonal que, “respecto a la Ley del Suelo, y su artículo referido a las tres alturas, consideramos que favorece el desarrollo especulativo y el uso depredador del suelo”, aunque respetan “los procesos y resoluciones judiciales”, como la que paraliza la operación Mahou-Calderón.

Ayuntamiento vs Asamblea de Madrid

Sin embargo, la posición de Calvo frente a la Asamblea de Madrid respecto a esta norma cambia. El próximo 10 de diciembre, el Parlamento de Madrid votará sobre la propuesta de Ciudadanos de derogar el artículo de las tres alturas incluida en la Ley del Suelo. La propuesta, que ha sido tachada por Ecologistas en Acción y Madrid, Ciudadanía y Patrimonio como la forma rápida de quitar los obstáculos a las grandes operaciones urbanísticas, contará previsiblemente con el apoyo del PP –y por tanto, será aprobada– y con el rechazo del PSOE y de Podemos. Según confirma Laura Díaz, diputada de Podemos, su partido ya anunció su ‘no’ a la derogación en una intervención de Ramón Espinar en la que, acompañado por Calvo, señalaba que el objetivo que se escondía tras la propuesta de Ciudadanos era “abrir las puertas a las operaciones especulativas”.

Más allá del artículo en sí de las tres alturas, criticado por organizaciones sociales y partidos políticos, y sólo defendido por su impulsora, Esperanza Aguirre, el punto caliente está en el ‘cuándo y cómo’. “Nadie está de acuerdo con este artículo, no lo estuvimos en 2007 ni lo estamos ahora”, señala Nines Nieto, de Ecologistas en Acción. “Pero la Ley del Suelo necesita una revisión importante y derogar este artículo sin activar una serie de medidas que pongan freno a la especulación tiene un objetivo claro de dar vía libre a estas operaciones”, continúa.

La situación, en parte, se repite con la operación Chamartín, donde hay aún más dinero en juego. Dutch, la sociedad formada por BBVA y la Constructora San José para reurbanizar gran parte del norte de la ciudad, con el proyecto Distrito Castellana Norte, que supone la ampliación de la Castellana en 3,7 kilómetros, tiene prevista una inversión de 6.000 millones de euros. La operación costaría, según Mercedes González, del PSOE, alrededor de 1.300 millones de euros a la ciudadanía, llevaría aparejada la construcción de 18.000 a 30.000 viviendas –algunas de ellas en rascacielos más grandes que las cuatro torres apodadas “de Mordor”, junto al Hospital de La Paz– y miles de metros destinados a uso terciario (para servicios y uso turístico), en un plazo de 30 años.

Desde Urbanismo han impulsado una mesa de negociación en la que participan arquitectos, las empresas interesadas, las asociaciones de vecinos de las al menos doce zonas afectadas y el propio Ayuntamiento.

A diferencia de otras reuniones, en ésta José Manuel Calvo sí estuvo presente. “Las intervenciones fueron las que esperábamos”, dice Carmen Espinar, de distrito Chamartín. “Por parte del Ayuntamiento, el planteamiento fue que es un proyecto que tiene una serie de dificultades que hay que resolver para dar su visto bueno”, continúa. Por el Colegio de Arquitectos, su portavoz se posicionó completamente en contra de la operación y desde la Escuela Técnica Superior de Caminos, a favor. De todas las asociaciones de vecinos que asistieron, sólo una, la de Las Tablas, dio su beneplácito al proyecto de BBVA y San José, según detalla Espinar, quien subraya que “habría que darle una vuelta tremenda al proyecto para ponerse de acuerdo”. Las asociaciones, explica esta activista vecinal, no se niegan a que se lleve a cabo una intervención sobre unos terrenos que llevan más de 20 años en el escaparate, pero apuestan por intervenciones que solucionen la falta de infraestructuras y equipamiento de los barrios, no por una megaoperación a 30 años vista.

Todo sigue igual

Mientras la previsible derogación de las tres alturas dará vía libre a Mahou-Calderón y facilitará buena parte del camino de Chamartín, otras operaciones más pequeñas han salido adelante sin que se abra el apelado debate sobre el modelo de ciudad. En septiembre, Calvo visitó junto al arquitecto Norman Foster el frontón Beti Jai. Antes, el concejal había visitado a la Asociación de Vecinos de Chamberí, pero no volvió a ponerse en contacto con ellos para informarles de lo hablado con Foster. “No hay información de lo que hablaron, y nosotros respetamos muchísimo a Foster, pero queremos que se respete el proyecto de Beti Jai”, explica a Diagonal Mercedes Arce, miembro de esta asociación de vecinos.

En octubre, Calvo presentaba el acuerdo con Villar Mir para que continuaran las obras de la operación Canalejas, eliminando el intercambiador y una de las alturas, pero a pesar del proceso judicial en marcha por la destrucción de bienes culturales. Y el 11 de noviembre, el Ayuntamiento daba su bendición al proyecto de centro comercial en Madrid Río, con cambios que suavizaban el proyecto.

“La sensación que tenemos es que los problemas heredados de la era Botella siguen igual”, concluye Nieto, de Ecologistas en Acción, organización que, el mismo día 27 de noviembre anunció un recurso contra el Plan Parcial aprobado por Ahora Madrid, PP y Ciudadanos en el TPA de Chamberí.

Imprimir Imprimir
Versión PDF PDF
Enviar por e-mail Enviar
Corregir
+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

0