Colectivos sociales valoran el nuevo gobierno
Valladolid, una ciudad sin León de la Riva

Entre gestos de apertura e indefinición, Valladolid se asoma a una nueva era tras 20 años del PP.

, Valladolid
06/10/15 · 19:12
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El exalcalde de Valladolid, León de la Riva / Chema Concellón

Después de 20 años de gobiernos de Javier León de la Riva, las elecciones municipales del pasado mayo confirmaron el fin de una época para la ciudad de Valladolid.

En estas dos décadas, León de la Riva se ganó una merecida fama de autoritario, machista y homófobo, tanto por sus declaraciones como por las medidas que tomaba desde el Ayuntamiento. Sus decisiones políticas acarrearon decenas de denuncias judiciales, casi todas ellas con sentencias contrarias, incluida una de naturaleza penal.

Las ansias de cambio se reflejaron en los resultados electorales, aunque el PP fue el partido más votado con 12 concejales. El PSOE obtuvo ocho representantes, otros cuatro Valla­dolid Toma La Palabra –VTLP, coa­lición de IU, Equo y diversos colectivos sociales–, y otros tres Sí Se Puede Valladolid. Tras cinco mandatos, León de la Riva y el PP no volverían a presidir el Gobierno municipal, formado por PSOE y VTLP, con Óscar Puente (PSOE) como alcalde.

Más de tres meses después de que Valladolid pueda respirar sin León de la Riva, diversos integrantes de organizaciones sociales evalúan para Diagonal la gestión del nuevo equipo municipal.

El nuevo alcalde ha manifestado su intención de mantener el sueldo de 83.000 euros de su predecesorEl primer cambio perceptible, comentan la mayoría de las personas entrevistadas, es que se ha abierto la posibilidad de la participación ciudadana. Para empezar, un hecho con gran carga simbólica: la ciudadanía ya puede entrar al Consistorio por la puerta principal, antes cerrada, y no por la entrada lateral, como antes. Además, el Gobierno ha iniciado contactos con colectivos sociales y ha mejorado la transparencia de la gestión: en la página web del Ayuntamiento se publica la agenda diaria de los concejales.

Otra novedad es la tramitación de mociones conjuntas entre todos los grupos con representación, algo impensable anteriormente, a la vez que se busca el consenso en cuestiones extramunicipales, como instar a la Junta de Castilla y León para actuaciones en materia educativa, de servicios de conciliación, recuperación de la natación escolar o para el mantenimiento de otros servicios.

Formas y fondo

Pero también han surgido discrepancias, incluso entre los partidos que conforman el Gobierno municipal. Uno de los puntos de fricción es el sueldo del alcalde: Óscar Puente tiene intención de mantener los mismos ingresos que tenía asignados su predecesor, cerca de 83.000 euros anuales, pese a que sus compañeros de gobierno de VTLP proponían una reducción del 50%.
También los socios de VTLP y de Valladolid Sí Se Puede han manifestado su desacuerdo con la asistencia del alcalde y los concejales del PSOE a actos religiosos en representación del Ayunta­miento, lo que supone, según declaran, una vulneración de la laicidad y la libertad de conciencia que debe regir las actuaciones administrativas.

Aunque es pronto para hablar del fondo, las formas sí parecen haber cambiado. “Entendemos que los 100 primeros días son complicados porque son días de organización interna del nuevo equipo, pero a partir de ahora estaremos expectantes a ver cómo se solucionan los problemas”, dice Manuel Prieto, presidente de la Asociación de Vecinos La Rondilla y miembro de la Fe­deración de Asociaciones de Ve­cinos Antonio Machado.

Prieto pone como ejemplo las idas y venidas sobre el destino de un local abandonado en el barrio de la Rondilla: “Arrancamos el compromiso a la anterior corporación de hacer una escuela infantil, pero luego incumplieron ese compromiso, algo que fue criticado por la oposición. Con el cambio en el Ayuntamiento, los que estaban en la oposición están ahora en el Gobierno municipal y en vez de mantener su postura han seguido con los planes del anterior Gobierno”.

Uno de los temas candentes para la ciudad es la reforma del Plan General de Ordenación Urbana (PGOU), recurrido judicialmente por la vía penal por falsificación. En efecto, el Ayuntamiento publicó un texto diferente al aprobado en 2003, lo que supuso millones de beneficios ilegales para ciertos promotores.

Prieto indica, con un poso de crítica por la demora en tomar medidas concretas, que “de momento se está a la espera de que salga a información pública, para que los ciudadanos puedan hacer aportaciones”.

Cambios y continuismos

Miguel Ángel Ceballos, de Ecolo­gistas en Acción, coincide en que “hay un cambio notable en el funcionamiento de la corporación para hacerla más accesible: ya hemos tenido tres reuniones con ellos, mientras que con el anterior no pudimos reunirnos ni una vez en 20 años. Eso muestra la intención de escuchar a las organizaciones sociales y tener en cuenta sus propuestas”.

“Hay un cambio notable en la forma de funcionar”, dice Miguel Ceballos, de Ecolo­gistas en Acción 

Ceballos resalta un cambio en cuestiones como la movilidad: “Es la primera vez que hay una limitación real para la circulación de vehículos y se ha facilitando el trasporte público. Antes era una mera adhesión formal sin contenido y sin preocuparse de promocionar medios de transporte no contaminantes”.

Con respecto a temas medioambientales, Miguel Ángel Ceballos detecta “una mayor sensibilidad con el tema de la contaminación atmosférica y con el de la gestión de los residuos”. Por ejemplo, en el caso de la fábrica de cerámica que hay entre Valladolid y La Cistérniga, el propio Ayunta­miento ha presentado alegaciones por la incineración de residuos.

Pero este representante de Eco­logistas en Acción también ve sombras en la gestión: “Quedan muchísimas cosas por concretar en aspectos que la ciudad necesita cambiar para ser más habitable, más saludable y ecológica. Por ejemplo, la reforma del PGOU, en la que no se ha avanzado gran cosa de momento. Está muy parado”. Ceballos reconoce que se necesita un debate más amplio sobre el “modelo de ciudad” para los próximos años. “En nuestra opinión, este modelo debe ser muy diferente al de la burbuja inmobiliaria que hemos heredado. Es necesario adaptarlo a la nueva normativa y a la nueva coyuntura económica. Pero, de momento, no ha habido más movimiento que parar lo que venía haciendo la corporación anterior. Estamos a la espera de ver si cambian el rumbo hacia el que se dirige la ciudad o si mantienen el que hay”.

Por su parte, Carlos Parrado, miembro de la Plataforma por la Retirada de Nombres y Símbolos Franquistas, relata a Diagonal que, tras una reunión con Óscar Puente, el alcalde se ha comprometido en continuar con el cambio de los nombres de calles y barrios con nomenclatura franquista. Aunque el alcalde, reconoce Parrado, le había solicitado el plazo de “algunos meses” para llevarlo a cabo.

Sin embargo, añade Parrado, Puente no ha sido tan claro respecto a la cruz laureada del escudo de la ciudad, otorgada por Francisco Franco como “recuerdo a las gestas heroicas de Valladolid en el Mo­vimiento Nacional”. El alcalde “indicó su deseo de que el juzgado se pronuncie antes y le obligue, dándole una base para retirar la laureada y no tener que enfrentarse a sectores contrarios. En definitiva, buenas palabras, decidido a quitar lo que para él es más sencillo, pero sin comprometerse en el tema de la laureada”.

El alcalde que no amaba a las mujeres

La ley de igualdad, una “parida”. Las críticas de la oposición, “una pijada”. Sobre Leire Pajín: “Cada vez que le veo la cara y esos morritos pienso lo mismo, pero no lo voy a contar aquí”. Los escándalos de corrupción, autoritarismo, machismos y homofobia han rodeado los 20 años de gestión de Francisco León de la Riva. En el año 2000 prohibió las fiestas populares en la playa de Las Moreras y cuando los vecinos desobedecieron el mandato ordenó una represión que dejó 40 heridos y cuatro detenidos. Casi tan famosas como sus chascarrillos misóginos han sido las irregularidades urbanísticas bajo sus gobiernos. Entre ellas, la falsificación del plan urbanístico de 2003, con más de 20 modificaciones en relación al texto aprobado, algunas de ellas de cambio de edificabilidad. Su relación con imputados del caso Gürtel, que recibieron gracias a su gestión millones de euros, y las acusaciones de haber entregado un piso de protección oficial a su hijo son sólo algunos ejemplos de las polémicas surgidas en estos 20 años. En el libro del periodista Fernando Valiño Yo León, Yo Nerón se describen otras tantas: la construcción de 150 viviendas en un terreno en el que sólo se había permitido edificar nueve o la utilización de una parcela industrial para construir un hotel de cinco estrellas.
 

Toros y fiestas populares

Al igual que en otras ciudades que han experimentado el cambio de gobierno, el Ayuntamiento de Valladolid ha retirado apoyos a la fiesta nacional. Este año, la feria taurina de San Pedro Regalado no va a contar con presupuesto municipal, cuando en 2015, con la anterior corporación, se llevó 160.000 euros. Y el trofeo taurino San Pedro Regalado, que convocaba el Ayunta­miento para premiar a los triunfadores de la feria no volverá a ser organizado por el Consistorio. En el ámbito de las festividades populares, este año en la organización de la fiesta de San Juan ha participado por primera vez la Plataforma Contra la Represión, creada en el año 2000 a raíz de la brutal represión ordenada por León de la Riva contra las miles de personas que celebraban el solsticio de verano en la playa de Las Moreras.
 

Gestos en política social

En aspectos de política social, durante el verano el Ayuntamiento de Valladolid ha abierto dos comedores escolares y ha repartido becas para los centros. Se han congelado las tarifas del autobús urbano, e incluso abaratado en algunos casos mediante bonos y medidas de acompañamiento como la gratuidad del transporte para los menores de 12 años que viajen con adultos. Además de haber abaratado las tarifas de las instalaciones deportivas, el Ayuntamiento ha concedido ayudas para material escolar valoradas en 20.000 euros. El nuevo equipo de gobierno local ha puesto en marcha asimismo políticas de promoción de empleo, de educación de adultos y de trabajo con familias en riesgo de de­sahucio. Además, se han incrementado las ayudas a domicilio. 

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comentarios

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    16/10/2015 - 12:58am
    Dejo este link como muestra del proceso de gentrificación del barrio de Pajarillos, con el derribo de 95 bloques con 570 viviendas.   http://valladolorentodaspartes.blogspot.com.es/2015/10/valladolid-preguntas-sobre-la.html Por otro lado, los barrios de la Pilarica y Belén siguen aislados y el barrio de la Pilarica concretamente partido en dos desde el cierre del paso a nivel para que el AVE pueda pasar. Y cargándose espacios de aparcamiento para hacer un nuevo túnel donde nadie lo pedía (y los aparcamientos no abundan por estas zonas ni mucho menos). De esto del paso a nivel el Ayuntamiento (PSOE y Valladolid Toma la Palabra) echan balones fuera y dicen que es cosa de ADIF y aunque en parte es así, con lo de las casas de Pajarillos no hay excusas. Gentrificación y tirar para adelante con un proyecto de (napo)León de la Riva. Gobierne quien gobierne, el pueblo es el que pierde.
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    Luis Vergara
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    12/10/2015 - 12:47pm
    Por una parte, el Valladolid el concejal de urbanismo está haciendo una ronda de debates por los barrios, entre otras coas, por el PGOU. Yo a eso sí le llamaría movimiento por parte del ayuntamiento: http://www.valladolidtomalapalabra.org/ciclo-de-debates-pensar-y-vivir-valladolid-construyendo-una-ciudad-en-comun/ Por otro, mantiene los plantes del anterior gobierno municipal para el polígono 29 de octubre casi intactos:   http://valladolorentodaspartes.blogspot.com.es/2015/10/valladolid-29-de-octubre-en-la.html