Reino Unido
Jeremy Corbyn, la esperanza del nuevo Partido Laborista

El activista y diputado Jeremy Corbyn, amado y denostado casi a partes iguales por la sociedad británica, ha sido elegido líder del Partido Laborista. El Reino Unido se suma así a las alternativas antiausteridad que crecen en Europa.

, Londres (Reino Unido)
14/09/15 · 17:49
Jeremy Corbyn / Global Justice Now

El Partido Laborista británico ha dado un giro de 360 grados, un giro completo que le devuelve a su origen: la izquierda. Tras casi un mes de votaciones en las primarias más democráticas de la historia del partido, el pasado 12 de septiembre se dio a conocer que 251.417 (59,5%) personas votaron por Corbyn frente a los 80.461 (19%) que lo hicieron por Andy Burnham, 71.928 (17%) por Yvette Cooper y 18.857 (4.5%) por Liz Kendall.

Se trata de una victoria sin precedentes en el Reino Unido, tanto por el número de votos como por el acelerado y continuo crecimiento del número de afilados. Fue hace poco más de tres meses, el pasado 3 de junio, cuando Jeremy Corbyn anunciaba su candidatura a través del periódico local Islington Tribune. El 15 de junio, fecha límite para la presentación de candidaturas, Corbyn conseguía 36 apoyos. Un mínimo de 35 eran necesarios para seguir adelante, lo que suponía una clara desventaja respecto a sus contrincantes. Por aquel entonces, sólo el 0,5% le apoyaba en las apuestas oficiales.

Desde la superación de esta primera criba, la popularidad de Corbyn no ha dejado de crecer. Tras varios debates televisivos y radiofónicos, Corbyn se ganó el apoyo de los dos sindicatos más importantes de Reino Unido (Unite y UNISON), también el del 49,59% de los miembros oficiales del partido, el 88,76% de los nuevos registrados y el 57,61% de los afiliados. La prensa inglesa ha apodado este fenómeno social y mediático como la “corbynmanía” y a sus seguidores de “corbynites”.

En el programa radiofónico Leading Britain’s Conversation del pasado 22 de julio, el presentador Iain Dale preguntó a los cuatro candidatos si incluirían a Ed Miliband en su gabinete. Ninguno de ellos respondió claramente sobre sus intenciones a excepción de Corbyn, quien manifestó que Miliband hizo un gran trabajo como secretario de Estado de Energía y Cambio Climático y que debería seguir ahí. A pesar de los numerosos intentos por parte de Dale, ningún otro candidato dejó claro si contaría con Miliband, lo que provocó que Dale afirmara con rotundidad que ésa era la razón por la cual las encuestas dan la victoria a Corbyn, porque es el único capaz de dar una respuesta directa a una pregunta directa.

Enemigos dentro y fuera

En pocas semanas, Corbyn se ganó casi el mismo número de amigos que de enemigos. Tony Blair ha sido uno de los que desde dentro del partido le han criticado duramente, manifestando públicamente que el Partido Laborista perdería las próximas elecciones generales si Corbyn lo lidera. El que fuera primer ministro representa el sector más moderado del partido, el de la tercera vía, el de aquellos que creen que sólo “ganas desde el centro, ganas cuando apoyas a las empresas, además de a los sindicatos”.

Otros, como el periodista de The Guardian Jonathan Jones, van incluso más lejos y lo compararon con Stalin. La prensa ha dicho de él que es el homólogo izquierdista británico de Donald Trump, ha insinuado que es antisemita e, incluso, que apoya a Al Qaeda. Sus contrincantes no dejaron de repetirle que una candidatura no debería ser reducida a un acto de protesta. Des Burkinshaw, productor audiovisual de Londres y votante del Partido Laborista, cree que “Corbyn está cometiendo un suicidio político”. Algunos izquierdistas le tachan de idealista romántico, soñador y activista desfasado. David Cameron, primer ministro del Reino Unido, dice de él que es una “amenaza para la seguridad nacional, para la seguridad económica y para la seguridad de tu familia”.

A pesar de ser constantemente desacreditado, Corbyn se ha ganado el apoyo de muchas personas que habían perdido su confianza en el sistema político, principalmente entre los más jóvenes. Marcus Morgan, investigador de la Universidad de Cambridge, cree que Corbyn tiene “ideas claras y es fiel a sus principios, es genuino y un gran defensor de la justicia social”. Para Morgan, Corbyn representa “la mejor oposición contra los tories durante los próximos cinco años, ya que preguntará sobre asuntos que de otra manera nunca serían debatidos” y, aunque ve difícil que a día de hoy Corbyn gane unas elecciones generales, cree que “su pasión es contagiosa y algunas personas están empezando a hablar sobre política, a involucrase”. De hecho, Morgan es una de las 15.000 personas que, horas después de que se anunciara la victoria de Corbyn, se han afiliado al partido. Y es que, como el propio político manifestó en su discurso inaugural, “no supimos comprender las visiones de mucha gente joven a la que tachamos de generación apolítica. No lo era, era un generación muy política pero defraudada por cómo se viene haciendo la política”.

 

¿Quién es JC?

Jeremy Corbyn o JC (Jesus Christ, como ha sido chistosamente apodado) es diputado del barrio londinense de Islington desde 1984 y veterano activista. Él mismo se describe como un socialista que hace campaña contra las tasas educativas de Inglaterra, la creación de academias privadas y las políticas de austeridad del Gobierno británico y la Unión Europa. Apoya la renacionalización del sistema ferroviario y la industria energética, la introducción de un salario mínimo justo, mayores impuestos para las clases acaudaladas y un incremento también de las tasas a las corporaciones para financiar servicios públicos como la educación. Va en bici y transporte público, no tiene coche propio y es vegetariano.

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comentarios

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    Lorena Cervera
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    16/09/2015 - 2:02pm
    Querido Antonio Luis,  Si se tienen en cuenta las variantes espacio / tiempo cuando se utiliza la expresión 'dar un giro de 360 grados', el significado implica una vuelta al inicio, que es el mismo espacio en un momento distinto. Para que me entiendas, después de un giro de 360 grados, la aguja del reloj está en su posición inicial pero pasó el tiempo. Creo que es un matiz que se debe tener en cuente a la hora de analizar el uso de esta expresión en el artículo.
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    Rodrigo
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    15/09/2015 - 9:33am
    Está claro que este movimiento ilusiona, pero después de la bofetada de la capitulación de Syriza el debate está abierto: ¿puede la socialdemocracia que representa Corbyn sacarnos de la miseria capitalista? Y sobre todo, ¿tenemos alguna otra alternativa real a corto plazo?
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    Antonio Luis
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    14/09/2015 - 7:52pm
    Si no se da cuenta de que un giro de 360 grados es quedarse en el mismo sitio el resto del artículo para qué comentarlo...
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