El mosquito tigre ha venido para quedarse

Este insecto ya se ha instalado en España y es vector de enfermedades como la fiebre chikungunya, el dengue y la fiebre amarilla.

18/09/15 · 8:00
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Aedes Albopictus, también conocido como mósquito tigre, vector del virus chikungunya.

“Los mosquitos que nos pican son mosquitos tigre. Las ‘picadas’' son más fuertes, te das cuenta en el momento. Atacan sobre todo a las piernas. En las reuniones familiares y de amigos no se habla de otra cosa”, dice a este periódico Julián Cárdenas, estudiante que veranea en Pego, Valencia. Cerca, en Gandía el Ayuntamiento reconoce que han sufrido “una pequeña plaga” de mosquitos tigre. En julio pasado, un hombre de esta ciudad dio positivo en el virus chikungunya, enfermedad que trasmite el mosquito tigre, aedes albopictus, sin embargo hace una semana el Ministerio de Sanidad ha descartado que el paciente sufriera esta enfermedad.

Si el mosquito pica a una persona que tiene el chikungunya puede transmitir la enfermedad a una persona sana. Este insecto alóctono, originario del sureste asiático, lleva más de una década instalado entre no­sotros pero hasta ahora no ha contagiado en nuestro territorio las enfermedades de las que es vector: el dengue, la fiebre amarilla o la fiebre chikungunya.“Tiene que darse una conjunción de circunstancias” y aunque no es fácil, puede ocurrir, explica a Diagonal Roger Eritja, entomólogo, codirector del Servicio de Control de Mosquitos del Baix Llobregat, en Barcelona.

“La globalización es la causante de la dispersión del mosquito tigre. El transporte de mercancías y personas les da la facilidad para que viajen” Fue en Catalunya, en 2004, cuando se constató la presencia del mosquito tigre en el Estado español, en Sant Cugat del Vallès. En la actualidad, el mosquito ya se encuentra en todo el Mediterráneo, desde Girona a Málaga, pero también se ha detectado en Guipúzcoa. “La globalización es la causante de la dispersión del mosquito tigre. El transporte de mercancías y personas les da la facilidad para que ellos también viajen”, explica Eritja.

Tanto científicos como responsables municipales dan por hecho que el mosquito ha venido para quedarse. El portavoz del Gobierno municipal de Valencia, Joan Calabuig, declaró el pasado 4 de septiembre que el mosquito tigre ya “es irradicable” en esta ciudad.

Un insecto urbanita

Por su parte, el Ayuntamiento de Gandía reconoce a este medio que “existe preocupación y malestar” entre la población y apuntan que se ha hecho un estudio para buscar los lugares de cría del insecto en 70 casas y corroboran que este insecto prefiere “los chalés y las casas bajas, donde ponen los huevos las hembras, en zonas húmedas, como los platos de las plantas y charcos y cualquier cosa que acumule agua. Por ello hemos fumigado en estas viviendas”. Este consistorio señala que también se ha iniciado “la fumigación del barrio de Corea”.  España se une a la lista de países que sufren al mosquito tigre, un insecto tropical, más pequeño y agresivo, que pica de día, y puede atacar en grupo.

Por otra parte, son decenas los casos de chikungunya, contagiados en otros países, que se diagnostican cada año en el Estado español. Algunos turistas o personas que visitan a sus familias en países de Asia, Latinoamerica y África, donde se ha extendido, regresan con la enfermedad. En el Caribe se ha producido estos años una gran epidemia de chikungunya con más de un millón de afectados (500.000 en República Dominicana) y 21 muertos. De ahí ha saltado a El Salvador, Colombia (200.000 casos) y Venezuela.

En España, el Ministerio de Sanidad detectó el año pasado 266 casos de virus chikungunya importados. Pero este año los casos van en aumento, según confirma Mar Lago, doctora del centro de medicina tropical del centro Carlos III, en el Hospital La Paz, de Madrid: “Sólo en agosto, hemos atendido en Madrid a más de 30 personas con chikungunya" que han llegado de fuera con el virus. Lago señala que es necesario usar repelentes, mosquiteras, manga larga y otras prevenciones cuando se viaja. “No es una enfermedad mortal. Los síntomas duran entre cinco y seis semanas y son similares a los de una gripe: vómitos, fiebre y dolores ar­ti­cu­lares que pueden pro­lon­gar­­se”, señala Lago.

Pero en España ya está el virus del chikungunya y también los mosquitos que lo propagan. Aunque desde la unidad de medicina tropical se insiste a este medio en “no alarmar”, los entomólogos consultados argumentan que es necesario “informar a la población de cómo prevenir aquí” y lamentan que las administraciones siempre van por detrás, aunque ya sabían de la llegada de esta especie. El mosquito tigre se encuentra entre las cien especies invasoras más dañinas.

Los síntomas del virus chikungunya son: vómitos, fiebre y dolores articulares que pueden agravarse En Europa se localizó el mosquito tigre en 1979, en Albania. En Italia se detectó en 1991, y en 2004 estaba ya en todo el país. Y según el Centro Europeo de Control y Prevención de de Enfermedades (ECDC, siglas en inglés), en 2007, en la ciudad italiana de Emilia Romagna se detectaron 200 casos autóctonos de chikungu­nya. También en Francia, donde se produjeron dos casos autóctonos en 2010 y 12 en 2014.

Aunque el mosquito tigre no es capaz de desplazarse más de 200 metros, los huevos de las hembras pueden aguantar tiempo en zonas húmedas, aunque se desequen, hasta que se dé la humedad necesaria para su eclosión. Cada hembra, puede poner 80 huevos cada seis días, en los meses de verano. Se cree que los huevos del mosquito tigre han llegado a través del comercio de ruedas usadas, en el agua que ha quedado en su interior y el transporte del bambú de la suerte, o bien en otras mercancías que durante el trayecto han estado retenidas y expuestas a la lluvia.

Ciencia ciudadana

En Barcelona se desarrolla un proyecto colaborativo de vigilancia y detección del mosquito tigre. Atrapaeltigre (atrapaeltigre.com) está gestionado por un equipo de expertos que procesan los datos de los ciudadanos. “Desarrollamos ciencia ciudadana, que consiste en llevar a cabo una investigación hecha parcialmente por los ciudadanos”, explica la bióloga Aitana Oltra. Recogen también fotografías del mosquito o las larvas que aportan los ciudadanos y que remiten a través de una aplicación de móvil y son verificados por los científicos. Esta herramienta ha permitido documentar los primeros casos de mosquito tigre en Andalucía. Además, están llevando a cabo junto a los Mossos d’Esquadra campañas de control: “Si, por ejemplo, alguien viaja en su coche a Barcelona, y vuelve a Madrid, es posible que se hayan introducido estos insectos en el vehículo y hayan sobrevivido a la vuelta”.

España se une a la lista de países que sufren al mosquito tigre, un insecto tropical, más pequeño y agresivo, que pica de día También se ha comprobado, según dice Eritja que “los mosquitos tigre se están reproduciendo en los cementerios”. El entomólogo señala que uno de los problemas es la gran capacidad de adaptación de este insecto a las temperaturas: “Se ha expandido a Japón o el norte de Suiza. El frío no es impedimento”, señala.

Para Paloma Alcorlo, bióloga ambiental de la Universidad Autónoma de Madrid, “no se puede decir rotundamente” que el cambio climático esté provocando la llegada de estas especies invasoras. Y mantiene que el primer causante es el ser humano. Explica que “lo que está ocurriendo es un gran desplazamiento de muchas especies endémicas hacia el norte y a lugares con mayores altitudes como se está comprobando con los salmónidos en los ríos”. En el caso de las especies invasoras acuáticas, como el mosquito tigre, se siguen expandiendo ya que "a medida que aumentan las temperaturas, aumenta el riesgo de eutrofización y empeoran las condiciones de los humedales, pero estas especies son resistentes a la contaminación o la sequía. “Está cambiando la diversidad. Va todo unido”, concluye Alcorlo.

El mejillón rojo, el cangrejo chino y las cotorras

Además del mosquito tigre, en España existen decenas de especies invasoras que causan graves problemas a la fauna, compiten con otras especies e incluso ponen en riesgo la salud pública. Uno de los casos más claros es el de los peces invasores, que ya superan a los nativos. Además, entre estas especies destacan cotorras, mapaches, el mejillón rojo, el cangrejo chino, el cangrejo señal,la  hormiga argentina y, ahora, la abeja asesina y las tortugas de Florida.

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