El acuerdo con EE UU podría revelarse ventajoso para las entidades financieras
Cuando una multa de 5.000 millones de euros es un alivio

Cinco bancos han sido condenados a pagar más de 5.000 millones de euros. Pero celebran haberse salvado de investigaciones más profundas e incómodas.

, Milán (Italia)
01/06/15 · 8:00
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Que los bancos hacen trampas para sacar el máximo provecho de su negocio no es nuevo. Durante los últimos años, los gobiernos de Europa y Estados Unidos les han permitido enriquecerse a costa de sus clientes gracias a complicados productos financieros y, cuando esto no era suficiente, se han precipitado a rescatarlos. Sin embargo, en un mundo, el de las finanzas, que sigue inspirado en el lema “greed is good” [la codicia es buena], como decía Gordon Gekko en la película Wall Street, tener a los gobernantes en el bolsillo ya no es suficiente. 

Para sortear este obstáculo, los bancos estadounidenses Citi­group y JP Morgan Chase, los británicos Barclays y Royal Bank of Scotland y el suizo UBS, decidieron formar un grupo, llamado con escasa imaginación 'el cártel', con el objetivo de manipular el mercado de divisas. Esta operación, iniciada en 2007 y continuada durante cinco años, acaba de ser descubierta y multada por el Departamento de Justicia y el banco central de EE UU. La existencia de un cártel ya había sido desvelada hace un par de años en Europa, cuando salió a la luz que varias entidades manipulaban el Libor, uno de los índices utilizados para fijar los tipos de las hipotecas.    
Tras las megamultas, los bancos han decidido echar la culpa a unas pocas “manzanas podridas” 
En ese momento, la Comisión Europea multó a seis bancos –Royal Bank of Scotland, Société Générale, Credit Agricole, HSBC, JP Morgan, Citigroup, Barclays y Ubs– con 1.700 millones de euros. Ahora las investigaciones, tras cruzar el Atlántico, han llevado a una multa combinada de 5.600 millones de dólares, unos 5.050 millones de euros. Se trata de una multa récord que, sin embargo, no parece haber impresionado demasiado a los bancos afectados. Quizá porque las entidades no han sido cogidas por sorpresa, sino que han ido ‘ahorrando’ a lo largo de los últimos años el dinero necesario para ‘imprevistos’ de ese tipo. De hecho, las megamultas recién anunciadas por EE UU no son fruto de una imposición de Washington, sino que se enmarcan en un acuerdo entre las entidades y la justicia estadounidense. 
 
Sólo hace falta ver la reacción de las bolsas a la noticia. Cuando las empresas se ven afectadas por multas consistentes, la norma es que los inversores empiecen a huir y vendan sus títulos, generando una caída en el precio de las acciones. En este caso no fue así: el día después de la noticia, Jp Morgan sólo perdió un 0,8%, mientras las europeas Ubs, Rbs y Barclays subieron entre el 2% y el 3%. Esto se debe a que las enormes multas resultan ser inferiores a las ganancias anuales de estos bancos. Barclays anunció que en 2014 había perdido 245 millones de euros, pero sólo porque decidió guardar recursos para hacer frente a sus problemas con la justicia. De otra manera, habría ganado 3.914 millones de euros. Lo mismo pasa con el Royal Bank of Scotland, que declara pérdidas por 4.790 millones de euros, pero luce un 'beneficio operativo' de 3.500 millones. Aún mejor le va a las otras grandes entidades afectadas por el escándalo: Citigroup tiene que enfrentarse a una sanción de 1.297 millones de dólares pero en 2014 ha ganado 7.400 millones. Jp Morgan tendrá que pagar 892 millones frente a unos 4.930 millones de ganancias, mientras que la suiza Ubs pagará una multa de 496 millones de euros, una cifra pequeña comparada con los 3.350 millones de euros de beneficio.

Sin más preguntas

Además, el acuerdo con las autoridades estadounidenses podría revelarse hasta ventajoso para los bancos. Cerrando el contencioso con la justicia, las entidades no sólo previenen nuevas sanciones, sino que  pueden seguir con sus trapicheos como si nada hubiera pasado. Tras las megamultas, los bancos han decidido echar la culpa a unas pocas “manzanas podridas” en sus filas, explicando que los operadores responsables de establecer el 'cártel' ya han sido despedidos. Sin embargo, no se trataba de altos directivos ocupados en un fraude contra sus empresas, sino de empleados que trabajaban para aumentar los beneficios de la firma, recibiendo como contrapartida generosas primas. La trama estaba tan entrelazada con los negocios de las entidades que resulta poco creíble que sus cúpulas no estuvieran al tanto de toda la operación. Y, de haberlo estado, probablemente no habrían aceptado pagar. Una noticia que algunos medios han celebrado como el triunfo de la justicia sobre la codicia de los bancos se parece más a un atajo para cerrar cuanto antes una investigación demasiado embarazosa, no sólo para las entidades bancarias sino incluso para unos gobiernos que pocos años atrás imponían rescates públicos con la excusa de que ayudando a los bancos ayudaban a toda la economía

Tres claves de esta multa a la gran banca

Los bancos han sido condenados por manipular las tasas de cambio entre el euro y el dólar entre 2007 y 2013.
 
Los bancos utilizaban foros en internet y de mensajería para ponerse de acuerdo para manipular divisas.
 
Además de la penalización financiera, el banco suizo UBS perdió la inmunidad que lo protegía de causas judiciales penales.
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