Corrupción política
Los ministros "limpios" de Aznar

Las principales líneas de investigación de la corrupción en el PP parecen no afectar a estos tres exministros de Aznar, que han sabido combinar los negocios y política.

22/04/15 · 16:35
Gabinete de Aznar de julio de 2002.

José María Aznar, Federico Trillo, Miguel Arias Cañete, Ana de Palacio, Pilar del Castillo, Ángel Acebes, Jaume Matas, Francisco Álvarez Cascos, Rodrigo Rato, Javier Arenas, Ana Pastor, Cristóbal Montoro...  Una reciente noticia de El Plural hacía recuento: 11 de los 14 ministros están imputados, cobraron sobresueldos o duermen en prisión.

Pero ¿qué ocurre con los otros tres exministros –José María Michavila, Eduardo Zaplana y Josep Piqué–, a los que no parece afectar esta espiral de corrupción y aprovechamiento de la política para intereses personal? Repasamos las principales acusaciones que pesan sobre estos tres políticos y empresarios, que han sabido combinar los negocios y la función pública, por lo menos ahora, sin mayores contratiempos.

José María Michavila

Secretario de Estado de Relaciones con el Parlamento y, después, como Ministro de Justicia, José María Michavila estuvo presente en los ocho años del Gobierno de Aznar. Tras la derrota del PP en las elecciones de 2004, pasó a ocupar un puesto como diputado por Valencia. Sus actividades paralelas, que incluían su trabajo como abogado y la representación de artistas como Alejandro Sanz o Shakira, no le dejaban mucho tiempo para sus funciones estrictamente políticas. Por lo menos así lo decidieron los periodistas parlamentarios, que le otorgaron en 2007 el premio al “diputado desconocido” por sus continuas ausencias al pleno. El premio, por supuesto, no lo recogió él, sino su compañera Soraya Sáenz de Santamaría, ya que el exministro no acudió al acto. Desde octubre de 2010 es asesor del fondo de infraestructuras de JP Morgan.

Los vínculos de Michavila con la trama Gürtel han sido denunciados en múltiples ocasiones. Sobre todo, a través del despacho de abogados del exministro, que recibió 100.000 euros de la trama, según publicó en 2009 la Cadena Ser. Este bufete fue contratado sin licitación pública por el exalcalde de Boadilla del Monte, epicentro de la trama entonces investigada por el juez Baltasar Garzón, para defender la gestión municipal en cinco procedimientos.

El despacho de abogados del exministro Michavila recibió 100.000 euros de la trama Gürtel

Y los vínculos con la trama no se quedan allí. Según publicó El Mundo, Michavila pidió seis millones a Mutua Madrileña como mediador entre esa empresa y la consultora Global Health, cliente del bufete donde trabaja, para construir una megaciudad sanitaria en Boadilla del Monte, “según confirmó él mismo”.

La presunta relación de Michavila con la trama de Gürtel también se canalizó a través de Special Events, una empresa encargada de organizar eventos a través de la que operaba la trama Gürtel. Según publicaba Diagonal, entre enero y febrero de 2003, durante la gestión de Michavila, el Ministerio de Justicia contrató los servicios de Special Events por valor de 4.400 euros.

Eduardo Zaplana

El hecho de que precisamente Eduardo Zaplana se haya librado hasta ahora de mayores complicaciones judiciales no deja de ser paradójico. Ya en 1990, en una frase extraída de una conversación investigada dentro del caso Naseiro, un escándalo sobre financiación irregular del PP, el joven Zaplana apuntaba maneras: “¡Ay...!, tengo que ganar mucho dinero, me hace falta mucho dinero para vivir. Ahora me tengo que comprar un coche. ¿Te gusta el Vectra 16 válvulas?”.

En la edición del año 2000, la Enciclopedia Británica, incluyó a Zaplana como referente de la corrupción política en España, aunque en una edición posterior fue retirada la referencia al ex presidente de la Generalitat.

En la edición del año 2000, la Enciclopedia Británica, incluyó a Zaplana como referente de la corrupción política en España, 

“Jalonada de escándalos económicos, muchos de los cuales han acabado en los tribunales”, definía para Diagonal la carrera de este político el periodista Alfredo Grimaldos, autor de Zaplana, el brazo incorrupto del PP. Benidorm fue la primera escala de su carrera, alcaldía a la que llegó gracias al voto tránsfuga de la concejala socialista Maruja Sánchez, que empezó a ser conocida desde entonces como la “bienpagá”, relataba Grimaldos en esta biografía no autorizada de Zaplana de 300 páginas. Benidorm fue una excelente plataforma para saltar a la Generalitat valenciana, donde los casos de corrupción lo rodearon, pero siempre pareció salir indemne gracias a “una compleja trama de subalternos que medran en la estela del jefe y, a cambio, actúan de pantalla y le proporcionan protección y confianza”. Una muestra de una larga lista: su cuñado, Justo Valverde, trabajó como director de contrataciones de Terra Mítica y acabó implicado en la corrupción del parque temático.

Como ministro de Trabajo y Asunto Sociales, sus gastos de representación se han vuelto legendarios, según detalla el trabajo de Grimaldos:

150.000 euros

de viajes en aviones privados entre 2002 y 2004, en un periodo en el que los cargos ministeriales podrían viajar gratis a través de Iberia o con vuelos militares.

15.000 euros

por un viaje a Edimburgo.

55.000 euros

en cuatro toneladas de turrones para las navidades.

183.000 euros

en dos años  de compras cotidianas de galletas, chicles o natillas.

Todo un historial que no impide que el exministro se permita dar lecciones de ética política.

“[La] percepción social es que existen muchas similitudes entre política y corrupción, y eso es injusto y falso”, decía en 2013 en un debate del Club Información. “Un político imputado por presunta corrupción debería actuar con generosidad y sacrificarse”, añadía.

Josep Piqué

Militante de organizaciones de extrema izquierda en su juventud, concretamente en la organización maoísta Bandera Roja, no tardó en volver al redil familiar –su padre fue un alcalde franquista– intregrándose al gobierno de Aznar, primero como ministro de Industria, luego como ministro de Exteriores y, por último, como ministro de Ciencia y Tecnología. Su apoyo a la guerra de Iraq y al golpe de Estado en Venezuela, liderado por Pedro Carmona Estanga, marcaron sus últimos años como ministro.

Su trayectoria es un ejemplo de puertas giratorias: después de su fracaso como candidato a la generalitat de Catalunya, se convirtió en 2007 en presidente de la línea aérea de bajo coste Vueling. Sin dejar este puesto, en febrero 2012, Mariano Rajóy lo nombró representante del Estado en el Consejo de Administración de la empresa aeronáutica europea EADS, dueña entre otras de Airbus.

El 1 de octubre de 2013, un año después de dejar Vueling, fue contratado como consejero delegado y vicepresidente segundo de la empresa constructora OHL, uno de los principales contribuyentes a la cuenta B del Partido Popular, según destapó el escándalo de los papeles de Bárcenas, y uno de los principales destinatarios de las concesiones y adjudicaciones de obra pública, entre ellas las mil millonarias inversiones del tren de alta velocidad. 
 

Durante su gestión en el Ministerio de Industria, Piqué condonó a Ercros –su ex empresa– una deuda de 8.500 millones de pesetas 

La larga historia de idas y vueltas de Josep Piqué entre la empresa privada y la política tuvo su primer episodio en 1991, cuando el exministro era miembro del consejo de administración de Ertoil, filial de la química Ercros. Por presuntas irregularidades en la venta de Ertoil por tres supuestos delitos –alzamiento de bienes, apropiación indebida y delito fiscal– el informe del fiscal del 'caso Ercros', Bartolomé Vargas, solicitó la imputación de Piqué. Pero el caso fue archivado.

Pero la relación entre Piqué y esta empresa química dio todavía de qué hablar: en 1998 durante su gestión en el Ministerio de Industria, Piqué condonó a Ercros una deuda de 8.500 millones de pesetas que había contraído con el Instituto de Crédito Oficial. Por esta acción, tuvo que comparecer en una subcomisión del Congreso para explicar por qué él mismo había solicitado que la deuda fuera perdonada. En su momento, la oposición acusó a Piqué de haber incumplido la Ley de Incompatibilidades de Altos Cargos.

En su larga trayectoria empresarial, Piqué compartió negocios también con Iñaki Undargarin en la constructora Mixta África, donde el yerno real facturó 365.000 euros por asesorar negocios inmobiliarios en África a través de la consultora Aizoon SL, empresa que compartía con su esposa, Cristina de Borbón. Entre diciembre de 2007 y marzo de 2010, el exministro ocupó la presidencia de esta compañía.

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comentarios

1

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    23/04/2015 - 12:54pm
    <h1>No hay ninguno bueno todos llenos de veneno</h1>