Medio Ambiente
La Ley de Montes abre la posibilidad de construir en zonas incendiadas

El Consejo de Ministros aprueba la reforma del ordenamiento. que incorpora regulaciones cinegéticas y supone un "grave retroceso" para la planificación forestal según Ecologistas.

09/01/15 · 15:07
Imagen del incendio de La Jonquera, en julio de 2012, donde se quemaron más de 13.000 hectáreas. / Albert García

El Consejo de Ministros español ha aprobado este viernes una modificación de la Ley de Montes, que Ecologistas en Acción considera innecesaria y contraproducente. “Los cambios en la ley no incorporan mejoras sustanciales para la gestión de los bosques, invaden competencias territoriales al incorporar regulaciones cinegéticas, suponen un grave retroceso en la necesaria planificación forestal, y permiten que las CCAA autoricen la construcción en zonas incendiadas”, lamenta la organización.

Cuando en 2006 se aprobó la Ley 43/2003 de Montes una de sus principales novedades fue la prohibición del cambio de uso forestal de las zonas incendiadas al menos durante 30 años. De esta forma se evitaba que se provocaran fuegos con fines especulativos. A juicio de Ecologistas en Acción, el proyecto de Ley de Montes que se ha aprobado hoy echa por tierra esta medida de precaución. En su artículo 50, establece que las CCAA podrán acordar cambios de uso forestal en zonas incendiadas, justificando la existencia de un interés general prevalente y mediante el establecimiento de medidas compensatorias. “Con esta modificación existe el riesgo de que se vuelvan a provocar incendios para permitir la construcción en zonas quemadas”, advierten.

Especialmente preocupante para Ecologistas en Acción son los cambios relacionados con la actividad cinegética, “algo que en realidad tiene poco que ver con la gestión de los montes”. El proyecto de Ley incorpora la elaboración de una Estrategia Nacional de Gestión Cinegética (artículo 38 bis), regula el reconocimiento de licencias multiautonómicas (artículo 38 ter), la creación del registro de infractores de caza y pesca (artículo 38 quater) y las actuaciones sanitarias en especies cinegéticas (la Disposición Adicional Décima). “Sin duda esto se debe, como ha ocurrido en otras leyes, a la importante relación existente entre el Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente y, en general el Partido Popular, con el sector cinegético, al que favorece con estos cambios. Supone además una invasión en competencias autonómicas”, subrayan.

La reforma de la Ley de Montes supone también “un grave retroceso en la exigencia de una adecuada planificación forestal”. “En la ley aun vigente se establece la obligatoriedad de que todos los montes cuenten con un instrumento de gestión; sin embargo, con este proyecto se elimina dicha obligatoriedad”, apunta la organización ecologista recordando que en el artículo 33 se establece que las CCAA decidirán en qué montes privados será obligatorio este instrumento de gestión. En la Disposición Transitoria Segunda se amplía a 25 años el plazo para tener un instrumento de gestión forestal, “lo que supone en la práctica casi eximirles de dicha obligatoriedad”. Además se da “un trato de favor a los aprovechamientos forestales de crecimiento rápido”, ya que “se les permite gestionar estos cultivos según su propio criterio”. “Con el escaso nivel de planes de gestión forestal aprobados actualmente, esta Ley debería establecer incentivos eficaces para lograr un mayor porcentaje de zonas forestales con instrumentos de planificación”, sostiene Ecologistas en Acción.

“Debido a la actual estructura del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, la política forestal depende de la Secretaría General de Agricultura y Alimentación, en lugar de la Secretaría de Estado de Medio Ambiente; quizás por ello el proyecto fomente los aspectos productivos del monte, relegando las funciones sociales y ambientales de los sistemas forestales”, concluyen.

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comentarios

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    joae manuel espinosa
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    15/01/2015 - 12:12am
    Ya sabemos quienes estan detras de los incendios no?
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    Rubén
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    13/01/2015 - 5:25pm
    Por apuntar alguna fuente, el atlas medioambiental 2010 elaborado por Le Monde Diplomatique y Greenpeace, habla de la problemática de incendios en España, no cita la especulación urbanística. La ley de montes no regula la caza en África, aunque juan carlos vaya allí, se lleva sólo el neceser, dinero y acompañantes, no la jurisdicción.
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    Ingenuo
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    09/01/2015 - 8:20pm
    <strong style="box-sizing: border-box; vertical-align: baseline; margin: 0px; border: none; padding: 0px; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;"><u style="box-sizing: border-box;"><em style="box-sizing: border-box; vertical-align: baseline; margin: 0px; border: none; padding: 0px;">1&ordf; Los incendios forestales tienen su origen en especulaciones urbanísticas.</em></u></strong><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;">&nbsp; La especulación urbanística&nbsp;es uno de los motivos de los incendios provocados, cierto.</span> <em style="box-sizing: border-box; vertical-align: baseline; margin: 0px; border: none; padding: 0px; font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;"><u style="box-sizing: border-box;"><strong style="box-sizing: border-box; vertical-align: baseline; margin: 0px; border: none; padding: 0px;">2&ordm; La caza es una actividad del Partido Popular (gente rica o facciosos).</strong></u></em><span style="font-family: Arial, Helvetica, sans-serif; font-size: 15px; line-height: 20px;">&nbsp;Algo muy poco certero. Lo que si es cierto es que son la gente de Podemos, la gente pobre y honrada, los principales clientes de los organizadores de cacerías de grandes mamíferos en África. Pablo Iglesias y Ada Colau&nbsp;son asiduos...</span> &nbsp;
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    Rubén
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    09/01/2015 - 6:20pm
    Al leer esta noticia puede generarse la sensación o idea de tres hipótesis muy discutibles: <strong><u><em>1&ordf; Los incendios forestales tienen su origen en especulaciones urbanísticas.</em></u></strong> Algo que no se sostiene con las información recogida y consultable en la web del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente (desde el año 1968). Más bien la causas estructurales que más consenso generan entre los disversos análisis de la problemática de los incendios son el abandono rural y la pervivencia de prácticas con fuego de ganaderos. Entre las más importantes. <em><u><strong>2&ordm; La caza es una actividad del Partido Popular (gente rica o facciosos).</strong></u></em> Algo muy poco certero. Lo que si es cierto, y es un complemento a considerar cuando se evalúa el empobrecimiento del medio rural, que la caza genera actividad económica en zonas deprimidas y además es un recurso de control de poblaciones de ungulados o jabalíes, que de otra forma podrían dar lugar a densidades excesivas que podrían poner en riesgo la estabilidad de los ecosistemas. Y esto ha pasado en lugares emblemáticos. La prohibición de la caza en determinados espacios naturales ha dado lugar a que la Administración pública deba gastarse dinero. <u><em><strong>3&ordm; La mayor parte de la superficie forestal no tiene ningún tipo de plan de gestión cuando este ha sido obligatorio (es de decir la ley no se cumplía).</strong></em></u> No hay interés en los montes. Los propietarios privados en su mayoría viven ajenos a sus montes. El monte, en su mayor parte está abandonado, y volviendo con el punto 1&ordm;, es la principal causa estructural de incendios forestales. <u><em><strong>4&ordm; Planteamientos productivos en el sector forestal son un riesgo para la conversación.</strong></em></u>&nbsp;Cuando, la paradoja, es que el abandono de las actividades económicas forestales ponen en riesgo la pervivencia de los montes. Vivimos en una sociedad fascinada por&nbsp;IKEA y atemorizada por los incendios forestales.
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