Beatriz González
miembro de Ecologistas en Acción y colaboradora en el libro ‘El oro de Salave’.
“La minería de oro significa contaminación y corrupción”

Hablamos con Beatriz González, miembro de Ecologistas en Acción y colaboradora en el libro ‘El oro de Salave’.

, Madrid
16/12/14 · 8:00
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El 11 de noviembre, los diputados del PP en el Parlamento gallego rechazaban la prohibición del cianuro en las explotaciones mineras, un compuesto indispensable para la obtención de oro. Argumentaban que era una técnica “legal” y que podría ser “útil”, en determinadas circunstancias. Bea­triz González, miembro de Eco­lo­gistas en Acción y participante en la elaboración del libro El oro de Salave, es geóloga y especializada en hidrogeología.

DIAGONAL: Un diputado del PP en el Parlamento gallego defendía el uso del cianuro en las explotaciones mineras. ¿Qué le dirías?
Beatriz González: Es una verdadera aberración. El cianuro es un elemento muy contaminante prohibido en muchos países. Todos los residuos cianurados en la mina de oro quedan acumulados en las balsas que permanecen en el territorio para toda la vida. Me parece un sinsentido que alguien pueda defender la cianuración cuando en países de la Unión Europea está prohibida. Hay incluso una resolución del Parlamento Europeo del 5 de mayo de 2010 para la prohibición del uso de cianuro en las minas, en la que se alerta de los impactos catastróficos e irreversibles que tiene este compuesto. El cianuro es un veneno que tiene efectos tanto para la salud humana como para los ecosistemas.

D.: La extracción de oro tiene aparejada otros impactos, como la movilización de arsénico.
B.G.: El arsénico suele estar en la misma roca que el oro. Es también muy contaminante y con la extracción del metal precioso se libera al medio. Y no sólo el arsénico, también el cadmio, el níquel, o el cobalto, que en condiciones naturales están bajo tierra, pero cuando se abre el hueco para la creación de la mina se movilizan y pasan a formar parte de las aguas superficiales y subterráneas.

"Me parece un sinsentido que alguien pueda defender la cianuración cuando en países de la Unión Europea está prohibida"D.: Astur Gold, en Salave, ha propuesto la supresión del tratamiento con cianuro. ¿Existe una minería de oro de impacto cero?
B.G.: Por supuesto que no. La apertura de la mina, por sí sola, ya tiene un riesgo: la desaparición de las lagunas de Silva. La galería de la mina iría justo por debajo de las lagunas, y, como trabajan en seco, se drenaría la laguna. Por otro lado, lo que la empresa pretende es pedir permiso para realizar en Salave el tratamiento de flotación, que es el paso previo a la cianuración y consiste en la separación del oro del resto de elementos gracias a la gravedad y la obtención de sulfuros, minerales del oro. Sólo con esto, quedaría un depósito de lodos muy tóxico para toda la vida. Estamos en la cabecera de un río que desemboca en una playa. Cual­quier vertido accidental de lodos acabaría en la costa. Hay mucha gente viviendo de la pesca y un vertido de este tipo supondría el fin de esta actividad. Además, si les conceden la flotación, el paso siguiente sería pedir la cianuración. Y es fácil que se lo concedan porque el Principado está poniéndose del lado de la mina.

D.: ¿Se puede hablar de minería de oro responsable?
B.G.: No existe la minería de oro responsable. La gente que está al frente de estas empresas son inversores que lo único que quieren es ganar dinero. Los que nos han llevado a esta situación de crisis económica son los que nos están llevando ahora a extraer oro. La minería de oro es sinónimo de impacto ambiental y de corrupción, ya que los gobiernos locales acaban posicionándose del lado de las empresas.

D.: Y, además, tras la minería, quedan los residuos…
B.G.: Lo que queda después de la minería de oro son unas balsas de lodos que se establecen allí para el resto de la vida. En Asturias tenemos un caso en la mina de Boinás, en Belmonte de Miranda, con una balsa ya clausurada y están construyendo ya otra. Ya ha habido varios expedientes sancionadores por vertidos al río, pero les compensa pagar la multa y seguir extrayendo.

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