EL PARTIDO avanza en su programa de cambio
Podemos apuesta por revitalizar el Estado de bienestar

Un documento de corte socialdemócrata encargado a Juan Torres y Vicenç Navarro es el punto de partida para el debate sobre la futura política económica de la formación.

, Diagonal
07/12/14 · 8:00
Edición impresa
Presentación del documento de Torres y Navarro. / Dani Gago / DISO Press

El 27 de noviembre decenas de periodistas abarrotaban la sala elegida para la presentación del documento Un proyecto económico para la gente, encargado por la promotora de Podemos a los economistas Juan Torres y Vicenç Navarro. Las propuestas de dicho texto no han sido adoptadas por la formación, son sólo “un documento de partida, el inicio de un gran debate ciudadano para saber cuáles serán las propuestas y programas que permitirán a este país salir de la situación de crisis”, apuntaba la responsable de la Secretaría de Análisis Político y Social de la formación, Carolina Bescansa. “Son propuestas que hacen ellos a título de expertos en la materia, no son las de Pode­mos”, ratifica Nacho Álvarez, miembro del Consejo Ciuda­dano de la formación y uno de los dos coordinadores, junto a Alberto Montero Soler, del área de Economía de Podemos. A pesar de ello, numerosos medios de comunicación, algunos realizando coberturas minuto a minuto y conexiones en directo, informaban de la presentación del “programa económico de Podemos”. Es un ejemplo de la expectación que genera la propuesta de cambio que planteará el partido de Pablo Iglesias, aún por definir.

Sin embargo, el documento avanza en la línea de moderación respecto al lenguaje que la formación está llevando desde el programa presentado en las Elecciones Europeas. Frente al “no debemos, no pagamos” de la Plataforma de la Auditoría de la Deuda, ahora sus dirigentes hablan de “reestructuración”. De la renta básica universal y de nacionalizaciones se ha pasado a una “renta mínima garantizada para aquellas personas que, en contra de su voluntad, no puedan adquirir un empleo” y a “posibles desprivatizaciones”, según declaraba el propio Navarro en la presentación del documento. De la disminución de la edad de jubilación a los 60 años defendida antes por Iglesias, el tándem Navarro-Torres habla de la vuelta a los 65 como edad de retiro flexibilizada, “defendiendo los intereses de quienes quieran retirarse más tarde como los de los que quieran hacerlo antes”.

“Meterse en programas fiscales fuertes necesita un soporte social muy fuerte”, apunta López

“Hay un fuerte debate abierto y el núcleo de las diferencias está en torno a la estrategia de empleo”, plantea Isidro López, investigador del Observatorio Metropolitano de Madrid. Según indica, “es en ese terreno donde se juegan gran parte de las posibilidades de que el programa de Podemos salga adelante”. La propuesta de Torres y Navarro apuesta por la creación de empleo público como motor de crecimiento, aumentando los salarios y los asalariados. “Ellos dan al sector público un papel preponderante, y tiene sentido porque en el caso español y de los países periféricos de Europa la construcción y expansión de los Estados del bienestar ha estado infradesarrollada”, indica Álvarez. En concreto, Navarro apunta como modelo a los países escandinavos: “En España, si en vez de una de cada diez personas adultas que trabajan en los servicios públicos fuesen una de cada cuatro, como ocurre en Suecia, tendríamos 3,5 millones de puestos de trabajo más. El Estado de bienestar es una inversión”.

Sin embargo, Álvarez insiste en que en el propio documento se recoge, además, que esto “activaría el sector privado” e iría acompañado de una importante reforma fiscal. Asimismo, la reducción de la jornada laboral –el texto apuesta por las 35 horas como método de redistribución del trabajo y critica la ampliación de la edad de jubilación a los 67 años– sería “otra vía sobre la que descanse la creación de empleo”, comenta Álvarez, quien matiza además que “el Estado no puede crear seis millones de puestos de trabajo”.

“El propio documento plantea que de la crisis sólo se puede salir mediante una política fiscal expansiva, pero que ésta tiene que activar la inversión privada”. Además, López recuerda que la cuestión de la deuda es crucial: “Si no se gana esa batalla, que es una batalla europea, no habrá ni keynesianismo, ni renta básica, ni tercera vía. Sólo habrá austeridad”.
Modelo y redistribución

El documento Un proyecto económico para la gente plantea, en opinión de López, “un modelo muy clásico de expansión de empleo público nórdico socialdemócrata”. Para él, la propuesta no se organiza “en términos de cuál es la coyuntura del capitalismo actual” y “no hay un rechazo al trabajo como mecanismo de definición social”. Con la formulación de Torres y Navarro, afirma este sociólogo, “pierden los modelos que intentan escapar a lo que son los mecanismos de empleo más tradicionales, es decir, pierde la renta básica, que es el más desarrollado y consolidado”. “Ellos apuestan por un modelo en el que el motor económico es el empleo público, pero se puede apostar por otro en el que el motor sea la redistribución, la renta básica, que habría que complementar con un montón de medidas”, sostiene López.

Para Álvarez, la propuesta de Torres y Navarro “sí entra de lleno en la redistribución y el reparto de la riqueza”. “Ellos plantean que para transformar el gran problema de la economía española, el desempleo, hace falta en primer lugar resolver el problema de la falta de demanda, que se resuelve por la vía de generar crecimiento. Pero insisten, y yo creo que correctamente, en que con eso no basta”, explica. Así, ese crecimiento estaría acompañado de “un nuevo modelo de redistribución de rentas –algo que ya estaba en el programa de Podemos para las Europeas– que pasa por una nueva fiscalidad que permita crear empleo pero sin comprometer los límites físicos y materiales del crecimiento”.

Reforma fiscal

Torres y Navarro concretan en su propuesta algo de lo que Podemos viene hablando desde sus comienzos: la necesidad de una reforma fiscal que ahonde en la redistribución de la riqueza. Como ejemplos concretos, Navarro indicaba que con la recuperación del impuesto de sociedades se habrían conseguido 5.300 millones de euros y con el de patrimonio 2.200. El objetivo sería “equiparar los niveles fiscales de España con los de la Unión Europea, ya que seguimos teniendo una presión fiscal efectiva ocho puntos por debajo de la UE”, afirma Álvarez. Por ello, en su opinión “el contraargumento de que se te van las empresas y los capitales no es realista”. Así, la reestructuración del IRPF o el impuesto de sociedades, entre otros, “darían un margen muy amplio a la economía”, explica.

López aporta, en referencia a la propuesta de los dos economistas, que “lo que están planteando, para tener las dimensiones de las que hablan en materia de creación de empleo, es muchísimo dinero. Meterse en programas fiscales fuertes necesita de un soporte social muy fuerte”. Sostiene, además, que la propuesta es un modelo mucho más asumible políticamente de manera inmediata que otro que implique cambios más profundos: “Si le dices a la gente ahora mismo, después de un ciclo de luchas fuerte en materia de sanidad y educación, que vas a construir colegios y hospitales, les gusta más que escuchar otro tipo de cosas”.

Por último, el sociólogo afirma que “la coyuntura actual del capital es muy débil, exceptuando el capital financiero”, poco amigo de este tipo de inversiones públicas y más favorable a burbujas inmobiliarias o tecnológicas. “Sería el Estado el que tendría que asumir el coste de ese programa de empleo”, asegura, en el caso de que saliese adelante una propuesta como la de Torres y Navarro. Una de las posibles vías, mantiene López –matizando que entra en el terreno de la especulación– a la que se podría agarrar un hipotético Ejecutivo de Podemos para conseguir ingresos serían las infraestructuras: “En ese caso sí entrarían ciertos flujos y capital financiero, pero estaríamos hablando de montar una nueva burbuja inmobiliaria, que es lo que se ha hecho siempre en este país cuando hablamos de modelos keynesianos”.

En cualquier caso, el programa económico de Podemos está aún por definir y la discusión sobre cuál va a ser el modelo de cambio que defenderá la formación aún ha de darse en profundidad, discusión en la se pretende incluir a los diferentes actores sociales.

---------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------------

Las vueltas de la renta básica

La propuesta de Juan Torres y Vicenç Navarro no contempla la instauración de una renta básica universal, un modelo que implica el pago de un salario a cada integrante de la sociedad y pone en duda la centralidad del trabajo asalariado sobre la economía. Los especialistas sugieren una “renta mínima garantizada” que recibirían “aquellas personas que no tienen ingresos y no están incorporadas al mercado de trabajo” por razones ajenas a su voluntad, según apunta Navarro, un concepto diferente del de “salario ciudadano”. Sin embargo, uno de los coordinadores del área de Economía de Podemos, Nacho Álvarez, afirma que la formación no ha tenido la discusión sobre si se apostará por esta medida: “Entiendo que el documento que ellos presentan no la contempla, pero eso es una cosa de Torres y Navarro. Podemos lo tiene que discutir”. Por su parte, el sociólogo Isidro López ve “una marcha atrás” en la forma de abordar esta iniciativa en el documento presentado por los dos economistas. Desechándola se perdería “una de sus mayores utilidades: dar la posibilidad en un entorno laboral completamente destruido de que se negocien los salarios al alza”. Para López, al cubrir las necesidades vitales, la renta básica daría “una fuerza de negociación salarial en el sector privado fortísima”, en lo que considera “la gran apuesta estratégica de la renta básica”. Asimismo, apunta que esta medida generaría cambios en la estructura económica, generando actividades laborales en las que el Estado español podría especializarse.
 

Deuda: un debate que sigue vivo
La posición oficial de Podemos respecto a la deuda pública y privada es la que se aprobó en la Asamblea Ciudadana Sí Se Puede en octubre, cuando fue ratificado el documento Auditoría y reestructuración de la deuda: una propuesta para Podemos, firmado por Bibiana Medialdea, Nacho Álvarez y Alberto Montero Soler. El texto sufrió críticas por parte de la Plataforma por la Auditoría Ciudadana de la Deuda, colectivo que busca realizar dicha auditoría con el fin de no pagar la deuda ilegítima, por los términos utilizados. De la quita de la deuda se pasaba a una “reestructuración”. Álvarez explica que la resolución adoptada concreta que lo que el país necesita es “una reestructuración que tenga en cuenta dos cuestiones: que sería aconsejable que ésta se dé en paralelo a una auditoría” y que este proceso “tiene que entrañar una reducción efectiva de la deuda, que se produce por reducción de tipos, por moratoria y por quitas”. El sociólogo Isidro López destaca que la postura de Podemos respecto a este aspecto se ha suavizado, en especial tras la presentación de la resolución en la Asamblea, aunque “se mantiene cierta posición y el debate sigue abierto”. Así, se habría rebajado el discurso, apunta, “pero es mucho menos radical el volantazo que han dado comparado con su posición en cuanto a empleo y renta básica”. El debate estaría actualmente “entre la quita desde arriba –como ha hecho la Troika en Grecia– y el impago democrático desde abajo”.
 

¿Cómo se decidirá el programa económico?
El pasado 29 de noviembre el Consejo Ciudadano otorgó a los economistas Nacho Álvarez y Alberto Montero Soler la coordinación del área económica de Podemos. Ambos ya formaban parte de dicho Consejo y participan en el Círculo 3E (Economía, Ecología y Energía), que cuenta con unos 150 participantes y varios grupos de trabajo. La tarea de coordinar el desarrollo del programa económico recaerá en estos dos profesionales, mientras que el Círculo tendrá encomendadas “las múltiples tareas que le asigna el modelo organizativo”, explica Álvarez. Entre ellas se encuentran el proponer debates que se darán en los órganos de coordinación del partido, ser estructuras consultoras del Consejo o proponer iniciativas al mismo. “Lógicamente, nos interesa que todo el trabajo y desarrollo que ha venido haciendo el Círculo se pueda volcar y articular en el área, sabiendo que cada uno tiene trabajos distintos con dinámicas distintas, pero nos interesa una conexión relativamente orgánica y fuerte”, apunta Álvarez. La petición del documento a Torres y Navarro realizada por la promotora de Podemos ha generado malestar en algunos sectores del Círculo al considerar que no se han tomado como referencia las propuestas del mismo y que el documento introduce un corsé respecto a la postura económica que tomará el partido.

 

 

Avances en la igualdad de género

La igualdad de género es uno de los ejes que vertebra el programa presentado por Juan Torres López y Vicenç Navarro. Un texto que reconoce la necesidad de un programa de dependencia en condiciones de que sea una “auténtica inversión social” y no derive en una “secuela mal pagada” del trabajo de cuidados, realizado mayoritariamente por mujeres. Asimismo, como destacó Ana Requena Aguilar en Eldiario.es, la hoja ruta de Podemos también contempla el desincentivo a la contratación parcial –especialmente feminizada– y reconocer el acceso a permisos de adopción y nacimiento a ambos progenitores.

--------------------------------------------------------------

Estas navidades regalar Diagonal encaja...
 

+A Agrandar texto
+A Disminuir texto
Licencia

comentarios

1

  • |
    Carlos Diez
    |
    07/12/2014 - 9:42pm
    Como es habitual, ninguna referencia en el artículo a la gigantesca burbuja financiera a nivel internacional, y a la caida en la producción neta de energía, como consecuencia del peak oil. Con lo cual el análisis se parece mucho mucho al de los medios dominantes, sólo que a estos la "radicalidad" les molesta, y a Diagonal le gusta.
  • Tienda El Salto