Uruguay definirá al sucesor de Mujica en la segunda vuelta

El candidato del oficialista Frente Amplio, Tabaré Vázquez, no alcanzó en las elecciones generales del domingo 26 de octubre la mayoría parlamentaria necesaria para evitar el balotaje, por lo que se enfrentará a Lacalle Pou, del Partido Nacional, el próximo 30 de noviembre. La fractura entre el Uruguay conservador y el progresista, y la brecha entre nuevas y viejas generaciones se verán las caras en la nueva cita electoral que definirá el futuro del país.

, Montevideo
27/10/14 · 10:14
El presidente José Mujica llega al colegio electoral para ejercer su voto. / César Dezfuli

Las elecciones presidenciales dejaron abierta en Uruguay la posibilidad de una segunda vuelta entre los dos principales candidatos. Según los resultados de los primeros sondeos, el candidato del oficialista Frente Amplio, Tabaré Vázquez, obtuvo alrededor de un 46% de los votos, frente al 32% de sufragios que cosechó el Partido Nacional, con Luis Lacalle Pou al frente. Sin una mayoría parlamentaria del Frente, el nuevo presidente del país quedará definido el próximo 30 de noviembre en la segunda vuelta de las elecciones.

El resultado habría sido insospechado hace tan sólo unos meses, cuando Vázquez partía como claro favorito. En la recta final de la campaña, sin embargo, el Partido Nacional experimentó  un crecimiento en su intención de voto, que hoy se ha visto reflejado en las urnas.

Aunque las cifras suponen un revés para el Frente Amplio, en las calles de Montevideo la atmósfera es de triunfo. “Festejen, uruguayos, que la victoria es de todos ustedes”, ha sido lo primero que le ha dicho Vázquez a la multitud de simpatizantes que lo aclamaban en la céntrica avenida 18 de julio. “Ha sido voluntad de la mayoría que tengamos que ir al balotaje… pero por muy poquito. Tenemos la posibilidad de obtener nuevamente una mayoría parlamentaria”, ha asegurado.

Esa posibilidad podría complicarse para el Frente Amplio si llega a concretarse la alianza entre los dos grupos opositores, el Partido Nacional y el Partido Colorado, ambos de corte conservador. El candidato de este último partido, Pedro Bordaberry, ya ha afirmado que trabajará para lograr que el presidenciable del Partido Nacional, Lacalle Pou, logre vencer en el balotaje. Ambos candidatos han comparecido de forma conjunta, y Lacalle Pou ha reiterado que “está intacta la posibilidad de formar un gobierno” alternativo al del Frente.

La situación podría complicarse para el Frente Amplio si llega a concretarse la alianza entre el Partido Nacional y el Partido Colorado

Las dos opciones en disputa para la segunda vuelta de las elecciones representan la fractura entre un Uruguay conservador y otro progresista, entre la mirada al futuro y la resistencia a ciertos cambios que polarizan a la sociedad. La diferencia queda en parte revalidada por la brecha generacional existente en el país, cuya envejecida población convive con una juventud que pide paso.

La juventud ha sido uno de los temas clave durante la campaña electoral. En una sociedad considerada como gerontocrática, donde tienen gran influencia las dinastías políticas y la experiencia acumulada en años de militancia, candidatos a presidente como Lacalle Pou, de 41 años, presentaron la juventud como una de sus bazas, en contraposición a la veteranía del actual presidente, José Mujica (79 años), o del candidato frenteamplista Tabaré Vázquez (74 años).

No obstante, la juventud también ha sido demonizada a lo largo de la campaña electoral, y se ha atribuido a este sector de la población un deterioro de la seguridad y la convivencia en el país. Éste fue el germen del plebiscito para rebajar la edad de imputabilidad penal de los adolescentes de los 18 a los 16 años de edad. La propuesta, votada hoy conjuntamente con las elecciones, no ha obtenido suficiente respaldo ciudadano y finalmente no quedará aprobada.

La medida estaba basada en la supuesta impunidad de los menores de edad participantes en hechos delictivos graves. “Los adultos utilizan a menores porque saben que ellos enseguida quedan en libertad, que no les pasa nada. Ahora ya no puedes salir de noche a un cine o a un teatro, porque tienes miedo de encontrarte por la calle con un menor. Y creemos que, con la edad que tienen, todavía se les puede rehabilitar”, manifestaba una voluntaria del Partido Colorado en un comando de Bordaberry cercano al montevideano Parque Rodó.

La propuesta de rebaja de la edad penal no ha obtenido suficiente respaldo ciudadano y finalmente no quedará aprobada.

En cambio, para Richard, que hoy ejercía por primera vez su derecho al sufragio, “los gurises (muchachos) son solamente eso: gurises”. Y se preguntaba: “¿Para qué vas a meterlos en cana (en la cárcel)? De ahí van a salir mucho peor”.

“La baja no sirve para nada, es una mentira de los que la impulsaron. No es la solución”, comentaban Agustina y Camila, otras dos votantes primerizas que con la bandera frenteamplista al hombro se unieron a la ruidosa celebración callejera.

Para ellas, es importante que gane el Frente Amplio porque “queda mucho por hacer, que con la oposición no se puede”, especialmente en asuntos como la inclusión de los jóvenes o los discapacitados.

Por otra parte, el oficialismo también cuenta con una amplia base de sus adeptos entre los más veteranos. “El Frente es nuestra pasión”, asegura Josefina, de 74 años. Junto a Pedro, su esposo ya octogenario, llegó hoy desde Buenos Aires para pasar en Uruguay la jornada electoral. Ambos residen en Argentina desde que se exiliaron a mediados de los 70, cuando se instauró la dictadura cívico-militar en Uruguay. Pedro era militante en el Frente Amplio, “casi uno de sus fundadores”, y la familia entera corría peligro.

“Llegamos a Argentina sin saber que estaba peor que acá, y allí comenzamos una vida nueva. Pero en Uruguay están nuestras raíces, así que volvemos siempre”. Creen que la clave del éxito del Frente desde 2005 se basa en que “el pueblo uruguayo fue muy consecuente con sus pensamientos”. Para ellos, el Frente representa la garantía de no regresar nunca al pasado.

“En el año 1976 salimos corriendo, sin nada, como en muchos otros sitios. Pero por suerte todo eso pasó y ahora mira qué felicidad tenemos”, señala Josefina. Y junto a Pedro se aleja entre cláxones de coches, cánticos, banderas y una multitud que levanta tres dedos en señal de victoria: la del tercer gobierno consecutivo de izquierdas en Uruguay. Entre esta esperanza y las posibles alianzas de la oposición, todos los escenarios parecen posibles. Al menos, hasta el próximo 30 de noviembre.

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comentarios

2

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    Cerrosexto
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    29/10/2014 - 2:27pm
    Que las urnas no nos impidan ver el bosque. ¿Pero, está usted en Montevideo? Porque: a) el Frente ha obtenido mayoría parlamentaria (50 diputados y 15 senadores más el presidente de esta última cámara que le corresponde por ser el partido más votado), y b) al ser un sistema de elección directa, lo que no ha obtenido el Frente son los votos necesarios para evitar el balotaje (o sea más del 50%), se ha quedado en el 47,20 % y los 3 partidos de la derecha sumados 46,02%. Que el Frente no es la revolución está claro, pero el Partido Nacional y el Colorado significan que retornen al gobierno las mismas familias que gobernaron desde la independencia en 1830 hasta la primera victoria de Tabaré Vázquez y la inclusión social realizada es enorme y también tiene fallos como los proyectos anti-ecológicos (mega-minería, pasteras de celulosa, proyecto de puerto de aguas profundas, etc), pero ya no hay mendicidad infantil como la hubo hasta hace 10 años.
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    Esteban
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    28/10/2014 - 7:11am
    Actualizar el artículo, habrá segunda vuelta en las elecciones pero el frente amplio ya consiguió la mayoría parlamentaria.
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